Proyecto de Nación 2018-2024, una crítica desde el marxismo

Escrito por: Ubaldo Oropeza

Introducción

A finales del 2017, Andrés Manuel López Obrador (AMLO), presentó lo que será su programa de gobierno, si es que llega al poder en las elecciones de julio de este año. Es un documento de más de 500 páginas, donde despliega sus planteamientos políticos y programáticos para sacar al país de la crisis. Desde el principio expone rasgos generales que va detallando conforme se adentra en la lectura.

Su gobierno plantea un cambio radical en las políticas públicas, en casi todos los ámbitos de gobierno, también deja en claro que este proyecto comenzará a realizarse, y respetará, todas las reformas que se hayan votado hasta diciembre del 2018: “…habrá de respetar la separación de poderes y la autonomía de los órganos autónomos del Estado y garantizar la certidumbre jurídica de todos los contratos vigentes, particularmente los derivados de las llamadas “reformas estructurales”, las cuales, desde luego, serán sometidas a evaluación para determinar si cumplen o no con los propósitos establecidos en su argumentación”.

Se argumenta que no habrá nuevas reformas y que con pequeños cambios legislativos se podrá cambiar la dinámica de horror y sangre en la que nos han hundido los gobiernos del PRI y del PAN en los años recientes. Podemos identificar aquí la principal diferencia que tenemos los marxistas con el programa que se ha presentado. Nosotros creemos que no puede haber un cambio sustancial posible dentro de los límites de capitalismo. AMLO dice que todos los problemas que hay en el país son generados por la corrupción en los órganos de gobierno y por el despilfarro; por esto, el programa prevé una austeridad republicana, así como frenar los escándalos de corrupción y de esa manera tener el dinero suficiente para animar la economía con la intervención del Estado. Un gasto social que pueda ayudar a crear empleo, infraestructura y programas sociales para auxiliar a los más necesitados.

Para los marxistas, el gran problema de la sociedad en México es la bancarrota del capitalismo mexicano, dependiente totalmente del imperialismo americano, una burguesía nacional cobarde que no desarrolla las fuerzas productivas y que no ofrece empleo, ni educación a la juventud; gobiernos títeres que han aprovechado, cada día para llenarse los bolsillos a costa del saqueo del erario público; para mantener este régimen de explotación, estos gobiernos, de la mano del imperialismo americano, se encuentran en una guerra civil contra la juventud, los trabajadores y las mujeres, literalmente hundiendo en sangre al pueblo mexicano; ahora se preparan para responder la lucha en las calles, aprobando la Ley de Seguridad Interior. Ellos no están dispuestos a dejar sus privilegios y se arman, y harán lo que sea necesario por seguir hundiéndonos, para seguir ganando.

Para frenar esta barbarie no solo es necesario cambiar de forma de acumulación capitalista –AMLO lo que plantea es dar la lucha contra el neoliberalismo con un modelo asistencialista de corte keynesiano-, sino terminar con el capitalismo. El planteamiento de AMLO no es terminar con la explotación sino hacerla menos brutal. Además, hay otra cosa interesante en esto, hay una clara contradicción entre quienes han propuesto para llevar adelante este programa (el gabinete) y su programa. Ha dicho claramente que está en contra de la “mafia en el poder” pero proponen en su gabinete a personajes como Esteban Moctezuma, al frente de la Secretaría de Educación, quien mantiene ligas directas con Televisión Azteca y los Salinas Pliego; como Secretario de Agricultura a Víctor Villalobos, activista de las grandes empresas trasnacionales que promociona la utilización del maíz transgénico; Olga Sánchez en la Secretaría de Gobernación, quien durante 20 obscuros años, fue ministra de la Suprema Corte de Justicia y avaló, cuando hubo que hacerlo, las medidas de privatización neoliberal.

Siguiendo esta línea, el coordinador general del Proyecto Nacional (PN) fue Alfonso Romo, empresario norteño que impulsó el fraude electoral del 2006, con mentalidad reaccionaria y defensor de Pinochet. El encargado de la sección económica, Adrián Rodríguez Macedo, es un tecnócrata que ha estado apoyando los diferentes planes neoliberales desde lustros atrás. Todo esto, causa una confusión entre la base de MORENA y personas que ven con simpatía a AMLO. También se detecta un claro giro a la derecha en el programa y discurso del presidenciable. Es contradictorio con lo que se escucha en los mítines, en donde dice no respaldar las reformas estructurales, pero por otro lado no se compromete a derogarlas, sino a someterlas a consulta, si la consulta las rechaza entonces sí podría echarlas para atrás. Por otro lado, el PN plantea la defensa del maíz criollo y pone al frente un individuo que hace todo lo posible porque empresas como Monsanto entren al país y siembren semilla modificada.

Para algunos militantes fanáticos o arribistas que solo están en MORENA por algún cargo o puesto de representación, estas “alianzas” y personalidades de mala reputación, son necesarias y lo ven con buenos ojos. Incluso hay algunos intelectuales que buscan justificar esto, distorsionando la historia del país y del mundo. Algunos periodistas escriben que es necesario el pragmatismo en MORENA y que en este momento cualquier voto cuenta, no importa más que eso –que se hagan las alianzas que se quiera, que se deje el partido en manos de ex priistas, ex panistas, ex perredistas, no importa, siempre y cuando sumen votos, porque cualquier voto cuenta. Lo que estamos viendo ahora dentro de MORENA es la conclusión de una política burguesa que cree, que el único problema del capitalismo es la corrupción y que para corregir los males del país es impulsar políticas “incluyentes” mediante pequeñas reformas.

Además de estas “respuestas”, existen algunas explicaciones más sólidas que nos pueden dar idea del porqué de este giro. Se puede decir que es casi una ley histórica (lo podemos ver en un sinfín de ejemplos en la historia de los partidos de izquierda reformista) que un partido o candidato de izquierda reformista, mientras más se acerca al poder, gira sus planteamientos políticos a la derecha. La explicación de esto es hasta cierto punto lógica; como ya se tiene una cierta fuerza en la base de apoyo, que corresponde a los sectores más explotados y necesitados de un cambio, se piensa que lo que ahora se debe hacer es ganar a la pequeña burguesía y parte de los mismos enemigos. Venden un caris amable, democrático, no agresivo, tolerante y hasta amistoso. Creen que con eso el imperialismo y los diferentes sectores de la burguesía nacional van a confiar en ellos y les van a permitir llegar al gobierno.

Pero lo que sucede, de forma regular, también –particularmente en países ex coloniales y poco desarrollados en donde existe una burguesía brutal, racista, que se creen a sí mismos los iluminados para atender el poder- es que, tanto la burguesía como el imperialismo no tienen confianza en estos dirigentes. Y el temor, no es tanto a la personalidad o a su programa “radical” sino al movimiento de base que hay detrás de este tipo de líderes o partidos. Esta experiencia se ejemplifica con la llegada al poder, en 1998, del comandante Hugo Chávez en Venezuela.

Chávez llega al gobierno con un discurso, no de confrontación de clases, no de acabar con el capitalismo, no de expropiar a la burguesía. Su acercamiento con el pueblo, a quienes les decía que tenía que haber pequeñas reformas para que existiera educación, trabajo, salud. Este fue su primer proyecto (el PN de AMLO está más a la izquierda de lo que Chávez planteaba como alternativa en aquellos años), que no ponía en tela de juicio el control de la burguesía, ni la propiedad privaba, menos el capitalismo. Fue la experiencia y la participación de la gente en la lucha, lo que empujó a Chávez cada vez más a la izquierda hasta llegar a la conclusión de que el capitalismo no se puede reformar, que se tenía que luchar por el socialismo. Esta experiencia, que es la que llegó más lejos de todos los demás experimentos de “gobiernos progresistas” en América Latina, ha dejado claro que un gobierno reformista, con fuerte movimiento de base, es difícil de controlar, y eso no es una alternativa para el imperialismo americano.

Por otra parte, se encuentran los sectores más trogloditas de los diferentes partidos de la derecha, que se han enriquecido a costa del robo de los recursos del estado, los que tienen complicidad con miles de pequeños negocios donde se benefician, empresarios a quienes el gobierno condona impuestos, etc. Esta capa de burócratas, políticos de derecha y burguesía nacional, no quieren, y van a hacer todo lo que este en sus manos, para que AMLO no llegue al poder. Como ya lo dijimos, y trataremos de explicar a lo largo de este escrito, no es por su programa, que en nada contradice al capitalismo, por el contrario, el proyecto de MORENA lo que plantea es poner a México a la altura de un país capitalista desarrollado; con oportunidades de educación para todo el mundo, con una democracia funcional, con oportunidades de inversión de los capitalistas, con trabajo digno y bien pagado para los obreros, etc.

Lógicamente, nosotros los marxistas no nos oponemos a que esto se dé. Estamos de acuerdo en poder vivir en un país en paz, estamos de acuerdo en que todos los jóvenes tengan trabajo y buenos salarios, en que haya democracia y oportunidades para todo aquel que quiera estudiar. En eso no hay discusión. El problema pensar que, dentro del capitalismo, un capitalismo en crisis a nivel internacional el cual está atacado todos los derechos adquiridos por los trabajadores y la juventud en el periodo pasado, es imposible que esto se pueda lograr. Creemos que la única forma de resolver todos los problemas que tenemos actualmente es romper las bases del sistema de explotación capitalista. En un periodo de crisis generalizada, las pequeñas reformas no tienen cabida, todos los gobiernos reformistas han tenido que aplicar contra reformas, por eso creemos que el PN debe ir más lejos.

Hay una crisis sin precedentes en todos los partidos de la burguesía, cada día que pasa la alianza del PRD con el PAN se está quedando sola y cientos de militantes los están abandonado, por la izquierda y por la derecha. El PRI no está en mejor situación, ahí el problema no son las escisiones (porque aun controlan mucho dinero que se reparte generosamente), sino su impresentable comportamiento en todos estos años, con gobernadores rateros, presidentes estúpidos e ignorantes; la gente no cree en ellos, la burguesía y sus partidos no tiene otro programa más que mantener los ataques a todos los sectores y niveles. Este estado de crisis hace que MORENA se convierta en una alternativa para muchas organizaciones sociales, campesinas y gente sin partido, de ahí que hemos estado viendo cómo se suman al proyecto. Algunos de ellos son unos francos oportunistas que están lamiéndose los bigotes por puestos, algunos otros ven que en medio de esta crisis lo peor que podemos hacer es ir divididos, así que optan por el “menos peor”. Incluso sector del imperialismo americano comienza a ver a AMLO como el único que puede dar un respiro a la tensa situación que se vive. Como se resuelvan las elecciones, no se puede predecir en este momento, todo puede pasar en poco tiempo, lo que sí es seguro que los próximos meses serán representarán un punto de quiebre en la lucha de clases en nuestro país.

La crítica que hacemos al Proyecto es desde la izquierda, desde el marxismo, queremos aportar al debate nacional sobre las medidas que AMLO plantea para salir de la crisis. Como ya lo dijimos, no nos da igual, no es igual que un gobierno del PRIAN llegue al gobierno, o que llegue AMLO. Algunos pueden argumentar que como ninguna propuesta rompe con el capitalismo, todas son iguales. Pero, no es lo mismo un gobierno militarizado o una dictadura militar, a un gobierno democrático, independientemente de que los dos sean capitalistas. En la defensa de los pequeños avances que puedan tener los trabajadores, los jóvenes, las mujeres y campesinos de nuestro país, cabe la posibilidad de seguir adelante en la lucha por el socialismo.

El ambiente internacional

El Proyecto de Nación que presenta AMLO toca algunos aspectos internacionales, principalmente cuando habla sobre las relaciones internacionales que tendrá su gobierno, esos aspectos los abordaremos más adelante, en el punto correspondiente. Basta decir aquí, que México está inmerso en un mundo globalizado, íntimamente conectado en aspectos económicos, políticos, ideológicos y hasta culturales con diferentes países y regiones del mundo, es pertinente hablar en pocas palabras de las perspectivas generales a nivel internacional, para visualizar, si es posible, que el proyecto de AMLO escape a todas estas presiones que se suceden de un país a otro.

Desde la crisis del 2008, el capitalismo a nivel internacional no es el mismo. Estamos hablando de una de las crisis más profundas del capitalismo en su historia. La hecatombe comenzó con una crisis en el sector financiero que rápidamente se extendió a las bolsas de valores a nivel internacional y al final sacó a relucir los índices de sobreproducción, que son la base de las crisis dentro del capitalismo. Un país tras otro fue arrastrado a la crisis económica. En los países más avanzados el Estado rescató las finanzas de los bancos y las grandes empresas; mientras tanto, para los más desprotegidos solo hubo recortes a todos los niveles y a todos sus derechos.

