SME: una ruta a la salvación (segunda parte)

Escrito por: M. Olvera, integrante del SME

El primero de Julio del 2018 Andrés Manuel López Obrador (AMLO) ganó la presidencia de la República con 30, 113,483 votos, es decir, con el 53.19% de la votación emitida. El partido Movimiento de la Regeneración Nacional ( MORENA) se convierte en primera fuerza en las dos cámaras del Congreso de la Unión. Sin lugar a dudas, todo un Tsunami Político que arrasó con los partidos del “Pacto por México” (PRI, PAN Y PRD).

¿Qué significa el fenómeno político?

Durante más de 30 años de Neoliberalismo en México, las condiciones de vida de los trabajadores han venido disminuyendo. Creando un ambiente de precariedad, violencia y despojo. Según las cifras que reporta el Coneval, el 43.6% de la población en México se encuentra en una situación de pobreza, 53.4 millones de mexicanos. Y hay que añadirle los 9.4 millones que se encuentran en extrema pobreza. También encontramos que los niveles de violencia se han incrementado en los últimos 12 años, sólo en los dos sexenios la cifra de homicidios dolosos asciende a más de 210 mil casos. En el sexenio de Peña Nieto, se ha visto casos escandalosos de corrupción: ODEBRECHT, CASA BLANCA, SOCAVÓN, OHL, NUEVO AEROPUERTO. Aunado de los casos lamentables como la desaparición de los 43 desaparecidos de Ayotzinapa. Pero hay que añadirle que las reformas estructurales (Energética, Laboral, Educativa, fiscal). Han traído fuertes resistencias por parte de los trabajadores. La Reforma Energética se tradujo en un incremento del precio de los energéticos y perder la principal fuente de ingreso para el Estado. Y así un sinfín de calamidades que se han ido acumulando en decenas de años.

Andrés Manuel López Obrador no sólo recibió millones de votos en las urnas, sino también levantó fuertes esperanzas en amplios sectores de la población. Que ahora, – poco a poco – se transforman en demandas. En la actual “casa transición” en la colonia Roma decenas de personas van a pedir audiencia con el actual presidente electo. Con cosas tan extrañas como el “esclarecimiento de la muerte de Pedro Infante”. Pero el común denominador tiene que ver con cuestiones muy generales, (empleo, ayuda con un familiar preso, un caso judicial, ayuda para atender un enfermo, etc.) También se han dado cita grupos organizados: trabajadores electricistas, opositores a megaproyectos, trabajadores del IMSS, entre otros. Que observan en esta nueva coyuntura una posibilidad para resolver sus demandas y encontrar en este nuevo gobierno un poco de justicia.

AMLO Y LOS TRABAJADORES ELECTRICISTAS.

Más de 44 mil trabajadores de Luz y Fuerza del Centro (LyFC) fueron despedidos por un ilegal e ilegitimo decreto presidencial en 2009. Durante más de 9 años se ha buscado una solución justa al conflicto laboral que desató el decreto de extinción.1 En todos estos años se ha intentado una vía política que sea capaz de reinsertar a los trabajadores despedidos al sector eléctrico. En la coyuntura electoral del 2012, el SME decidió apoyar activamente la candidatura de AMLO. A cambio el candidato tabasqueño se comprometía a crear de nuevo LyFC. En Hidalgo ante un grupo de trabajadores electricistas señala lo siguiente: “Me comprometo a restablecer Luz y Fuerza del Centro y a restituir el empleo a todos los trabajadores electricistas que fueron despedidos injustamente”2. La posición de la dirección del SME siempre fue vacilante, AMLO señaló, en un mitin en el Estado de México con centenares de electricistas:

No todo fue miel entre ambas partes. López Obrador les recriminó fraternalmente, que en meses pasados hayan tenido una indefinición a la espera del supuesto apoyo del PRI para recuperar sus empleos. ´Mi pecho no es bodega. Yo digo lo que siento. Yo andaba molesto por la postura que habían asumido, porque se le estaba olvidando que esta tragedia nacional es responsabilidad de PRI y el PAN. ¡Ni un voto al PRI, ni un voto al PAN; eso es lo correcto porque (esa mancuerna partidista) es lo mismo!

Si bien les agradeció ampliamente este acto de definición, les pidió que no anden con la política robalera, porque el róbalo es el único pez que nada en dos aguas”3

Ya desde esa fecha el grupo denominado “Animal Dañero la crítica del Obrero” había señalado las claras desviaciones políticas e ideológicas de la dirección del SME y sus acercamientos con el Peñismo.

