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¿Por qué está en paro la Escuela Normal de Especialización?
Somos estudiantes de la Escuela Normal de Especialización Polanco y esto es lo que sucede en nuestra escuela)
Avanza el movimiento de los chalecos amarillos: Francia en ‘estado de insurrección’
Las protestas de los Gilet Jaunes (chalecos amarillos) en Francia están en un punto de inflexión. Enfrentado a la creciente radicalización de la protesta, que ahora amenaza la supervivencia de su gobierno, Macron cambió su tono desafiante y prometió “suspender” el aumento de los impuestos sobre los combustibles que provocó el movimiento.
1 de Diciembre: se derrumba el viejo régimen y se abre un nuevo periodo en la lucha de clases
Desde primera hora del 1 de diciembre la plancha del Zócalo en la Ciudad de México fue testigo de la llegada de miles de personas para presenciar de la toma de protesta del nuevo gobierno encabezado por Andrés Manuel López Obrador,
Elecciones andaluzas: la bancarrota del PSOE abre a la derecha la puerta de la Junta de Andalucía
Lamentablemente, el descontento con el PSOE no ha sido capitalizado por la confluencia de Podemos e IU, sino que se ha perdido en una abstención que ha superado del 41% y que se ha concentrado en las zonas obreras de la comunidad. Se abre de este modo la puerta a que la derecha (incluyendo a la extrema derecha de Vox) pueda hacerse con el gobierno de la Junta por primera vez.
Portugal: una falsa recuperación construida sobre cimientos frágiles
Últimamente, los medios de comunicación burgueses, sobre todo en Europa, se han deleitado con el “milagroso” cambio de suerte de Portugal. Hace apenas siete años, la economía portuguesa estaba al borde del colapso. El país se dirigía hacia el tipo de agitación social que causó una situación pre-revolucionaria en Grecia, y llevó a un enorme movimiento de masas en la vecina España.
Chalecos amarillos: cómo doblegar al gobierno Macron
¿Por qué el gobierno no cede en nada? Porque teme, con razón, que una concesión anime la lucha de las masas y que el conjunto de los trabajadores se digan entonces: “para conseguir algo, ¡hay que hacer como los chalecos amarillos!”. Pero, por otro lado, al rechazar cualquier concesión, el gobierno corre el riesgo de estimular y radicalizar el movimiento.