La burguesía tiene dos maneras para salir de las crisis; por un lado, utilizar el crédito para estimular el consumo y la inversión, y por el otro, el desarrollo de las fuerzas productivas, con inversión en tecnología, capacitación, etc. Ninguna de estas dos fórmulas ha podido ser utilizada en esta crisis. Por un lado, el crédito había ya sido utilizado en la década anterior a la crisis para mantener los niveles de consumo, además, las grandes cantidades de endeudamiento de los Estados y de la iniciativa privada eran tan inmensas que estaban ahogando a las finanzas públicas. El desarrollo de las fuerzas productivas tampoco se está impulsado porque actualmente la burguesía ni siquiera ocupa el 100 % de su capacidad instalada a nivel internacional, debido a la cantidad tan grande de mercancías que produce y que el mercado no puede absorber. No tiene sentido invertir en maquinaria más desarrollada para que se produzca más cuando lo que se tiene es demasiado desde el punto de vista capitalista.

La  burguesía a nivel internacional ha optado por echar toda la carga de la crisis sobre la espalda de los trabajadores. Desde los países desarrollados, hasta los países ex coloniales, o subdesarrollados, los diferentes gobiernos (socialdemócratas o de derecha) están atacando los niveles de vida de la juventud, de los trabajadores y las mujeres. Sin excepción alguna, en ningún país estamos viendo reformas a favor de la clase obrera, todo lo contrario. Derechos que se habían ganado, como la educación pública, los estados de bienestar, los derechos laborales, todo está siendo atacado. Las reformas estructurales que se implementaron en años pasados en México son parte de esta misma estrategia de acumulación capitalista actual.

Después de 10 años de la crisis internacional, no hay indicios de que las cosas mejoren, por el contrario, organismos internacionales estima que la recuperación económica tardará 50 años. Nos piden que nos adaptemos a la realidad, una nueva realidad, donde todas las conquistas adquiridas sean cosas del pasado. Todos los intentos por tratar de estabilizar la situación economía causan desestabilidad política, social y geopolítica. La burguesía a nivel internacional y sus grandes consorcios internacionales, son incapaces de salir de esta crisis sin causar grietas que precipiten estallidos revolucionarios.

Esto ha sido también la causa de la caída de los llamados “gobiernos progresistas” en América Latina. Algunos de ellos, como Brasil y Argentina vivieron un periodo de crecimiento exponencial de sus economías al ligar sus exportaciones de materias primas a China, cuando este país crecía a un ritmo del 12% anual. Después de la crisis del 2008 diferentes países comenzaron a reducir la compra de mercancías chinas (más recientemente comenzaron un proceso de protección de sus mercados) y esto se notó, rápidamente, en el crecimiento en China y en los países de AL (los cuales comenzaron a perder su mercado de materias primas). Lo mismos sucedió en Venezuela con respecto a los precios del petróleo, los cuales eran de 150 dólares el barril, previo a la crisis, posteriormente su precio cayó de forma tan brutal que los recursos del estado venezolano se desplomaron.

Estos gobiernos que utilizaron, y que utilizan, los recursos del Estado para crear empleo, dar apoyos sociales para los sectores más pobres y destinan cantidades de recursos para mantener su infraestructura, para desarrollar un capitalismo local democrático, han entrado en crisis porque los precios de sus productos de exportación se han desplomado y no tienen manera de financiar la inversión pública. Estos mismos gobiernos han aplicado planes de reajuste (es el caso de Argentina, Brasil, ahora mismo está sucediendo en Venezuela y Bolivia). Como respuesta a estas nuevas políticas de los gobiernos de “izquierda”, los sectores afines a la clase obrera y más desprotegidos, desilusionados, se abstienen en lo electoral y es así como la derecha ha recuperado sus posiciones. No vemos, como lo quieren hacer creer algunos intelectuales y periodistas de derecha e izquierda reformista, un giro a la derecha de los pueblos en AL, sino el fracaso del reformismo, que prepara el camino a la derecha.

Balance de la situación nacional en el Proyecto Nacional

La primera parte del PN consta de un balance general de la situación en México, En general compartimos el análisis que se hace sobre la situación, aunque no tanto respecto a sus causas que la han provocado. El texto dice: “Los datos derivados del análisis de la situación actual resaltan la urgencia de emprender un nuevo rumbo hacia un México más justo, más educado, más seguro, más saludable y más competitivo, para dejar un mejor legado a las siguientes generaciones”. Después enumera los aspectos más relevantes de la situación nacional.

El primer aspecto que analiza el documento es el tema de la corrupción, la cual –dice- “se materializa en el robo directo de las arcas públicas o sobornos para favorecer a determinados agentes económicos…” el sexenio de Peña Nieto está hundido en actos de corrupción a todos los niveles. Escándalos como la Casa Blanca, la lista de gobernadores que están en la cárcel o perseguidos por actos de corrupción, todo es un asco. El documento dice que la corrupción se ha vuelto una norma en todos los aspectos de la vida pública del Estado y de los partidos, esto es cierto.

El documento comenta que la corrupción le sale caro al país y da algunos datos que son verdaderamente lastimosos: “La corrupción tiene un costo muy grande para la sociedad y la economía. El World Economic Forum lo estima en un 2.0% como porcentaje del PIB; Banco de México, Banco Mundial y Forbes en 9.0%, y el Centro de Estudios Económicos para el Sector Privado (CEESP) en 10%”

Las cifras son contundentes, los puestos de gobierno y partidos políticos son los instrumentos preferidos para volverse ricos de un sexenio a otro. Recuerda lo que hacían los senadores romanos, cuando compraban, literalmente, el voto de los ciudadanos para llegar al Senado y después se les mandaba a una región y éstos implementaban una serie de nuevos impuestos, expropiaban propiedades o hacían la guerra, para recuperar lo invertido en su elección y volverse ricos.

La diferencia que nosotros tenemos con respecto a este punto, no es el hecho de negar los casos de corrupción, nepotismo o favoritismo, sino que para los marxistas la corrupción no es la causa de la pobreza y desgracia del pueblo mexicano, sino un efecto. En una sociedad como la capitalista, donde se enseña a que vale más quien más riqueza tiene, cualquier acto está permitido para llenarte los bolsillos. Particularmente escandaloso es el caso de los países ex coloniales, como el nuestro, donde la avaricia se mezcla con el cinismo y la ignorancia.

La corrupción se terminará, no sobre planteamientos morales o judiciales, sino erradicando la pobreza, elevando la cultura de nuestro pueblo, dando trabajo y educación dignos. En un sistema donde se ha abolido el dinero, el afán de enriquecimiento, que es un móvil de la corrupción desaparecerá. Esto se logra en una sociedad donde los recursos estén a disposición de terminar con todo lo que genera el capitalismo, donde los medios de producción, los recursos del Estado sean de todos y todos lo comprendan, y se den cuenta que un desfalco de dinero público es un ataque a todo el pueblo y sus esfuerzos. Eso no se puede resolver con el capitalismo.

El segundo aspecto del documento es el crecimiento económico. El texto comienza mencionando algo interesante, dice que el tamaño de la economía ha crecido, de 1993 a 2016 en 78%, esto representa una expansión tremenda en todos los rubros, no obstante, el crecimiento promedio anual del PIB es del 2.6%, a todas luces un fracaso de la política neoliberal. De la misma forma el crecimiento per cápita de 1994 a la fecha solo ha sido del 0.4%.

La política que se diseñó desde los EEUU y que ha sido aplicada a pie juntilla por los gobiernos títeres del imperialismo americano, ha significado el desmantelamiento de la industria nacional, la privatización de los recursos naturales de mayor importancia geoestratégica, como el petróleo, la apertura del país de par en par a las mineras, el terminar con los contratos colectivos, con el derecho a jubilación, el hundimiento de los salarios reales y con esto el empobrecimiento de los trabajadores y sus familias, etc. Ha significado, al mismo tiempo, un festín para las empresas trasnacionales, la banca privada, los grandes ricos nacionales que han crecido en proporción directa al crecimiento de la miseria. Una política económica diseñada para extraer la plusvalía de los trabajadores y los recursos de la nación. A ojos de la gran burguesía y del imperialismo, esta política no ha sido un error, por el contrario, ha sido un éxito rotundo, porque garantiza los salarios bajos que necesitan para competir internacionalmente. Para ellos lo importante es seguir manteniendo una tasa de ganancias creciente, no importa nada más.

La pobreza es el tercer aspecto a tocar, como sabemos, en el capitalismo se amasan grandes fortunas en pocas manos y se deja en la miseria a la gran mayoría de la población. En el documento se cita al Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (CONEAL), el cual reportó 53.4 millones de personas en pobreza; 9.4 millones se encuentran en pobreza extrema, según el reporte. Tenemos que decir que fuera de los reportes oficiales,  siempre maquilladas, diversos estudios la sitúan en 80 millones

Correctamente se dice que no hay nada bueno que se pueda comentar en el combate a la pobreza. No podría ser de otra forma, en un país que se ha convertido, en los últimos 30 años, en el mayor creador de ricos, también tendría que existir su contraparte, una masa gigante de miserables que tiene mala vivienda, mala alimentación, una pobre educación, violencia y cada vez menos servicios sociales. Para que la gran burguesía mexicana y empresas internacionales imperialistas obtengan la cantidad de ganancias que han extraído, se ha necesitado implantar un régimen de miedo y dependencia, de militarización por la vía de facto. Terminar con esta postración no es fácil, se tienen que revertir todas las políticas anti obreras, romper el freno que se ha impuesto a los salarios mínimos etc. Veremos más adelante qué es lo que AMLO propone al respecto.

La autosuficiencia alimentaria es otro de los rubros que se toca en el balance. Desde la entrada en vigor del Tratado de Libre Comercio, el campo se ha ido arruinando paulatinamente, por la falta de apoyo del gobierno, para frenar las importaciones subvencionadas y por falta de créditos baratos e industrialización.  Como consecuencia de esta situación, el documento menciona que el 98.2% del arroz que se consume en el país es importado; el maíz también se tiene que importar, en un 55.4 por ciento, el trigo en un 43%. Dice además: “Se ha reducido de 162 millones de toneladas, en 2014, a 133.7 millones de toneladas la producción de los 52 de los principales productos agrícolas que representa el 91% de la producción agrícola del país.”

El PN plantea reducir la dependencia nacional alimenticia, apoyando a los campesinos con créditos baratos y la industrialización. Creemos que estas medidas son correctas, pero insuficientes. La asistencia técnica es importante, lo mismo el garantizar la compra de la siembra a los pequeños y medianos productores. Debe existir un plan para que los campesinos más pobres dejen de sembrar drogas, de esto no se menciona nada.

De las reformas estructurales que se han aprobado en los últimos años, la reforma energética es una de las que más oposición ha causado. Los argumentos del gobierno federal eran que con las reformas se tendría gasolina a bajos costos, que se reinvertiría para volver a PEMEX competitiva, etc.  El documento habla sobre la autosuficiencia energética, con el fin de terminar con la importación que hace México. Ahora mismo solo el 35.6% del consumo de gasolina total se produce en las refinerías mexicanas, el resto se compra representando un gasto en el 2016 de 11283 millones de dólares. El gobierno, en lugar de promover la construcción de refinerías, disminuye la producción de gasolina para importar más. Este es el mejor ejemplo de a quién sirven los gobiernos entreguistas de la derecha. El documento explica que se tienen que construir infraestructura y refinerías para terminar con la dependencia. Los argumentos del gobierno federal para importar en vez de producir gasolina son simples, dice que por el atraso tecnológico que hay en el país, es más barato importar. Es un círculo vicioso, recortan la inversión en investigación, ahorcan PEMEX y luego argumentan que la tecnología es atrasada, por ende, es mejor comprar afuera. Por el contrario, AMLO plantea que por seguridad nacional que no se debe depender de las importaciones de gasolina. Es correcta esta idea, pero no basta con plantear más refinerías y utilizar energía limpia, hace falta echar atrás la reforma energética, sacar a las empresas privadas de esto proceso productivo y renacionalizar la industria petrolera y energética, esto no se plantea en el proyecto de nación.

Uno de los aspectos que más presume la administración federal es el incremento de los empleos registrados en el IMSS. Pero aquí, como lo menciona el PN, se esconden algunos datos convenientemente sobre el mercado laboral mal remunerado. En primer lugar, solo el 37% de la población ocupada en el país está registrada en el Seguro Social. Lo otro que no se menciona es que el grueso de los nuevos registrados se dio a partir de la formalización de la economía informal, como resultado de las propuestas que ha hecho el gobierno para darles créditos de casa y su inscripción al IMSS. Además, tampoco se dice que al mismo tiempo que se han inscrito 2.7 millones de nuevos “empleos”, se han perdido casi 2 millones con salarios mayores.