Sin embargo lo que nos interesa destacar es la relación del SME con Andrés Manuel López Obrador y no las desviaciones de Martin Esparza con el peñismo.4

En mayo 24 del 2018 frente a un grupo de trabajadores electricistas, AMLO señala lo siguiente: “Nunca más va suceder una injusticia como la que significó despedir a más de 40 mil trabajadores del SME, Vamos a hacer justicia. Aquí aprovecho para decirles a los electricistas, vamos a atenderlos. Vamos a buscar la manera de los que estén desocupados, tengan trabajo(….)”5 No cabe duda que AMLO asumió un compromiso con los trabajadores electricistas en campaña. Imaginen el entusiasmo que habrá generado sus palabras en miles de electricistas a nueve años del decreto que los dejó en el desempleo. Pero a diferencia del 2012 -donde fue muy específico de qué iba hacer con los trabajadores del SME- en el 2018 es muy ambiguo. ¿Dónde va ocupar a los desocupados? ¿Cuándo va suceder esto? ¿Quiénes van asumir la interlocución? ¿A cuántos le va dar trabajo? ¿En qué van a trabajar? Y así muchas preguntas más. Claro que existe un nuevo contexto, la privatización del Sector eléctrico, pero también hay que reconocer que AMLO ha moderado aún más su discurso. Incluso el término de renacionalización de la industria eléctrica se ha suspendido, por lo menos no se encuentra en su proyecto de nación 2018-2024 . 6 Es preciso señalar que la vinculación entre electricistas de base del SME y AMLO, no se da sobre la base de una imposición. La mayoría en el SME votó por AMLO de manera convencida y voluntaria.

¿Pero qué demanda el SME a AMLO?

Primero hay que señalar que el Sindicato Mexicano de Electricistas se encuentra actualmente fraccionado en diversas corrientes. No existe un solo SME. Por ende no existe una sola demanda. Cada grupo trae su lógica, sus intereses y su forma de plantarse frente al nuevo gobierno. Sin embargo, el grupo denominado “Para todos, todo” en su visita a la casa de transición de AMLO demando:

  1. Concretar una salida al trabajo de miles de electricistas y jubilaciones dignas a compañeros que al decreto hayan tenido 20 años de antigüedad

  2. Desclasificar todo documento que corresponda a la liquidación de LyFC.

  3. Autonomía sindical: que no se proteja ningún acto de corrupción de líderes sindicales y se respete la democracia sindical.

  4. Renacionalización de la industria eléctrica.7

Es un primer esbozo de un proyecto político que puede ser discutido por las bases electricistas.

CONCRETAR EL TRABAJO

Durante estos 9 años de lucha la demanda fundamental de los electricistas se ha traducido en: regresar a trabajar. Es la madre de todas las demandas. Ya en el artículo anterior habíamos señalado que sólo un 12% de los más de 16 mil trabajadores que se quedaron en la “Resistencia” habían encontrado una solución parcial al problema del desempleo. Ya no digamos de los 44 mil trabajadores despedidos. Es importante detenernos a pensar qué significaba trabajar en LyFC. Porque seguramente la mayoría de los trabajadores despedidos ya tiene a la fecha una fuente de ingreso: lo que no quiere decir que tiene garantizada una forma de vida digna a partir de su trabajo. Lo que quiero resaltar no es sólo la dimensión material del trabajo: que permite al obrero acceder a una fuente de ingreso que le permita vivir a él y en todo caso a su familia, en condiciones incluso de explotación.

Hay que observar las dimensiones más subjetivas que otorgaba el trabajo a un electricista del SME. Y lo que sigue representando la pérdida del mismo. En un trabajo muy ejemplificador de las experiencias que representó el decreto de extinción: “el despido inesperado es un acto vívido que da pie a la expresión de diversos sentimientos de injusticia: no sólo se representa como un acto de despojo, sino también como un acto de abandono cuando no existen soportes solidarios a favor de los individuos que son despedidos ´injustificadamente´. Esto representa, para los individuos que lo experimentan, una ruptura con sus marcos referenciales que ordenaba su vida cotidiana…”8 Es muy importante señalar esa dimensión, porque el trabajo para un electricista significaba más que sólo una fuente de ingreso. La contratación colectiva, la afiliación sindical; organizaban la vida, daba certezas y fijaba un tipo de identidad individual y colectiva. Ahora tenemos individuos rotos; una organización que no responde a los intereses de la mayoría, una cooperativa controlada por una casta sindical que lucra con la necesidad de los trabajadores y miles de desempleados esperando que algún día se haga justicia y tengan la oportunidad de volver a trabajar en donde siempre lo hicieron.

