Estamos en medio de la época más turbulenta de la historia de la humanidad, la crisis por el COVID-19 ha precipitado una crisis económica sin precedentes en la historia del capitalismo, algunos analistas dicen que es la crisis más profunda en los últimos 300 años.
Lo hemos dicho otras veces, la crisis económica no fue provocada por el COVID-19, sin embargo, éste sí jugó, y está jugando, un papel muy importante en el desenvolvimiento del proceso mundial. No es la clásica crisis de boom-recesión sobre la que se mueve el capital, es una crisis organiza del sistema, donde los medios actuales para salir de ella no están funcionando, donde la burguesía no puede hacer nada para sobrepasarla. No estamos diciendo que no habrá una recuperación, pero ésta no será al nivel de la caída del año pasado. Es decir, la tendencia general es a la baja, a pesar de las recuperaciones momentáneas que pueda haber.