“Es increíble que, en un país con una fuerza laboral de 52.2 millones de trabajadores, únicamente 567 mil (1.0%) ganen más de 10 salarios mínimos al mes (más de 24 mil pesos al mes), mientras que el 81.5 % de los trabajadores obtienen menos de 5 salarios mínimos (menos de 12 mil pesos al mes).” Con este golpeteo constante el salario ha retrocedido en 3 puntos porcentuales con respecto a su participación en el PIB, pasando de 63% en 1993 a 59% en el 2016.

Algo que no comenta el documento es que esta política de contención salarial ha sido el anzuelo con el que se ha tratado de captar inversión extranjera. Este discurso es planteado a cada momento con diferentes palabras.  Además es justificado con la baja cualificación de la mano de obrera mexicana. Aquí la economía política nos dice, que la contradicción capital trabajo es lo que explica la baja de los salarios mexicanos. La plusvalía, el trabajo no pagado a los trabajadores, es lo que se convierte en ganancia del empresario, esto es una política central del capitalismo. Los bajos salarios están íntimamente relacionados con la súper explotación de ganancias de las empresas extranjeras y mexicanas. El proyecto de nación no plantea eliminar esta contradicción fundamental, el gobierno de AMLO quiere mejorar los salarios y al mismo tiempo mantener contentos a los empresarios y atraer la inversión.

En el balance que hace el documento también se tocan otros dos puntos, uno de ellos es el control de la inflación, la cual se mantuvo controlada durante un buen de tiempo, sin embargo, la volatilidad del peso con respecto al dólar en el último periodo del año pasado, por la incertidumbre de la negociación del Tratado de Libre Comercio y la elevación de la tasa de interés por parte de la Reserva Federal de los EEUU, hizo que la inflación se disparara de forma incontrolable. Si esto lo sumamos a las alzas de productos de primera necesidad que se han sucedido de manera constante, sin ningún tipo de reacción del gobierno, la situación es drástica.

El documento dice, de forma correcta, que la subida de los precios de las mercancías, particularmente las de primera necesidad, afecta, principalmente a las familias de menores ingresos. Se presenta una tabla donde se muestra el incremento que han tenido algunos productos de 2016, año en que EPN toma posesión, hasta octubre de 2017: La gasolina Magna se ha incrementado en un 47.5%; la carne de res un 46.82%; el gas doméstico un 46.6%; refresco un 36.07%; el transporte urbano 29.7% y medicamentos un 29.7%. Un ataque más a los bolsillos de trabajadores y familias.

La última cuestión que se valora en el PN es la competitividad de México a nivel internacional. A nivel internacional se ve al país como un pozo de corrupción, asesinatos, desapariciones y feminicidios. La corrupción y opacidad del gobierno y los gobernadores que han desfalcado las finanzas de los estados, los crímenes tan certeros, como la desaparición de los 43 estudiantes normalistas de Ayotzinapa. Los índices que presenta el documento dan muestra de la forma en que se percibe el país de manera fehaciente. Del Reporte de Competitividad del Foro Económico Mundial, que evalúa a 137 países, en donde el 137 es el “peor” y uno el “mejor”, algunas de las calificaciones de México en diferentes rubros son: Desvío de fondos públicos ocupa el 127; pagos irregulares y sobornos el 105; confianza del público en los políticos 127; favoritismo en decisiones de funcionarios públicos 129, crimen organizado 134; confianza en la policía 134, entre otras. En todos los aspectos es calificado con pésima reputación y desempeño.

¿Cómo darle la vuelta a esta situación? Andrés Manuel plantea, a lo largo del documento, que con el ejemplo e implantando una nueva moral. Nosotros creemos que de buenas intenciones está empedrado el camino del infierno, las policías se tendría que sustituir por comités armados de trabajadores controlados por asambleas de barrio o de fábrica, el aparato burocrático estatal se tendría que desmontar, desaparecer, y ser sustituido por la intervención de la gente de forma directa asumiendo tareas estatales burocráticas (cuando todos somos burócratas, se comienza a extinguir la burocracia), instaurar nuevas tecnologías para facilitar aspectos burocráticos, control de libros abiertos para la población, de todos los gastos que genere el Estado proletario, etc. En pocas palabras, terminar con el Estado burgués y relevarlo por un estado burocrático donde todos participemos (democracia participativa) en la toma de decisiones y resolución de las tareas. Y los actuales policías, ¿de que trabajarían? Tendrían que integrarse a la vida productiva, tan simple como eso.

El Proyecto de Nación, sobre política y gobierno
Rescate a Estado

“El Estado mexicano se encuentra secuestrado por una minoría y los Poderes de la Unión y las Instituciones públicas están al servicio de unos cuantos. Esta es la causa principal del desastre nacional.”

“Por eso, la primera tarea del cambio verdadero es recuperar democráticamente al Estado y convertirlo en el promotor del desarrollo político, económico y social del país.”

Así comienza este apartado del PN de MORENA, plantea otras ideas interesantes para analizar, por ejemplo, que el Estado no puede subordinarse a las fuerzas del mercado, que tiene que asumir su responsabilidad pública, económica para garantizar una vida digna y seguridad, además de salvaguardar la soberanía y evitar que los que mucho tiene se aprovechen de los que tienen poco. Sigue:

“Nuestra postura no se opone al sector privado, al contrario, reconocemos a quienes con tenacidad y empeño invierten, generando empleo, obteniendo ganancias lícitas y se comprometen con el desarrollo del país. Nos oponemos a aquellos que amasan grandes fortunas apoyados en la ilegalidad, el influyentísimo y a la sombra del poder público.”

“Se trata de inaugurar una etapa nueva de la vida pública del país, con un gobierno que no esté subordinado a ningún grupo de intereses y que solo tenga como mandante al pueblo de México”.

Aquí nuestra posición es contraria en casi todos los aspectos. En primera instancia, el aparato estatal no es un instrumento que sea un garante para solucionar los problemas de los pobres o más desprotegidos. El Estado es una herramienta de la clase que domina económicamente la sociedad. Su poder económico se tiene que manifestar en un poder político, esto ha sucedido durante los más de 200 años de la existencia del Estado moderno capitalista. Hay excepciones históricas, en ellas la burguesía pierde, hasta cierto punto, el control de su propio  Estado, pero incluso en esos casos, la existencia misma de ese Estado garantiza la continuación  del régimen capitalista.

Estamos de acuerdo que es una pequeña minoría que detenta y decide los designios políticos y económicos del país, pero esa minoría no es ni el presidente, ni los presidentes anteriores, ni las cámaras de Diputados y Senadores. Quien controla los designios económicos y políticos del país son, es primera instancia el imperialismo americano que hace y deshace a su antojo, y por el otro, el sector oligarca de la burguesía nacional (las 30 familias que acaparan el 60% de la riqueza nacional). Este puñado es quien verdaderamente decide.

La tarea que se pone Morena, de recuperar “democráticamente al Estado” implicaría, no solo ganar las elecciones, sino convertir a la maquinaria estatal, en algo que no es, en una maquinaría sin presiones de clase, un árbitro, esto es más utópico que plantear desaparecer ese Estado y remplazarlo por un estado obrero, asambleario; sin sueldos insultantes (salario obrero para representante popular); con revocabilidad de mandato inmediatamente que le falle a sus electores; desaparición de la burocracia y las tareas pasen a manos d todo el pueblo (con los desarrollos tecnológicos se podrían ahorrar trámites burocráticos y tiempo, se adelgazaría al mínimo las tareas del estado); todos los cargos de representación tendrían que rolarse a todo mundo; desaparición del ejército profesional y sustituirlo por comités armados de trabajadores y campesinos (políticas comunitarias que estén bajo control de sus asambleas directas).

Para construir un nuevo Estado, realmente al servicio del pueblo tenemos que quitarle el poder a los que verdaderamente lo tienen, las instituciones financieras, las familias ricas. Si les quitamos el poder económico –que como dice el documento, está basado en la corrupción, en la explotación, al amparo del poder político y la ilegalidad-  les estaremos quitando la posibilidad de incidir en el estado. Si esto no se hace, los planteamientos del PN son utópicos. Un hombre no puede controlar el aparato ni al poder económico y político real, o se termina con ellos o se acaba sirviendo a ese poder.

El documento plantea, más adelante, que “se podrá hacer negocios pero no habrá influyentísimo, corrupción ni impunidad”. Esto está muy bien, el hecho que se quiera terminar con esta verdadera lacra, que es la corrupción, es una buena idea, la pregunta es ¿cómo? La respuesta es una nueva legalidad, una nueva moral, donde el ejemplo del presidente pueda permear a todos los niveles. La corrupción, como ya lo comentamos anteriormente, no es un problema moral sino que se desarrolla como consecuencia de la pobreza y del sistema capitalista.

Se dice que el presupuesto será utilizado para los pobres y se cuidarán los recursos naturales. Como lo veremos más adelante, este es uno de los ejes del proyecto, un Estado benefactor que pueda apoyar a los más pobres. Nadie en su juicio podría oponerse a esto, son reformas que son limitadas pero en las condiciones que estamos serían un pequeño respiro, la cuestión es de dónde se van a sacar los recursos para estos programas si se ha cancelado la entrada del petróleo y demás empresas estatales. AMLO dice que del dinero que se ahorre de la corrupción y con austeridad republicana, sin embargo, pensamos que eso no va a ser suficiente y que necesariamente tendrá que incrementarse la deuda si es que quiere cumplir lo propuesto. En un momento, además, en donde todos los gobiernos están sufriendo planes de reajuste por las tremendas deudas que acumulan.

Se hace mucho énfasis en que el gobierno será democrático y respetará la legalidad. Ésta ha sido una tarea que en los 200 años de existencia del capitalismo en nuestro país, no se ha podido realizar. Un gobierno democrático necesita ser independiente, como ya se dijo, de los poderes económicos y del imperialismo.

Lo que sí dice en este apartado, y que es justo mencionar, sobre las reformas estructurales, es lo siguiente: “Acerca del destino de las llamadas reformas estructurales (laboral, educativa, fiscal, energética, entre otras), aunque nuestra postura sea revertirlas porque no benefician al pueblo, no responderemos a una imposición con otra imposición: se consultará a los ciudadanos si tales reformas se mantienen o se cancelan y, lo más importante, se garantizará la libre expresión de la voluntad ciudadana y se respetará la decisión de la mayoría.” Nosotros estamos de acuerdo en que las reformas se tienen que derogar, son reaccionarias y muy lesivas para nuestro pueblo. Pero nos surge una pregunta ¿por qué se dice al principio que se respetarán todos los contratos que se hayan derivado de estas reformas, por qué se habla de gobernar sobre las leyes que existan hasta diciembre de 2018 y se dice que se dará certeza a las inversiones derivadas de las reformas?

Si se derogan las reformas, pero se mantienen los contratos privados en PEMEX, de qué sirve derogarlas, o con respecto a la reforma laboral, si se piensa dejar intacta la legislación laboral que plantea prácticamente la imposibilidad de jubilación, qué de positivo tiene derogarla. A nuestra forma de ver, se tendría que aprovechar una consulta donde el pueblo se manifieste, no solo para derogar, sino renacionalizar las empresas energéticas, recuperar todos los derechos perdidos por lo trabajadores, e ir por más, etc.

Corrupción

Este apartado comienza con una frase que es transversal en el documento: “La honestidad puede ser la tabla de salvación de México”. Se quiere convertir esto en una inspiración y forma de vida de las instituciones. Se plantea que la corrupción es la principal causa de desigualdad y de la tragedia nacional que se padece.  Para que esto se pueda materializar, se propone fortalecer el hábito de la honestidad. se propone modificar el artículo 108 de la Constitución para eliminar el fuero al presidente y a los funcionarios públicos.

Este planteamiento tiene más de deseo moral, que de propuesta política. La corrupción se engendra en las sociedades con mayor pobreza y desigualdad, donde el nivel cultural de la sociedad es muy bajo y la clase gobernante tiene lo peor de esto, son cínicos, corruptos, ambiciosos, violentos, misóginos, rateros, etc. Estos vicios de la clase gobernante no desaparecerán con buenas intenciones, sino con medidas concretas, no solo en términos legales. Es un paso adelante el hecho de quitar el fuero para poder juzgar a toda la bola de rateros que se enriquecen a costa del erario. Además de esto se debería requisar todos sus recursos, no solo los robados, y utilizarlos para financiar deportivos, escuelas, centro de rehabilitación, clínicas de ayuda psicológicas, etc.

