Los acontecimientos de Torre Pacheco son una seria advertencia para el conjunto de la clase obrera, tanto migrante como nativa. Aprovechando un caso de agresión a un vecino mayor de la localidad, presuntamente por un joven magrebí, hordas de fascistas y reaccionarios se han lanzado a un linchamiento masivo contra la población local de origen inmigrante. La respuesta no puede ser lanzar imprecaciones morales y lamentaciones, sino la acción de masas vecinal y de clase: comités de autodefensa y la huelga, comenzando por los invernaderos, los almacenes, el comercio y la construcción.