Pero lo que quiero resaltar es el hecho de que la lucha por el trabajo no se agota con la ambigüedad de las declaraciones de AMLO, y que la restitución de los marcos de referencia de los electricistas del SME, se reactivaran luchando por un trabajo en el sector eléctrico y restableciendo la organización sindical, como un soporte solidario que permita al trabajador reorganizar su vida. Y se pueda suturar esa sensación de injusticia y vacío que actualmente vive la mayoría de los trabajadores del SME.

Sin embargo, los electricistas del SME deben reencontrarse desde una agenda política que les permita su reactivación. Y una de ellas es buscar rearticular la demanda del trabajo en este nuevo contexto político nacional, que no se agote en las propuestas de la actual dirección -que como hemos visto- no es capaz de dar trabajo a la mayoría, y que el que puede dar, son en condiciones de precariedad, abuso y beneficio para la “casta sindical”:

¿Quién dijo que la alternativa al trabajo para los miles de despedidos del SME se agota en la cooperativa? ¿Por qué el electricista no puede pensar en nuevos escenarios de lucha? ¿Por qué debemos aceptar como ley divina la resolución de la suprema corte de justicia? ¿Por qué debemos entregar nuestra fuerza de trabajo a una transnacional como lo es Mota Engil? ¿Por qué tenemos que someternos, subordinarnos, sobajarnos a una casta sindical para que nos de trabajo?

El triunfo tan cacareado por la dirección charra del SME lo único que vino hacer, es “sellar las posibilidades” de buscar otras alternativas. Porque si ya “ganaste” qué más puedes demandar. Pero ese triunfo obvia que hay más del 88% de los trabajadores en resistencia que no ganaron. ¿Por qué los trabajadores de base nos tenemos que ajustar a ese esquema que no da solución a nuestra problemática? Recuerdo la discusión solidaria con un compañero, donde su única alternativa ya era el que funcionara bien la cooperativa, era incapaz de imaginar nuevas alternativas para el regreso al trabajo.

Pero hay que señalar claramente que con una demanda articuladora y un compromiso político en este nuevo contexto, se puede desatar una movilización que pida la restitución de los trabajadores en el sector eléctrico. Es decir, si en AMLO hay ambigüedad en cómo reinsertar a los trabajadores, en nosotros no. Para ello tendremos que encontrar la forma de discutir nuevas alternativas, DESDE ABAJO Y SIN PREJUICIOS, por ejemplo: la creación de la zona centro de CFE donde se respete – desde un nuevo acuerdo político- el patrón sustituto y con Contrato Colectivo.

Pero para ello, hay que romper ciertas inercias, porque hay lógicas que se contraponen. La actual dirección charra del SME -ahora que se convirtió en empresaria- le apuesta, y le seguirá apostando, a la contracción de los trabajadores a través de empresas privadas: Generadora Fénix, Cooperativa LyFC o SUBACE como suministradora de electricidad. Lo cual va en detrimento de la empresa pública como lo es CFE. Nuestro futuro como trabajadores se encuentra en la empresa pública, en su fortalecimiento, en la contratación colectiva y en la renacionalización de la industria eléctrica. Incluso en cierta sintonía con el discurso de AMLO -que si bien no habla de renacionalización- por lo menos se atreve a decir que va fortalecer, sanar y recuperar a Comisión Federal de Electricidad del desmantelamiento sistemático que han hecho de ella los viejos neoliberales.

¿Por qué no aportar nuestra experiencia para su apuntalamiento?

Veamos que dice Martin Esparza en relación a SUBACE para ejemplificar que su apuesta es desmantelar el sector eléctrico nacional, en contraposición de lo que aquí estamos exponiendo:

Los logros de la lucha de resistencia son más que tangibles: primero fueron los acuerdos alcanzados para la entrega en concesión de plantas generadoras que permitió la asociación estratégica como Mota-Engil, y el nacimiento de la Generadora Fénix, después, la conformación de nuestra cooperativa LF del Centro, aprovechando los inmuebles e instalaciones entregados al SME y que formaron parte de los acuerdos con el gobierno federal; y ahora, la concreción de Subace, que en sus fundamentos lleva implícito el objetivo de ofrecer un servicio de calidad a un precio justo, a esos millones de usuarios que debieron soportar en todos estos años altas tarifas y cobros arbitrarios por parte de la CFE.” 9

Martin Esparza deja de señalar que la “asociación estratégica” con Mota Engil se dio a cambio de nuestros pasivos laborales y que actualmente sólo da cabida a 541 trabajadores, incluyéndose ellos, y que fueron cedidos para la explotación de una transnacional. Que la cooperativa no tiene ni pies ni cabeza. Y que SUBACE es un esquema privado que busca limitar el servicio público de energía eléctrica. En toda su valoración omite señalar que CFE como empresa del estado estuvo mal administrada por los gobiernos neoliberales, y que ha sufrido – al igual que LyFC en su momento- un proceso sistemático de desmantelamiento para darle prioridad a los privados. Aunque la privatización se vista de obrera, privatizada se queda. Ahora resulta que se asume los dogmas neoliberales de la competencia como esquema para reducir los costos al usuario de la electricidad.