Si a los corruptos se les quita todo y se les pone a trabajar como un trabajador normal, tendremos un buen comienzo para revertir esta dinámica de saqueo institucional. Pero así no podemos terminar con la corrupción. Como ya lo dijimos anteriormente, el problema está intrínsecamente relacionado con el sistema que promueve el individualismo, el enriquecimiento como forma de “ser alguien”, donde los hombres más respetables sean los que son obscenamente ricos. Eso solo se puede terminar eliminando al capitalismo.

Austeridad Republicana

Este también es un eje fundamental del Proyecto que presenta AMLO. Lo ha estado diciendo desde hace años. El documento dice: “El magro desarrollo económico del país no se debe a la falta de presupuesto, esa es una idea equivocada. Las finanzas y la riqueza pública de México, aún con el progresivo deterioro padecido durante el periodo neoliberal, sigue siendo cuantioso e importante. El Estado debe de asumir su función de promotor del desarrollo sin asfixiar la iniciativa de la sociedad civil ni obstaculizar la participación conjunta de los sectores público, privado y social. Para lograr este propósito se necesitan finanzas públicas sanas, pero el principal problema es la corrupción.”

Más adelante se dice que “el presupuesto se utiliza, actualmente, para mantener una onerosa estructura burocrática de altos funcionarios públicos de la mafia del poder”. También comenta que la Secretaria de Hacienda modifica el gasto público sin rendir cuentas a nadie, aumentando presupuesto a obras, proyectos y gastos, a actividades de su interés, quitándoles a otras, de interés público. AMLO plantea que por medio de la eliminación de la corrupción se puede ahorrar 500 mil millones de pesos (10% del presupuesto público). Se revisará secretaría por secretaría los cargos que son superfluos, se introducirán nuevas tecnologías para facilitar trámites, etc. Con estas propuestas, dice él, no habrá necesidad de aumentar impuestos ni recurrir al endeudamiento, para echar a andar una serie de programas sociales para apoyar a los más pobres y desprotegidos.

Estamos de acuerdo en que el ejército de burócratas es un nido de corruptos sinvergüenzas que llegan, en muchos de los casos, a sus puestos por favores personales o políticos. Esto se tiene que acabar y se tiene que disminuir drásticamente el aparato burocrático, como lo plantea el documento. Bajar los salarios de la alta burocracia es fundamental, no es posible que algunos funcionarios ganen 130 o 150 mil pesos al mes por no hacer nada –literalmente- mientras un obrero que labora 8 horas o más al día, en un trabajo extenuante, gane 3500 pesos al mes. Se tiene que ir todo y ser sustituido por el pueblo. Para esto se tendría que reducir la jornada laboral a 6 horas o menos, el tiempo restante podría pedírsele a los trabajadores que trabajen tres horas a la semana, sin goce de sueldo, haciendo tareas que hoy mismo realiza la burocracia en las dependencias de gobierno. Con la ayuda de computadoras, estas actividades serían extremadamente fáciles y el Estado se ahorraría una gran cantidad de dinero que se pudiera utilizar en infraestructura como arreglar las calles, parques, escuelas, crear vivienda digna para los jóvenes, invertir en programas artísticos y educativos, etc. No basta con adelgazar a la burocracia, hay que deshacerse de ella.

Conflictos de interés

Un gobierno de MORENA propone eliminar de raíz los conflictos de interés por medio de promulgar una Ley Federal de Combate de Conflictos de Interés, así como algunas medidas de transparencia en las licitaciones, la instauración de penales especiales para opacidad, simulación o colusión. Se plantea, que exista también, un sistema de declaración patrimonial con la cual todos los funcionarios públicos, jueces y demás organismos o personas que requieran recursos del Estado, hagan su declaración.

Se dice que: “Quedará estrictamente prohibido que cualquier funcionario público y sus familiares hasta en un cuarto grado de consanguineidad se vinculen al amparo de su cargo público con contratistas, inversionistas o empresarios nacionales o internacionales para establecer cualquier tipo de negocios privados.”

Es necesario terminar con los conflictos de interés. Para ellos creemos que la solución sería que todos los libros de contabilidad de empresas que hagan negocios con el gobierno, estén abiertos a escrutinio público, para revisar los costos de la obra y las ganancias que se proyectan. Además, en lugar de que el gobierno contrate empresas privadas para grandes proyectos e infraestructura, éste (el gobierno), tendría que crear una industria nacional que satisfaga las necesidades que se requieren.

Programa anticorrupción en los sectores fiscal y financiero

 “La evasión fiscal y el lavado de dinero son dos caras de la misma moneda y constituyen una realidad lacerante que frena el desarrollo económico y vulnera la democracia.”

Lo que se intenta prever o frenar, es el lavado de dinero que se da en las instituciones financieras. El documento explica que son más de un billón 300 mil millones de dólares lo que se lava en el sistema financiero internacional. En México la cifra de lavado asciende anualmente entre 20 y 30 mil millones de dólares. El país ocupa el tercer lugar de exportación de capitales ilícitos a nivel global. La culpa la tiene el sistema financiero, el cual coopera gratamente con el narcotráfico para lavar su dinero a costa de jugosas ganancias. Hay múltiples investigaciones que vinculan a bancos en estas actividades y no se hace nada para exterminarlo.

También se dice que el país es uno de los recaudadores más bajos de la OCDE. La evasión fiscal, la economía informal, la política para regresar impuestos a las grandes empresas, etc., son una constante en los últimos sexenios. Con esto se propone recuperar 700 mil millones de pesos anuales. Lo que se plantea para terminar con lo anterior es una serie de medidas judiciales, por ejemplo, el endurecimiento de controles para los bancos, la cancelación de empresas fantasmas, la eliminación del secreto bancario, etc. En el caso de la recaudación se propone eliminar los programas de consolidación fiscal.

Lo que nosotros planteamos es que se vaya a fondo con la incautación de recursos provenientes del narcotráfico y que sean utilizados para el desarrollo de social de las comunidades más pobres. Crear caminos, escuelas, centros deportivos en las zonas de la montaña de Guerrero, Chiapas y Oaxaca, como prioridad. Abrir centros de desintoxicación para los jóvenes, etc.

Gobierno abierto

Una idea que se plantea con respecto al funcionamiento del gobierno de AMLO es que sea abierto, es decir, ser transparente en el manejo de recursos, contratos, etc. Incentivar la participación y colaboración. Se pretende reformar la fracción III, punto 3, del artículo 35 constitucional, para que tanto ingresos, como gastos del Estado puedan ser consultados en consultas públicas abiertas. También se buscarán todos los mecanismos para la transparencia y se rediseñará la administración pública federal, para lograr este propósito.

Nosotros creemos que no basta con ser un gobierno abierto, el gobierno debería ser del pueblo, bajo la dinámica que hemos planteado anteriormente. Se tiene que acabar con este aparato de burócratas reaccionario y dar cabida a una democracia participativa donde en asambleas de representantes electos democráticamente, con posibilidad de revocación, se voten los ingresos, egresos, el destino del dinero, etc. El actual poder legislativo, diputados y senadores debe desaparecer, su existencia solo preserva los privilegios de los poderosos

Impartición de justicia

Hay varias medidas que este gobierno quiere implementar en este terreno. La primera de ellas es el establecimiento de Clínicas de Asesoría Jurídica, que ayuden a resolver problemas jurídicos, de la vida cotidiana a la gente más pobre. Para esto se quiere movilizar a los pasantes o futuros abogados para que hagan su servicio social en estas Clínicas del gobierno.

Se plantea una reorganización de la Suprema Corte de Justicia de la Nación y del Consejo de la Judicatura Federal; ambos órganos reciben un presupuesto muy importante y año con año crecen sus estructuras, sin terminar de resolver todos los problemas que se tienen. De cara a la austeridad republicana que quiere ejercer el gobierno, se propone revisar los puestos de trabajo necesarios en estas dependencias, así como el poder suprimir al Consejo de la Judicatura y que éste pase a formar una Sala más de la Suprema Corte, con el propósito de generar ahorro en los presupuestos.

También se propone revisar la forma en que se asignan las plazas de jueces y magistrados, porque ahora, en la mayoría de los casos corresponde a favores personales o políticos, o por influencias. Se quiere que los ministros de la Suprema Corte sean elegidos por votación popular, la terna será designada por universidades y academias.

Para nosotros estos cambios no los son en realidad. El poder judicial, todo él; se ha construido para defender un sistema injusto, de explotación y saqueo de la fuerza de trabajo. El supuesto estado de derecho es una forma abstracta que quiere esconder el conflicto real que se genera en una sociedad capitalista con respecto a las relaciones de producción. Para el Estado capitalista es esencial tener estas leyes y estos aparatos burocráticos para confundir y disfrazar la explotación, defender la propiedad privada de la gran burguesía.

Bastaría con tener tribunales públicos, abiertos, para resolver las querellas que se podrán presentar entre particulares, un tribunal de la nacional, compuesto por trabajadores, campesinos, mujeres, que pudieran resolver, sobre la lógica de sus intereses, los diferentes problemas que se presentan.  Los sueldos insultantes de los ministros, jueces y demás altos mandos de estas instancias judiciales, van en contra de lo que el mismo proyecto plantea, la austeridad republicana. Cualquier participante en estos tribunales particulares debería de ganar lo que un obrero cualificado, no más.

Ejemplo de este tipo de tribunales populares lo tenemos en los pueblos que se rigen por medio de usos y costumbres. El pueblo decide en asamblea qué castigo dar a un faltante, cómo reintegrarlo a la sociedad, etc.

Procuración de Justicia

El PN propone una serie de cambios que significarían algunas reformas constitucionales y cambios operativos sobre el funcionamiento encargado de la aplicación de la justicia. Se busca que el presidente de la Republica pueda tener los derechos de designar a un fiscal de seguridad pública; a los servidores públicos que estén involucrados en actos de corrupción, se les dé el mismo trato que a la delincuencia organizada. Se plantea que, de seguir el ejército en las calles, se necesita una Ley de Seguridad Interior para ser factible que el ejército haga labores de seguridad pública (no dice una sola palabra sobre la Ley de Seguridad Interior que ya se ha aprobado por ambas cámaras y que justifica la intervención del ejército en la lucha social, la investigación, cateos, detención y demás linduras, por parte del aparato castrense).

Se plantea “La creación  de un Bloque nacional de seguridad (por llamarlo de una forma) que dependa del Presidente de la República, que tenga como único objetivo regresar a la paz pública a nuestro país”. Se perseguirá el dinero de la delincuencia organizada, y se tomará el control de las prisiones federales. Se piensa fortalecer la base de datos criminalísticos del Sistema Nacional de Seguridad Pública, crear una autonomía de los servicios periciales, crear un área de policía científica para que contribuya al esclarecimiento de los delitos, establecer un código de ética obligatorio, así como establecer un sistema de capacitación obligatorio para la procuración de justicia.

Pensamos que todo lo anterior plantea reforzar el poder judicial para hacerle frente a una situación tan brutal y desastrosa que se vive en el país. Desde el punto de vista del marxismo, la mejor forma de poder terminar con los crímenes, con el narcotráfico y la violencia, no es tener más leyes u organismos burocráticos, sino organizar comités armados los cuales puedan fungir como comités de seguridad que detecten focos de violencia, células del crimen organizado y actúen para detenerlos. La sociedad organizada se tendría que involucrar en esta tarea.

Está claro que el ejército ha salido a las calles a amedrentar, asesinar, violentar los derechos humanos, no solo se les tiene que regresar a los cuarteles, se tiene que ir planificando su desmantelamiento paulatino. Las armas tienen que ser controladas por comités de trabajadores y un gobierno revolucionario el cual pueda instruir a todo el mundo en brigadas de seguridad. El pueblo se tiene que inmiscuir en estas tareas de seguridad, es la única forma en la que puede retomar sus espacios, perder el miedo y comenzar una reconstrucción del tejido social.

 La política exterior del gobierno

En el documento se presenta un balance sobre el entorno turbulento al que se enfrenta México en estos momentos: “Hay una crisis de identidad, debilitamiento del Estado-nación, abandono del derecho y la cooperación internacionales, en detrimento a normas y valores y el énfasis en políticas discriminatorias y, en ocasiones, xenófobas. Estos desafíos tienen el potencial de afectar la estabilidad y el desarrollo de México, así como nuestro margen de acción e independencia.”

