Julio Antonio Mella y el trotskismo
Julio Antonio Mella escribió en alguna ocasión “Vencer o servir de trinchera a los demás: Hasta después de muertos somos útiles”.
Julio Antonio Mella escribió en alguna ocasión “Vencer o servir de trinchera a los demás: Hasta después de muertos somos útiles”.
El 24 de noviembre de 1919 se reúnen en la Ciudad de México un puñado de activistas y miembros del recién formado Partido Socialista Mexicano –se había integrado apenas 3 meses atrás, el 25 de noviembre– y en esta reunión deciden cambiar el nombre a Partido Comunista Mexicano
El zapatismo estaba decidido a llevar justicia para el pueblo, para los obreros y campesinos. Sus ideales venían de lo hondo de la lucha de los pueblos campesinos, pero con influencias socialistas de carácter utópico.
Por: Ubaldo Oropeza “Y el Estado moderno, por su parte, no es más que la organización que se da la sociedad burguesa para sostener las condiciones generales externas del modo de producción capitalista contra ataques de los trabajadores o de […]
El primero de mayo había sido testimonial en nuestro país, no fue sino hasta el proceso huelguístico durante el gobierno de Madero que se fue dando forma a la idea de convocar una acción de lucha ese día, con la finalidad de hacer visible las peticiones y exigencias de la clase obrera.
Emiliano Zapata es uno de los más consecuentes revolucionarios mexicanos, luchó por justicia social y representó las aspiraciones del campesino pobre.
Escrito por: Ana Karen Campos El 8 de agosto de 1879, Anenecuilco, Morelos, vio nacer a Zapata en el seno de una familia de pequeños propietarios de tierras, fue el noveno hijo de los diez que tuvieron sus padres Gabriel […]
Son pocos, aun dentro de la izquierda, los que recuerdan que el movimiento zapatista, rumbo al año 1915, creó la Comuna de Morelos, radicalizando la revolución y nacionalizando los ingenios azucareros. Menos recuerdan que Zapata saludó a la Revolución rusa mostrando un internacionalismo instintivo.
Los obreros de Matamoros están escribiendo una nueva página en la historia, deben saber que no parten de cero, que esta batalla no es ajena a nuestra historia y que necesitamos mirar un poco atrás para, con las lecciones que nos da la historia, desde el presente ir forjando el porvenir.
“Muero por la revolución”, fueron las últimas palabras que pronunció Julio Antonio Mella. Su cuerpo quedó abatido a balazos en las calles de la Ciudad de México el 10 de enero de 1929.