En su artículo en contralínea añade: “Al ser Subace una empresa con una modesta estructura, manejada por trabajadores electricistas con una amplia y reconocida experiencia, los costos de operación serán más bajos y esto le permitirá convertirse en una opción real para millones de usuarios que podrán acceder al servicio eléctrico a un precio más económico –hasta un 10 por ciento menor a las tarifas que hoy ofrece CFE–, obteniendo un servicio de alta calidad.” Es decir, nos convertiremos en competidores de la empresa del Estado, CFE. Una empresa que bien administrada bajo otra lógica económica puede satisfacer a los usuarios de electricidad con tarifas justas y cobrar tarifas sin subsidios a los grandes empresarios. ¿A qué se refiere con “los costos de operación serán más bajos” y que Subace tiene “una modesta estructura”? Van a castigar los derechos de los trabajadores. Hay que leer todo el artículo “Subace, nueva opción eléctrica para millones” para darse cuenta la serie de distorsiones ideológicas que existe en el discurso de la actual dirección del SME. Por cierto, en todo el texto – para los amantes del análisis del discurso- se podrá observar que en el escrito no hay ni una sola mención al gobierno de Peña Nieto como uno, de los varios, causante de la actual política de desmantelamiento del sector eléctrico.

Lo que no sabemos, y eso lo tendremos que ver en el tiempo, es qué postura toma AMLO respecto a la Industria eléctrica. Aunque ya tenemos algunos indicios. La designación del “polémico” – por decir lo menos- Manuel Bartlett, obedece, según sus dichos y los de AMLO; a la tarea de rescatar a la CFE, revisar los contratos y limpiar de corrupción, a la ahora Empresa Productiva del Estado (EPM).

En conclusión, las lógicas de buscar el retorno al empleo pueden tirar por dos polos distintos, lo que propongo es, que discutamos sin ningún tipo de prejuicio todas las alternativas. Pero que pongamos especial énfasis en la articulación de un nuevo movimiento de electricistas que busque un esquema de negociación con el nuevo gobierno. Pero tenemos que levantar nuestra demanda, no esperando a que AMLO nos llame algún día, sino que nosotros hagamos que AMLO nos hable para dar una salida justa al conflicto generado por el gobierno de Felipe Calderón y finiquitado por Peña Nieto. Pero para ello se hace necesario echar abajo todo acuerdo pactado por Peña y Martin Esparza. ¿Cuáles acuerdos? Pues aquellos que tenemos que desclasificar.

Desclasificación de todos los documentos.

El proceso de extinción de LyFC está plagado de irregularidades y de acuerdos secretos, que fueron pactados a las espaladas de los trabajadores. A la fecha se encuentran bajo reserva 28,426 expedientes, de los cuales solo 12 se han desclasificado. Dentro de la clasificación de expedientes se encuentran los acuerdos entre la dirección charra del SME y la Secretaria de Gobernación del sexenio peñista. ¿Cuáles son esos acuerdos? Nos señala lo siguiente Antonio Almazán:

1–El Acuerdo Marco y su Anexo Relativo a las Pensiones con renta vitalicia para 996 trabajadores no liquidados, reservado por 6 años a solicitud dela dirección del SME.

2.-El Memorándum de entendimiento firmado entre el SME y la SEGOB de fecha 10 de julio de 2015, y sus modificaciones, en el que acuerdan una ruta para finalizar el conflicto derivado de la liquidación de Luz y Fuerza del Centro. ‘Reservado por el gobierno federal por 5 años, pues’… su difusión causaría un acto de imposible reparación para el cumplimiento del laudo dictado por la Junta Especial número 5 de la Federal de Conciliación y Arbitraje en el expediente IV–239/2009.“

3–El Acuerdo entre el Gobierno y el SME para la entrega de plantas generadoras de electricidad, del 10 de septiembre de 2015, pues su difusión ‘afectaría en forma irreparable el cumplimiento del laudo dictado por la Junta Especial número 5 de la Federal de Conciliación y Arbitraje en el expediente IV-239/2009’.