Como propósito para enfrentar este panorama se propone una “política exterior ágil, influyente, prospectiva no reactiva, que defiende el interés nacional a la vez que procura el desarrollo humano integral y la paz, seguridad internacional que, atendiendo a los principios e historia de México, reivindique y proponga temas y proyectos de vanguardia acordes al proyecto innovador de MORENA.”

Estas palabras se escuchan muy bonitas, pero no parten de la realidad. Qué papel juega el país actualmente con respecto a sus vecinos, particularmente los del norte del país. Es una posición de sumisión al imperialismo americano, de patio trasero donde se puede hacer y deshacer lo que se quiera, sin ningún, pero del gobierno federal. EPN es un perro fiel de Trump.

Dentro de los objetivos regionales con los EEUU dice el documento que luchará por una relación con los EEUU, digna, de iguales. Dice que con serenidad y sin estridencia se tomarán medidas para la defensa del interés nacional. Habrá un cambio sustancial en la relación de los EEUU. Se fortalecerán lazos con el congreso y autoridades locales y estatales estadounidenses.

“El tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), con todas sus deficiencias –que las tiene- ha mostrado ser un instrumento útil para el desarrollo de las relaciones económicas y comerciales con Estados Unidos y Canadá. Ha dado, sobre todo, certidumbre jurídica a los intercambios comerciales y las inversiones extranjeras.”

También dice que hay cosas malas en el TLC, por ejemplo los efectos que han causado la bancarrota en el campo, o el efecto que ha tenido en la pequeña y mediana empresa mexicana, con respecto a las importaciones marcianas. Aunque enfatiza que estos efectos negativos son causa, no tanto de las relaciones comerciales, sino de la falta de ayuda por parte del gobierno mexicano a la industria y el campo nacional. Al final de cuenta se dice que, aunque es importante, el TLC no es la panacea para el desarrollo del país.

Con respecto a la negociación que ahora mismo se está llevando adelante sobre el Tratado de Libre Comercio, dijo que éstas se tuvieron que haber retrasado y haberlas llevado a cabo con un presidente que sí tenga apoyo y respaldo popular. Se comenta que no basará su productividad en salarios precarios. Con respecto a la iniciativa de Trump de construir un muro a lo largo de la frontera, el PN la califica como inaceptable.

También afirma que el trato con los vecinos del norte no solo tiene que ver con temas económicos, sino con cuestiones de seguridad. Al respecto menciona que el problema no solo es el tráfico de drogas, sino el de armas, personas, dinero ilícito y que esta situación se desarrolla a lo largo de la frontera con EEUU. El problema de seguridad, por tanto no es de un solo país, sino regional. El Proyecto plantea que no solamente debe existir el combate de drogas sino también el combate al tráfico de armas que viene de EEUU. El gobierno de AMLO se compromete a avanzar en el debate para la legalización regulada de algunas sustancias psicotrópicas.

El gobierno de AMLO no se plantea impedir que los organismos de seguridad de EEUU como la CIA o el FBI dejen de funcionar en el territorio nacional, simplemente quiere “la revisión de normas de operación de las agencias de seguridad norteamericanas en México”.

Queremos hacer un pequeño paréntesis para comentar lo que hasta ahora se ha escrito en este apartado. El 85% de las exportaciones en nuestro país están dirigidas a EEUU, la mayor cantidad de inversión extranjera directa que entra al territorio nacional viene de los gringos. México es un país que no tiene forma de poder anclar su economía de manera independiente de los EEUU. Este grado de dependencia se da, no por la falta de recursos materiales o humanos (hay una gran desventaja en aspectos de maquinaria e innovación tecnológica porque los gobiernos han dejado de invertir en eso). Históricamente el imperialismo americano extiende su política de seguridad nacional a nuestro territorio, etc.

El ser un país independiente, soberano, necesariamente pasa por romper este lazo de sojuzgamiento imperialista. Esto no se logra con diplomacia o tratando de implicar otros actores a la negociación política y económica. Si AMLO verdaderamente quiere terminar con el trato de patio trasero tiene que, necesariamente, desarrollar una política que rompa con los lazos de explotación, como por ejemplo el modelo maquilero exportador; se tiene que desarrollar un mercado interno a partir del aumento drástico de salarios, se tendría que desarrollar la industria nacional a un grado de no estar sujetos a las necesidades tecnológicas extranjeras, se tendría que desconocer la deuda externa, que es un lazo con el cual el imperialismo manipula las negociaciones a su favor, se tendría que nacionalizar la banca para tener recursos suficientes para implementar un plan de desarrollo nacional, se tendría que nacionalizar los recursos naturales y esto implicaría romper con todos los acuerdos derivados de la reforma energética. Retomar el control, por medio de la nacionalización de todos los recursos minerales (que ahora explotan las mineras imperialistas). Se tendría que llevar adelante una purga en el aparato del Estado y del ejército para limpiar de oportunistas y traidores que han vendido su alma a los intereses imperialistas. Y sobre todo, se tendría que apoyar en la única clase que puede ayudarle a llevar adelante este programa revolucionario, la clase obrera y los pobres y explotados México.

El gobierno del General Cárdenas dio un ejemplo de por dónde avanzar. La contradicción del gobierno del General es que las expropiaciones y movilización de fuerzas para hacer respetar la soberanía nacional, se utilizó también para desarrollar la burguesía nacional, usó al Estado para crear infraestructura, desarrollar el mercado interno, amarró las manos a los obreros y les cortó la posibilidad de llevar a cabo luchas independientes, lo mismo hizo con los campesinos, y así sentó las bases de un Estado bonapartista, un aparato estatal que utilizó a los sectores populares para golpear al imperialismo y a la misma burguesía, pero para desarrollar el capitalismo. Ahora, a 70 años, estamos hablando que todo lo que Cárdenas hizo se perdió, la razón es que en el capitalismo las reformas no duran, particularmente en un periodo de crisis internacional como este. Por eso nosotros decimos que si AMLO verdaderamente quiere enfrentar al imperialismo, lo puede hacer desde una visión nacionalista capitalista, pero en este momento no va a poder ir muy lejos, por el contrario, las contradicciones van a aflorar porque los EEUU no van a permitir que en su patio trasero se hagan experimentos que podrían perturbar sus negocios y “seguridad nacional”.

Con respecto a América Latina, el proyecto explica que no se tolerarán malos tratos a los migrantes que crucen por el territorio nacional, principalmente los centroamericanos. Comenta que el desarrollo del triángulo  del norte (Guatemala, Honduras y El Salvador) está íntimamente ligado a nuestro país. De aquí que se plantea una política de apoyar el desarrollo de la región, desarrollando un corredor mesoamericano (logístico, turístico, energético y cultural) donde se promoverán la inversión de recursos mexicanos.

También se habla que la región de Latinoamérica será prioridad para la diversificación de nuestros vínculos. Se platea establecer un vínculo de coordinación con Brasil para que el continente latinoamericano juegue un papel más destacado a nivel internacional. Con respecto a Europa y Asia, plantea que se deben de estrechar más vínculo económicos y de otro tipo para diversificar las inversiones, así como buscar oportunidades para que el capital nacional pueda invertir. Plantea una agenda de paz mundial y a favor del desarme nuclear, plantea cubrir la agenda 2030 la cual se plantean objetivos de palear la pobreza de manera armoniosa con el ambiente.

Migración

Para AMLO hay tres aspectos que se tienen que cuidar con respecto al tema migratorio. El primero es el incremento de los migrantes mexicanos que regresan al territorio por la política anti migrante de los EEUU, el segundo es con respecto al tránsito de migrantes centroamericanos que ingresan al país buscando llegar a  territorio norteamericano,  y el tercero es la migración interna que hay del campo a la ciudad. La propuesta que hace es poder mitigar las causas de la migración en las diferentes zonas, desarrollar los territorios con trabajo y cultura, la segunda es hacer hincapié en el respeto de los derechos humanos, impulsar una nueva política migratoria para dar transparencia a lo que sucede en este terreno, incorporar a organizaciones sociales para mejorar el trato a los migrantes y reducir la porosidad de la frontera sur.

Se pretende implementar una serie de programas que ayuden y den seguridad a los migrantes, así como el respeto de los derechos humanos. Se plantea crear convenios de empleo internacional regulado, así como la expedición de la cartilla de los migrantes la cual contenga orientación e información práctica sobre sus derechos e instancias donde acudir en caso de necesidades, transformar todas las oficinas consulares en EEU en procuradurías de la defensa de los migrantes.

El caso de la migración es uno de los grandes problemas, no solo de México, sino de los EEUU, el cual presiona por muchos medios para que se instaure una política migratoria reaccionaria en México contra los migrantes centroamericanos. Los diferentes gobiernos entreguistas han seguido a pie juntillas esta política, a tal grado que han permitido que el gobierno americano sea el que administre la política migratoria. Esto se tiene que terminar. Además, el crimen organizado ha tomado como rehenes a los migrantes, trafica con ellos, los extorsiona y asesina a su gusto, todo esto con la complicidad de las autoridades migratorias mexicanas. Los índices de violencia a la mujer centroamericana son brutales, se habla que 7 de cada 10 mujeres son violadas en el territorio, cuando intentan cruzarlo.

Estos problemas no solo se van a resolver quitando unas personas y poniendo otras, o legislando a favor de los derechos humanos, tiene que haber una certeza de que las políticas migratorias de México van a cambiar para los centroamericanos, quitar todas las restricciones burocráticas que se plantean para poder obtener un visado, solo así, buscando que entren legalmente, se va a terminar con las grandes mafias de traficantes de migrantes y se va a terminar con la violencia contra nuestros hermanos centroamericanos.

Por otra parte, la política contra los migrantes mexicanos en EEUU no es nueva, con Obama se han repatriado más de 2 millones de mexicanos. Lo que plantea el programa de AMLO para resolver esto, es crear una zona industrial en la frontera donde estos repatriados puedan encontrar trabajo, apoyo para invertir en pequeños negocios.  La migración hacia Estados Unidos fue, por muchos años, una válvula de escape que el gobierno utilizaba para lavarse las manos con respecto a sus responsabilidades de buen trabajo y salarios dignos. Esto paulatinamente se ha terminado. Ahora el gobierno simplemente no tiene una alternativa, el PN plantea algunas medidas que ya comentamos, pero que en nuestro parecer son insuficientes frente a una posible repatriación en masa.

Sociedad segura y Estado de derecho

“La crisis de seguridad  que vivimos es mucho más profunda y grave que un asunto de policías, narcotraficantes y delincuentes. Se trata de una crisis de valores y de convivencia marcada por el resentimiento social a causa de la pobreza y la falta de oportunidades, particularmente para los jóvenes que se traduce en violencia. Agravan dicha crisis una conjunción de factores sociales y económicos,  a los que se suma el deterioro  y la corrupción de los cuerpos policiales y el aparato de procuración y administración  de justicia”

Esta descripción se queda lejos de la situación que estamos viviendo, como bien dice la cita, no solo se trata ya del narcotráfico y de la delincuencia común que azota todos los barrios y pueblos pobres del país. Hay un cinismo creciente, un egoísmo desmedido que lleva a la situación de matar por 2 mil pesos, la situación de pobreza, de violencia y sufrimiento se ha degradado tanto todos los valores más humanos que el comportamiento de ciertos sectores de la población de salvaje.

Un escritor norteamericano, Howard Fast, en su libro Espartaco, escribe una frase que describe muy bien la situación en la que nos han hundido estos gobiernos y este sistema capitalista: “A los hombres se les trata como bestia y se le impide soñar como ángel”. Hay miles de jóvenes que ahora no ven una salida para sobrevivir más que el narcotráfico o ser sicario. No solo se trata de las políticas neoliberales, es algo más profundo, esto es el reflejo más nítido de la crisis del sistema capitalista dependiente de México. Hay una descomposición social, una anarquía violenta, una locura general que le sirve a algunos para mantener su poder político y económico. Un estado de locura con propósito.

El documento dice que la forma más eficaz es resolver el desempleo, pobreza y desintegración familiar. Nosotros vamos más allá. No solo hay que resolver eso, hay que darle motivación a la comunidad para organizarse y luchar, para salir de este pantano donde estamos hundidos, hay que darle una bandera y el poder necesario para que realice los objetivos generales para terminar con todo esto. Crear una sociedad nueva, una sociedad socialista.

AMLO utiliza tintes místicos, morales, dice que se necesita una refundación moral del país. Pero una nueva moral se desarrolla sobre condiciones totalmente nuevas, sobre bases materiales donde predomine la necesidad de sociedad y no de los intereses individuales de los empresarios y las ganancias. Solo si la sociedad siente que el gobierno está de su lado y hace todo lo posible para ayudarlo y salir de esta situación, se van a promover actividades, participación social para frenar la degradación y darle la vuelta a la situación. Esto, en otras palabras, significa desatar una revolución que mueva hasta los cimientos todos los estándares preestablecidos para formar una nueva sociedad.

AMLO propone un rediseño de la institucionalidad del área de seguridad, profesionalización de los cuerpos de seguridad, mejorar las condiciones de vida de los policías. Dice que estamos ante un agotamiento del modelo de seguridad. Concretamente propone un nuevo gabinete de seguridad, que se pueda reunir todos los días por la mañana y dé seguimiento para terminar con la violencia. Plantea la coordinación de los cuerpos de seguridad y la procuración de justicia para garantizar el estado d derecho, la unificación de las políticas a nivel nacional en un mando único, fortalecer los servicios de inteligencia policial, atacar los fondos de la delincuencia (crear una ley anti lavado). Incluso llega a plantear la idea de formar una Guardia Nacional –rescatando el ejemplo del pueblo en armas contra la intervención francesa-, pero con la diferencia que aquí se integrarían todos los órganos policiales y militares, junto a esfuerzos locales como policías comunitarias para terminar con la violencia, el narcotráfico y la delincuencia. Promete una policía más preparada, mejor pagada, más profesional. Plantea un retiro parcial del ejército y la marina en tareas de orden público (esto no sería inmediato).

Para la reinserción social se plantea cambiar el enfoque punitivo del Sistema Penitenciario, utilizando el trabajo comunitario en vez de la prisión preventiva. Lo anterior tendría un trasfondo económico, al disminuir la cantidad de presos en las cárceles (el costo por manutención de reos en las 21 cárceles federales, de 2013 a 2016, fue de 1703 millones 209173 pesos, 4.6 millones de pesos diarios. Solo penales federales, no se toma en cuenta los estatales).

Todas estas propuestas para mejorar el sistema de seguridad, desde nuestro punto de vista, resultan superfluas. Todas las cantidades ingentes que se gastan en policías, su profesionalización, el gasto en compra de armas y sueldo del ejército y marina, todo eso se podría terminar y ahorrar sustituyendo la política y el ejército profesional (que de pasada tenemos que decir solo sirve para reprimir a los pequeños delincuentes y al pueblo organizado) por comités armados de trabajadores, jóvenes y mujeres en cada barrio, en el campo se debería replicar el ejemplo de las políticas comunitarias.

Han existido ejemplos en México, y en otros lugares, de cómo el pueblo en armas es mucho más eficiente al momento de frenar la violencia, detener a los delincuentes, cerrarle el paso al narcotráfico, y además regenerar lazos de solidaridad, cuando por medio de asambleas se decide quiénes serán los encargados de seguridad, qué castigo se implementa contra los delincuentes, etc. De aquí parte esa regeneración moral de que se habla. Rescatar el sentido comunitario de la seguridad del territorio, armar al pueblo, darles instrucción militar para defender a su familia y su comunidad, involucrarlos en las decisiones económicas, políticas y sociales. Así nace un espíritu nuevo de las terribles condiciones en las que nos encontramos.

Sector economía y desarrollo
Política macroeconómica

En estos apartados se delinean los aspectos centrales en términos económicos, que el gobierno de AMLO desarrollará para sacar al país de la ruina. Uno de los aspectos fundamentales de su proyecto es utilizar el “gasto público como instrumento del desarrollo y crecimiento económico del país”.

“El Modelo Económico del Proyecto Alternativo de Nación tiene como uno de sus principales objetivos replantear la política pública en materia de gasto público”. Para poder hacerlo realidad se tiene que terminar con la corrupción y el despilfarro de gastos inútiles, así como la aplicación de la austeridad republicana, De ahí saldrán los fondos para desarrollar los diferentes proyectos que animarían la economía y darían trabajo a los jóvenes.

El documento explica cómo es que se ha venido disminuyendo paulatinamente el presupuesto a rubros fundamentales como lo puede ser el sector salud, y cómo en cambio se aumenta el gasto a “servicios personales” o a comunicación social, para mejorar la imagen del presidente. Esta reasignación del presupuesto federal no se informa a nadie, simplemente en algunos rubros no se utiliza todo lo asignado y en otros se aplica de más. Hay una intensificación, como modelo operativo, de incrementar los costos de operación del gobierno (ahí todo mundo mete mano para llevarse su tajada). También, como parte de una estrategia de saqueo, los fideicomisos, donde el gobierno destina grandes cantidades de recursos, son utilizados para manejar recursos estatales sin ningún tipo de control. Es una estructura paralela que posee recursos que podrían servir para la reconstrucción del país, se dice.

Otro aspecto que es importante comentar, es el hecho que mientras se ha venido incrementando el gasto público, como ya se ha dicho, no se han incrementado los ingresos públicos al mismo ritmo. Como consecuencia, se han incrementado los déficits fiscales y la deuda pública.

El proyecto plantea, como medidas fundamentales, la reorientación del gasto público, terminar con la corrupción, no aumento de la deuda, un fomento a la economía desde el sector público y privado e incrementar la relación de inversión sobre el PIB.

“De dicho análisis se concluye que sí existen márgenes para obtener ahorros presupuestales, y de que sí es posible bajar el costo de operaciones del gobierno sin afectar la provisión de bienes y servicios a la población.”

“Asimismo, sí es posible y necesario reorientar recursos mal invertidos o que están ociosos, para destinarlos a la reconstrucción de nuestro país y para el desarrollo de la infraestructura física que eleve la competitividad de la Nación.

Para ello, se propone llevar acabo 20 medidas para el ahorro y uso racional de los recursos, así como una reasignación del gasto. Estos conjuntos de medidas ascenderían, a tras hacer un pronóstico de precio, a un monto de 412,716 mdp de 2019”

A continuación enumeramos las 20 medidas que se proponen: 1) reducir el sueldo de los altos funcionarios que ganan más de un millón de pesos anuales, 2) se reducirá el número de plazas en las subsecretarías, direcciones generales, secretarías particulares y asesorías, 3) se eliminaría el seguro de gastos médicos mayores, todo funcionario público tendrá el servicio del ISSSTE, 4) se hará un control de plazas de honorarios, de personal eventual y de pagos en bonos a funcionarios, 5) no se realizarán compras de vehículos nuevos y se reducirá el número de vehículos asignados a funcionarios públicos, 6) se cancela el gasto de gasolina a funcionarios, 7) se buscará un gasto racional en la compra de vehículos para operación y servicios administrativos, 8) se buscará un gasto racional en gasolina y combustibles para operaciones servicios administrativos, 9) se buscará un gasto racional en refacciones y mantenimiento, 10) por un principio de justicia social se reducirá el gasto en comunicación social, 11) no estará permitido el gasto en comidas de servidores públicos, 12) se buscará un gasto racional en convenciones y congresos, 13) se reducirá el gasto en pasajes y viáticos, 14) se hará un uso racional del gasto en desarrollo de aplicaciones y equipo de cómputo, 15) se buscará obtener mejores condiciones de compra de vestuario y uniformes, 16) se reorientarán los recursos del gasto federalizado en proyectos de alto impacto económico y social de las Entidades Federativas y Municipios, 17) se iniciará un programa de disminución gradual de la ejecución del gasto a través de fideicomisos y se buscará una utilización eficiente y racional de las disponibilidades actuales de cada fideicomiso, liberando recursos ociosos para la construcción de infraestructura física, 18) se buscará mejorar las condiciones de mercado para la compra de materias primas y suministros, 19) se buscará mejorar condiciones de mercado en la adquisición de servicios, 20) se buscará un uso racional de servicios generales básicos como luz, arrendamientos, agua, fotocopiado, etc.

Todas estas propuestas buscan ahorrar las cantidades necesarias para invertir en el desarrollo económico. De entrada creemos que es un buen esfuerzo por tratar de maximizar los recursos del Estado, ahorrando gastos innecesarios. Pero no pensamos que con eso se puedan resolver los problemas tan grandes que tenemos, de salud, empleo, vivienda, educación, jubilaciones y pensiones. Nuestra propuesta es ir por más, como lo hemos dicho, el Estado Obrero se tendría que capitalizar sobre la recuperación de las grandes empresas nacionales como la energética, recuperar el control de las carreteras, expropiación de los grandes consorcios financieros y económicos, las grandes tiendas comerciales, todos esos recursos, para aplicar programas de desarrollo de infraestructura. Estas empresas retomadas o nacionalizadas deberían de estar bajo control democrático de los trabajadores. El aparato estatal debería debería ser sustituido por uno al servicio de los trabajadores, como ya lo hemos explicado, ahorrándonos cantidades ingentes de dinero que utilizaríamos para industrializar el país.

Política tributaria

“El objetivo del Proyecto de Nación en materia de política tributaria es buscar que ésta contribuya a la estabilidad macroeconómica, sin aumentar las tasas impositivas ni creando más impuestos.”

Lo que busca AMLO, en caso de llegar a la presidencia, es  crear una nueva cultura de cumplimiento fiscal sobre dos argumentos. Lo recaudado ya no se quedará en manos de funcionarios corruptos y se utilizará para mejorar los bienes y servicios que ofrece el gobierno.

Se dice que México tiene una de las recaudaciones más bajas de los países de la OCDE. Lo que se busca es que se ensanche el número de población que pague impuestos. Para lograr esto se necesitaría incorporar a toda la economía informal al mercado formal. El problema radica, no en la cultura, sino en lo mal que está la economía. Si muchos trabajan en la informalidad no es porque les guste trabajar diario o carecer de la seguridad social y no tener goce de vacaciones pagadas o tener algún derecho. Lo hacen porque la burguesía nacional ha sido incapaz de desarrollar las fuerzas productivas y dar trabajos bien remunerados.

SI la gente sale a ganarse la vida, como puede, en la informalidad, es para ahorrarse, precisamente, el pago de impuestos, que son cargas pesadas y que una pequeña empresa no resiste fácilmente. El gobierno debería ofrecer bajos impuestos a las pequeñas y medianas industrias, y por el contrario, cobrar más impuestos a los que más ganan (esta era una propuesta que en los anteriores proyectos de gobierno se manejaba, lo que sucede ahora es que como se han incorporado empresarios a la campaña de AMLO, ya no puede plantear que mientras más ganen, más impuestos deben pagar). Cobrar impuestos a los capitales golondrinos también era una idea anterior, ahora no se menciona.

Este objetivo no se cumplirá, se tendría que cobrar un impuesto mayor a los que más ganen, al capital financiero y especulativo; se tiene que poner mano dura y retroactiva a las grandes empresas que los gobiernos neoliberales han devuelto o a quienes ha perdonado impuestos.

Inversión pública y privada para proyectos de gran escala

“Establecer un fondo mixto de inversión pública y privada para detonar proyectos de infraestructura. Esto se traducirá en 25 a 30 proyectos de alto impacto a nivel nacional para el sexenio 2018 a 2024.”

Se entiende que el fin de programar una cantidad de proyectos a gran escala en infraestructura, es para potenciar el empleo e incentivar la economía. El fondo que se propone es para financiar la preparación de proyectos no solicitados. El argumento central es que estos fondos pueden ser muy costosos y el gobierno no garantiza que el estudio pueda asegurar la inversión, por eso se propone este fondo para esos estudios.

Nosotros planteamos que, en vez de incluir a la industria privada, que al final de cuenta siempre invierte sobre la idea de buscar un beneficio económico privado –la consecuencia de su inclusión sería que los precios de los bienes o servicios serán más caros, repercutiendo en el bolsillo del pueblo-. El gobierno debería nacionalizar la banca, renacionalizar empresas como el petróleo y con todos los recursos a su disposición, hacer una gran inversión en infraestructura.

Política industrial

“El objetivo de este proyecto es propiciar el desarrollo de los sectores industriales y tecnológicos de México, mediante la creación de más empleos y mejor remunerados, así como contribuir a la generación de más y mejores empresas.”

El período económico conocido como neoliberalismo, ha significado un proceso de desindustrialización de empresas del estado; a cambio se dio pie a la apertura de lo que se le llamó el boom maquilador, en la década de los 90. Esto fue un duro golpe al país, ya que la nueva industria utiliza pocos recursos elaborados en México y simplemente usa la mano de obrera barata, básicamente para armar productos que se exportan. El grueso de la riqueza que se crea no se queda en el país. Ahora lo que tenemos, como dice el documento es “un país maquilador, sin tecnología propia, poco valor agregado, y trabajadores con bajos ingresos, a pesar de tener acceso directo al mercado de los Estados Unidos de América”.