4-Solicitud de la Comisión Permanente del Congreso de la Unión del 7 de mayo de 2014, para que se haga público el avance del plan y proceso de liquidación de Luz y Fuerza del Centro, reservado por el Gobierno Federal a partir del 12 de octubre de 2013, ‘pues no ha concluido el inventario de los bienes que integran el patrimonio de LyFC y …. el destino de los recursos, bienes y activos del extinto organismo descentralizado’.

5–Los Anexos del Contrato en Comodato entre el SAE y CFE,. Solicitud de fecha 10 de septiembre de 2015. Reservado por el gobierno federal por 12 años a partir del 6 de octubre de 2010 ‘en virtud de que no ha concluido el inventario de bienes de LyFC.’

6–El Estado en que se encuentran las negociaciones tanto del Sindicato Mexicano de Electricistas como de la Compañía Portuguesa Mota Engil, del 28 de enero de 2016, reservada por 12 años, pues su difusión ‘puede llegar a comprometer la seguridad nacional y la seguridad pública.’ “

En caso de proporcionar la información solicitada, se podrían ocasionar diversos actos como disturbios sociales tales como bloqueos de vías generales de comunicación o perjuicio a las instalaciones y en consecuencia, causar un daño al patrimonio de la Nación.“

Esos son todos los documentos que estamos pidiendo a este nuevo gobierno que en el discurso señala estar comprometido con la transparencia y combate a la corrupción. Hay que añadirle que el grupo “Para todos, todo” también ha solicitado a la Secretaria de Trabajo para observaciones a las modificaciones que se hicieron a los estatutos sindicales y los cuales también se encuentran clasificados.10 ¿Cómo un compañero va poder operar democráticamente en el SME si desconoce los términos en los que se modificó los estatutos sindicales? Es algo hasta de sentido común hacer públicos las modificaciones. ¿Qué intentan ocultar?

Hay que señalar que una opuesta para rearticular al movimiento electricistas entorno a una nueva coyuntura, requiere forzosamente tener el panorama completamente claro. No sólo para operar políticamente con base en elementos reales, sino también porque es justo que todos los trabajadores del SME – y el pueblo en general- sepa qué pasó realmente con el decreto de extinción de LyFC.

Pero incluso nosotros extendemos la apuesta, no estamos dispuestos a aceptar ningún “acuerdo” que vaya en detrimento de los intereses de los trabadores del SME. Todo acuerdo que fuese contrario a los intereses de los electricistas en general exigiríamos que fueran echados para abajo.

Tenemos que abrir un nuevo camino a la renegociación del conflicto electricistas que satisfaga las demandas de los trabajadores. Para ello necesitamos la mayor transparencia posible, que se desclasifique todo, que se haga público y que se castigue cualquier anomalía.

Por último, se nos hace fundamental el derecho a la verdad, el nuevo gobierno se va enfrentar con un sinfín de demandas que exijan claridad en muchos de los acontecimientos de los anteriores sexenios. Los trabajadores electricistas tenemos derecho a saber ¡Qué realmente pasó! A casi nueve años lo mínimo que podemos exigir es que se nos hable con la verdad, una verdad clasificada por el gobierno y la dirección del SME. (Continuará)

1 Ya en la primera parte de este articulo menciono los saldos de la lucha ver: https://marxismo.mx/sme-una-ruta-a-la-salvacion-primera-parte/ [Consultado 29/08/2018]

3 Cita tomada del libro de Mario Benítez, “La otra historia. La lucha del Sindicato Mexicano de electricistas, frente a la liquidación de Luz y Fuerza (2009-2016)” . Pag. 52

4 Para ello se puede ver el libro de Mario Benítez, que narra con más detalle ese viraje político.

5 http://www.elfinanciero.com.mx/elecciones-2018/amlo-apoyara-a-extrabajadores-del-sme-en-caso-de-ganar-la-presidencia En el siguiente link se puede ver una recopilación de declaraciones públicas de AMLO en relación al regreso al trabajo de los electricistas despedidos: https://www.facebook.com/150145565180817/videos/815920171936683/

8 Belmont Cortés, Edgar, “La comunidad electricista de Necaxa (Puebla) tras el cierre de Luz y Fuerza

del Centro: espacio social y marcos referenciales en juego” http://www.scielo.org.mx/pdf/ins/n6/n6a7.pdf

10 El grupo político tiene en su poder la negación que hicieron las autoridades para darse a conocer los estatutos sindicales del SME, vía el Instituto Nacional de Acceso a la Información (INAI). La respuesta fue la siguiente: “SEGUNDO: Se CONFIRMA LA CONFIDENCIALIDAD de la información concerniente a la solicitud con numero……..”

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