El sector manufacturero sigue siendo fundamental para el PIB, en el 2016 representó el 16.6%, siendo el más importante en la economía. No obstante dicho lo anterior, hay un crecimiento mediocre en los últimos 4 años, solo se ha crecido un 2.3%. La consecuencia de esto es que del 2000 a la fecha haya bajado 2 puntos porcentuales con respecto al PIB (en 2018 su participación era del 18.8%). La industria se concentra en ocho estados, los cuales suman el 61% del valor del PIB manufacturero.

De la población que trabaja en nuestro México -52 millones-, el sector manufacturero emplea a 8.5 millones, el 16.3% del total; el sector servicio emplea a 9.8 millones y el sector primario a 6.9 millones, el 18.8% y 13.3% del total de mano de obra empleada, respectivamente.  El 61% de los empleos en la manufactura son formales, 5.3 millones. En los últimos 20 años el ingreso por hora de un trabajador de la manufactura se ha mantenido en 2 dólares por hora, en promedio.

La inversión extranjera directa (IED) fue de 28,964 millones de dólares en 2016, de esto, el 59.1% fue a manufactura. Aunque en el documento no dice a qué sectores, en específico fue a parar la IED, se entiende que fue a la industria maquiladora. Las exportaciones en ese mismo año representaron un 37% del PIB, a Estados Unidos fue el 81% y a Canadá el 2.8%, como segundo lugar en exportaciones (lo que nos da una idea de la brutal dependencia que tenemos con respecto al mercado gringo).

Las importaciones de ese mismo año fueron equivalentes al 38% del PIB, el 76% de esas importaciones son bienes intermedios (materias primas o materiales para ensamblar), el 10% bienes de capital (maquinaria y tecnología) y 3.4% bienes de consumo (mercancías terminadas para el consumo regular).  Estas importaciones vienen de EEUU (46,5%), China (18%), Japón (4.6%), Alemania (3,6%), Corea (3.5%) y Canadá (2.5%). El artículo que más se importa, en primer lugar es la gasolina, seguido de circuitos integrados y vehículos automotores. Esto nos da un déficit comercial de 13,181 millones de dólares que representa un 12% del PIB. Las exportaciones manufacturadas en México tienen un componente nacional menor al 25%. Los productos que más exportamos son los vehículos automotores, computadoras, equipo de audio y video. Se estima que solo el 17% de las empresas exportadoras son mexicanas (2011).

Todos estos datos nos refuerzan lo que hemos dicho, cómo al país básicamente se vienen a armar productos que son elaborados en otras partes del mundo. El gobierno hizo del país una gran armadora con mano de obra barata, ese es su mayor orgullo, los salarios competitivos. Al mismo tiempo dejó de invertir en tecnología e industria nacional. México solo invierte en investigación y desarrollo 0.45% del PIB, en comparación con Corea que invierte el 4.23%, Japón el 3.28%, EEUU el 2.79% y China el 2.07% (además tomemos en cuenta que el PIB de países como China o EEUU es inmensamente mayor que el de México).

El gobierno de AMLO propone ampliar el abanico de países a los cuales exportar, introducir tecnología a los procesos productivos para que se pueda exportar con precios y calidad mundial, exportar nuevos productos e incorporarse a la cadena de valor de los exportadores, es decir que se utilicen más mercancías o materias primas del México. Pero lo que no se entiende es que siga manteniendo el mismo modelo que los gobiernos anteriores para salir de la crisis.

Propone una integración regional México-USA- Canadá en actividades manufactureras, donde los tres países compitan juntos frente a las mercancías chinas, se plantea que las materias primas para estos productos salgan de esta misma región. Esto es una utopía total. EEUU ha estado presionando políticamente y ha replanteado su régimen fiscal para que empresas que estaban invirtiendo en México regresen a EEUU. Lo ha dicho Trump, muy claramente, queremos que regresen las grandes empresas a dar trabajo a EEUU, para eso se van a bajar los impuestos para que inviertan allá, también ha afirmado que va incrementar los impuestos de las mercancías mexicanas que quieran entrar a los EEUU. Esa es la política yanqui con respecto al sector industrial. No tiene mucho sentido el planteamiento de AMLO, porque va en contra de las tendencias que se están desarrollando, de proteccionismo.

Como segunda alternativa propone que se incrementen las exportaciones al mercado más cercano que se tiene, a EEUU. Que México venda más productos y servicios. Se hace una valoración en la que se menciona que se ha perdido terreno frente a las exportaciones chinas en EEUU. Propone lo mismo que se ha hecho en el periodo pasado. El país pone mano de obra a un nivel competitivo y algunos recursos naturales, EEUU pone el capital y la tecnología y, así, podrían trabajar en conjunto contra los productos chinos. En pocas palabras, sacar a China de América del Norte.

Además, se propone apoyar a empresas mexicanas con capital temporal para tener posibilidades de competir. Se buscará seleccionar algunas empresas, de preferencia mexicanas, dentro de las que más exportan, para impulsarlas con programas de fomento de capital, tecnológico y demás aspectos, como certificaciones, para que sean competitivas a nivel internacional.

Se dará apoyo a la conformación de empresas mexicanas por medio de las PYMES. Se busca estimular a las grandes empresas mexicanas, extranjeras y maquiladoras para que inviertan y crezcan en México en actividades de investigación y desarrollo tecnológico mediante: El establecimiento en México de centros de investigación y desarrollo, diseño y tecnología incorporando talento nacional y extranjero.” También se busca que una integración de la comunidad científica con la industria.

Es importante que el gobierno busque desarrollar la industria, es la única forma en que el país pueda generar riqueza. Se tiene que fomentar la industria nacional, pero nuestra propuesta no es la de dar dinero para que se fortalezca la burguesía nacional sino crear grandes empresas nacionales propiedad del Estado, las cuales puedan ser competitivas frente a empresas extranjeras, que puedan garantizar buenos salarios y prestaciones laborales, además que estas empresas puedan ser dirigidas por los mismos trabajadores, bajo control obrero.

El desarrollar pequeña industria, que no tiene capacidad de competir con la gran industria trasnacional, no tiene mucho sentido. En cambio una industria nacional que incorpore grandes cantidades de recursos para desarrollar tecnología, puede competir con empresas privadas internacionales y exportar. Hacer crecer la pequeña burguesía, como es el objetivo del gobierno de AMLO, no tiene un impacto en los pobres de nuestro país. Se plantea que el desarrollo de esa pequeña industria tendría impacto a pequeña escala, y tal vez una empresa chica, en un barrio o en cierto poblado, podría dar trabajo a 10 o 20 personas que lo necesitan y de alguna forma crear una dinámica diferente, eso puede servir a un nivel, pero frente a las necesidades que tenemos, esto no basta.

Está perfecto incorporar a la comunidad científica para que investiguen y ayuden a desarrollar la tecnología, pero no como se está haciendo ahora, donde las grandes empresas trasnacionales dan algunos recursos a las escuelas públicas y aprovechan el talento de los estudiantes, no en beneficio del pueblo, sino de sus propias empresas,

Hasta un niño pequeño sabe que las empresas privadas invierten, no para hacer un bien público o para desarrollar la tecnología de forma altruista. Cada movimiento está calculado para extraer beneficios para su persona. Lo que hacen estas grandes empresas es aprovechar el financiamiento público que se les da a las universidades, el talento de los estudiantes, para generar beneficios privados. Si la universidad es pública, debería de estar al servicio de quien la paga, es decir, el pueblo. Los inventos y desarrollos tecnológicos tendrían que servir para empresas públicas nacionales.

Si el gobierno está proponiendo crear fondos de capital para la creación de nuevas empresas, lo más lógico, rentable y con mayor efecto en la población, sería recuperar las industrias nacionales. Crear una clase media es una idea de los intelectuales y capitalistas que redactaron el proyecto que presenta AMLO.

Se deben crear escuelas tecnológicas e inversión en carreras que aporten investigación, en eso estamos de acuerdo, pero como ya lo comentamos, esos desarrollos deberían de ayudar al desarrollo del pueblo, no de la empresa privada.

El proyecto de AMLO apuesta por crear Centros-parques industriales en zonas urbanas marginales. Estos centros puedan contar con guarderías, escuelas para niños y adultos, centros de capacitación y cultura, campos deportivos y, por supuesto, instalaciones fabriles relacionados con la construcción de vivienda, es decir que se puedan producir bloques, viguetas y bovedillas. Para llevar adelante esto se plantear crear fondos estatales y privados. Para impulsar las empresas mexicanas se proponen juntar fondos con capitales privados y estatales, dentro de esa iniciativa se prevé utilizar los recursos de las Afores, con garantía del gobierno federal, la Banca de desarrollo, fondos de desarrollo, emisiones públicas de capital, compañías de seguros y de instituciones internacionales financieras. Se apuesta a una gran inversión echando mano de donde se pueda para crear estas empresas medianas y pequeñas. Lo cual, como ya dijimos, nos parece un desperdicio de recursos. El gobierno se compromete a comprar productos con contenido nacional, para ayudar a desarrollar estas empresas.

Además de lo que se ha dicho, el gobierno propone una estrategia especial en el norte del país “Proyecto de Zona económica Libre de toda la frontera norte del país para rescatar el potencial de una zona que ha perdido capacidad económica en las últimas décadas y generación de empleo a migrantes.”

Esta zona está pensada para poder invertir en empresas, con tecnologías avanzadas y con potencial de exportación, además de captar la mano de obra migrante que no puede llegar a EEUU o que es repatriada. Para lograr esto se piensa reforzar la seguridad física de la región y crear infraestructura con inversión pública; esta región deberá tener impuestos (20% de ISR a empresas y 12 % de IVA) y precios de recursos naturales –como agua y luz- más bajos que en EEUU. La idea de todo esto es maximizar los flujos comerciales y de inversión. Con esto se piensa duplicar, en dos años, la inversión extranjera directa en la zona (de 5 a 10 mil millones de dólares). Esto como un intento para reanimar el boom maquilador.

Se pretende apoyar a la economía solidaria (cooperativas, empresas de trabajo asociado, sociedades laborales, etc.). Se piensa impulsar este tipo de economía para visibilizarla y darles capacitación  y formación a sus integrantes.

Energía

“El Proyecto de Nación 2018-2024, en materia de energía, tiene como objetivo el rescate del sector energético a través de impulsar la producción nacional de energía, la generación de alternativas de energía renovable, el fortalecimiento financiero y operativo de PEMEX y CFE, con la finalidad de reducir la dependencia energética del exterior, para que el sector energético se convierta en una de las palancas de desarrollo de México”

El objetivo a grandes rasgos, es utilizar el petróleo como una palanca para el desarrollo nacional, como lo hizo el general Cárdenas. Además, de reducir la importación de gasolina y gas, creando dos refinerías y rescatando las que ya se tienen. Lo anterior, con el atenuante de que se trabajará junto a las empresas privadas que ya tienen contratos con PEMEX, derivados de la reforma energética. Se busca invertir para obtener energía limpia, renovable.

El documento describe lo que hemos visto en el último periodo, cómo los diferentes gobiernos fueron ahorcando a PEMEX para ponerla en números rojos y así justificar su desaparición y la privatización del petróleo. La producción de petróleo ha caído en 15.5%, la de gas en un 9.3%. En cuatro años se han dejado de producir diariamente 455 mil barriles de aceite y 593 millones de pies cúbicos de gas. La producción de gas LP se ha reducido un 22% y la producción de gasolina retrocedió 22,2%; la producción de diésel se redujo en 27.8%.

Al mismo tiempo ha crecido la importación de gas natural en un 77.5%, la de gasolina en un 38.6%, diésel un 40.6% y otros productos en 871%. Esta política de dejar de producir y comprar en el extranjero supone una dependencia enorme, por ejemplo, la que se tiene con la gasolina es de un 55%, la de gas LP un 23%, gas natural un 58%, etc. Como resultado de esto, la balanza comercial ha pasado de un superávit de 20,976 mdd a un déficit de 2,376 mdd. Más claro ni el agua.

Para lograr esto, el gobierno ha dejado de invertir en PEMEX, 11 mil millones de dólares en lo que va del sexenio, 32.8% menos que el gobierno anterior. El argumento del gobierno es que era más barata la importación que la producción. Esto simplemente es una más de sus mentiras, de lo que estamos hablando es que las grandes empresas trasnacionales de petróleo pidieron, sobornaron, enriquecieron a los diferentes funcionarios públicos para aplicar esta política tan depredadora.

Como propuestas de acción el programa de AMLO plantea 10 acciones para modificar esta tendencia: 1) disminuir la dependencia energética; aquí se propone flexibilizar el mercado de gasolina (abrirlo más para que haya más variedad y baje el precio), recapitalizar PEMEX y aumentar la exploración y producción de gas natural; 2) administrar inteligentemente los declinantes recursos del petróleo, en concreto evaluar el desempeño de las licitaciones internacionales de contratos de exploración, revisar los contratos de adjudicación y contratos otorgados y posponer el esquema de alianzas de PEMEX, hasta que sea reformado; 3) acelerar la transición hacia las fuentes renovables de energía; 4) racionalizar el consumo de energía; 5) elevar la eficiencia y la seguridad en la cadena de suministro de petrolíferos y gas natural, evitar los robos y ordenamientos de ductos; 6) revalorar el papel de PEMEX en el desarrollo del sector energético, integrar a PEMEX en una sola empresa, abrogar todas las restricciones legales que le impiden competir eficazmente, etc.; 7) mejorar la transparencia y rendición de cuentas en las actividades, las empresas y los reguladores; 8) democratizar la política energética, respetar las decisiones de las comunidades y propiciar el fortalecimiento del sindicalismo independiente; 9) impulsar la investigación, el desarrollo tecnológico y la formación de recursos humanos en el sector; 10) recuperar las nociones e instrumentos de geopolítica y seguridad nacional  en el sector petrolero.

Dice el documento que se “requieren cambios en la legislación secundaria… los recursos petroleros requiere de voluntad política de asumir una actitud nacionalista y de avanzar en favor de nuestra patria”.

Lo que quiere decir es que se necesita ganar una votación en las cámaras, en las cuales difícilmente AMLO tendrá mayoría. Llama a asumir una actitud nacionalista a quienes han entregado estos recursos a la iniciativa privada ¿cómo podemos esperar que su planteamiento cambie? Desde nuestro punto de vista, todos los planteamientos que tengan que ser aprobados por las cámaras de malvivientes van a ser frenados, creando una parálisis e inoperancia de gobierno.

No estamos a favor de que se respeten los contratos fruto de la reforma energética, estos se tienen que cancelar, y como ya hemos explicado anteriormente, se tendrían que renacionalizar todos los recursos energéticos. AMLO propone que se revisen estos contratos. Francamente, es aquí cuando el documento es una contradicción. Es más fácil decir las cosas claras que estar buscando salidas y un discurso timorato. Está claro que los nuevos amigos de AMLO (los empresarios) y sectores que quiere convencer para que le apoyen a llegar al gobierno (parte del imperialismo americano)  no quieren volver a renacionalizar, porque tienen intereses metidos y  han disfrutado de las contra reformas estructurales. Pero si en el programa, antes de llegar al gobierno, ya se visualizan esas contradicciones, imaginemos cómo será si es que AMLO llega al gobierno, estas contradicción se multiplicarán por 10 y el gobierno no podrá mantenerse en medio de dos fuegos, o apoya a los trabajadores o a la burguesía.

Estamos a favor que se refinancie a PEMEX y CFE, también que se recupere la soberanía energética, pero la única forma de lograrlo es moviendo a las masas a una confrontación directa con las cámaras de diputados, senadores y el imperialismo americano. Un llamado enérgico a la movilización masiva tendría que ser aprovechado para terminar con estas jaulas de rateros y saqueadores, que no son representantes del sentimiento popular, y que podrían ser reemplazados por una gran asamblea nacional con representantes electos democráticamente en asambleas a partir de un representante por cada 100 mil personas, con revocación de mandato inmediata, sin sueldos, bajo control de sus asambleas locales.

Sector Hidroeléctrico

El PN se propone aumentar la generación de energía hidroeléctrica para reducir el consumo de gas natural y bajar las tarifas eléctricas de usuarios domésticos o de zonas preferenciales como la frontera norte o el Istmo de Tehuantepec (ambas zonas destinadas para grandes proyectos de inversión privada). También se plantea la Seguridad Hídrica la cual consta de tres grandes problemas, el riesgo de la falta de agua, el de su contaminación y los riesgos asociados a los fenómenos naturales o antropológicos (sequías, destrucción natural o grandes migraciones o nuevos asentamientos masivos).

El gobierno buscará generar más energía hídrica creando nuevas centrales hidroeléctricas y permitiendo que pequeñas empresas creen hidroeléctricas para consumo del sector privado. El gobierno debería invertir en energía nuclear, fuente de energía limpia inagotable, esta es la forma de bajar los costos de consumo de hogares y se podría frenar la explotación del petróleo.

Sector termoeléctrico

El objetivo del proyecto del gobierno de AMLO es evitar el retiro de la capacidad de casi 16 000 MW de centrales termoeléctricas, por la política que han implementado los diferentes gobierno, de cerrar plantas termoeléctricas, sin darles la posibilidad de modernizar. El gobierno propone recuperar las termoeléctricas con inversión del gobierno y volverlas funcionales.

Política Laboral

El Proyecto propone una serie de medidas en el terreno de policía laboral que iremos tocando una a una.

“Se propone establecer un reconocimiento a empresas que otorguen salarios justos, los que serán previamente determinados por un grupo de expertos, académicos y miembros de la sociedad civil”

Más adelante dice:

“El reconocimiento de salario justo permitirá a los empleadores mostrar su cumplimiento utilizando los logotipos distintivos en campañas publicitarias y en sus propios productos, favoreciendo el que los consumidores pueden tomar en consideración esta información en el momento de adquirir los bienes y servicios”

“La certificación de salario justo será tomada en consideración en los procesos de contratación y licitaciones que el gobierno realice.”

Partimos de la idea de que los que escribieron este proyecto han estudiado en alguna universidad y que en ella tuvieron que haber leído algo, por lo menos algo, de lo que Marx habla sobre la contradicción capital –trabajo, es la contradicción fundamental en el capitalismo. El devenir histórico de nuestro pueblo, y el del planeta Tierra se puede resumir en la lucha permanente por ver qué clase se queda con el excedente no pagado a los trabajadores, (los trabajadores con mejores salarios, mayores prestaciones laborales o la burguesía incrementando sus ganancias y capital).

La lucha por el salario ha marcado la historia del movimiento obrero a nivel internacional. Cada que un sindicato arrebata un aumento salarial, el patrón pierde parte de su ganancia, cada que a un trabajador se le impide luchar por mejorar sus condiciones salariales y laborales, se le postra a la mendicidad.

Está contradicción fundamental dentro del capitalismo quiere ser superada por una simple medida burocrática pequeñoburguesa, de dar una certificación a los buenos patronos que den un salario digno. Claro, como no se puede dejar a los trabajadores –que ellos son los que saben de las penurias de vivir con un salario de pauperizado- para decidir cuál sería un buen salario, el gobierno viene en su apoyo a plantearles la intervención de académicos, miembros de la sociedad civil y expertos, para establecer, cuánto sería un salario justo.

Lo que ha caracterizado, estos últimos 30 años, a la política salarial ha sido un aplastamiento de los derechos y necesidades de las familias obreras, esta primera propuesta que plantea el proyecto de AMLO podría dar risa. Una idea más sobre esta propuesta, es que deja ver la visión paternalista con que AMLO quiere gobernar; el Estado dando sellos de buena conducta a los empresarios por portarse bien con sus trabajadores, el Estado ayudando a los obreros, porque ellos no sabrían decir cuánto sería un salario justo a partir de sus necesidades.

El segundo planteamiento en el terreno laboral es fortalecer el subprograma de los “repatriados trabajando”. La política anti migrante de los EEUU desde la administración anterior ha hecho que regresen al país más de 2 millones y medio de mexicanos, el gobierno tiene que tomar medidas para absorber a toda esta masa de personas que busca trabajo. La propuesta es dar alternativas de trabajo en la zona fronteriza, así como reforzar los programas de apoyo a migrantes repatriados que les puedan dar apoyo para alojamiento y alimentación. Algunos otros programas ya dan apoyos para que puedan poner pequeños negocios. Se propone mantener una ayuda a dos millones de migrantes, que consta de 6 mil pesos al mes.

Los apoyos que puede dar el gobierno pueden ayudar por algún tiempo, pero lo fundamental es garantizar empleos con salarios de calidad. Esto no se puede recordar con pequeños negocios, se tiene que crear una gran industria nacional para poder dar salida a la demanda de millones de manos dispuestas a trabajar.

La tercera propuesta del Proyecto es “Fortalecer y ampliar el programa existente de certificación de habilidades, destrezas y atributos individuales en razón de las necesidades del mercado de trabajo para aquellas personas que no cuentan con documentos de las instituciones educativas.”

La idea del gobierno es que con la certificación se tenga una posibilidad mejor de acceso laboral. El punto es que no es un problema de certificación (no está mal que se certifique) sino que no hay trabajo, y si lo hay, los salarios son raquíticos.

El cuarto punto que se plantea es “Recuperar y fortalecer la función de la inspección de trabajo como un medio idóneo para lograr, por la vía administrativa, el cumplimiento de las normas de trabajo.”

Actualmente existen inspectores de trabajo que nunca se ven por los centros laborales (existen 2 por cada 10 mil trabajadores), cuando en una empresa, por ejemplo, hay un accidente y el gobierno tiene que intervenir manda a un inspector y en muchas ocasiones éste se arregla con el dueño de la fábrica y no se resuelve para bien del trabajador. Se propone incrementar el número de inspectores, en forma paulatina, hasta llegar al final del sexenio a 1500. Se plantea que sean capacitados y tengan las herramientas para valorar los diferentes aspectos a calificar.

Desde nuestro punto de vista, cada empresa con más de 100 trabajadores debería de tener un supervisor de trabajo, que se pueda coordinar con el gobierno, pero que sea escogido democráticamente por los trabajadores de la empresa. Así sí existe la certeza de que éste velará por la seguridad de sus compañeros. El gobierno podría capacitarlos e incluso liberar del trabajo a algunos de ellos que puedan jugar el rol de coordinadores de inspectores.

El quinto planteamiento laboral es “Crear una instancia nueva que promueva y fortalezca la negociación colectiva por rama de la industria, a través de espacios de diálogo social y productivo impulsados por el gobierno en el entorno del nuevo paradigma constitucional.”

Lo que se busca es que el gobierno “propicie” un ambiente de diálogo entre los trabajadores y los patrones “con el fin de que compartan objetivos y asuman compromisos de recíproca conveniencia. Estos espacios de diálogo pretenden coadyuvar en el incremento a la productividad, reducir la conflictividad laboral, así como mejorar salarios, condiciones y prestaciones laborales.”

En el contexto de un país con los salarios más bajos del mundo, proponer una “conciliación” es condenar a los trabajadores a renunciar a su único mexicanismo efectivo para mejorar su nivel de vida , es decir la lucha  organizada. Este punto en particular es reaccionario, eso de que “compartan objetivos” tiene tufo fascista.

Esta idea de que el Estado funcione como un árbitro entre el choque de las clases, se repite paulatinamente en las propuestas de AMLO. Hemos explicado anteriormente que el antagonismo entre las ganancias del empresario y los derechos laborales son insalvables. El afirmar “queremos coadyuvar para incrementar la productividad”, es decir hacer que el trabajador labore más rápido o más tiempo, y así se produzcan más mercancías y se incrementen las ganancias del empresario, va en contraposición de lo que se desea unas palabras después, mejorar los salarios y condiciones laborales.

Los conflictos obrero patronales, históricamente se resuelven a favor del patrón, porque el Estado es su herramienta de dominación. En la historia del país, solo el gobierno de Cárdenas apoyó a los obreros contra la patronal, con el fin de expropiar a la empresa. Si ese es el planteamiento, se debería decir claramente: “el gobierno apoyará a los trabajadores en sus demandas contra el capital”. Esto no se dice en ningún caso, lo que nos hace pensar que lo que se busca es dar migajas a los trabajadores para seguir manteniendo el régimen de explotación. En estos casos no se puede estar bien con dos amos, o se está con Dios o con el diablo.

La propuesta número seis es crear una plataforma digital para la intermediación en materia de empleo. Esta idea facilita la información de capitalistas que buscan trabajadores o trabajadores que buscan trabajo.

Lo ideal para nosotros los marxistas, es que el Estado tenga que garantizar un puesto de trabajo digno a todos los que estén buscando emplearse, no solo ser un facilitador para encontrarlo. Pero como el gobierno no plantea generar industria propia, entonces esa tarea no la puede cumplir, limitándose a facilitar información.

Por último, se propone el “incremento de salario mínimo anual de 15.6% más inflación, para llegar a una meta al final del sexenio de 171 pesos diarios más inflación”

Si se compara esta propuesta con lo que ahora hay, sin duda alguna es una propuesta progresista. La política de los diferentes gobiernos neoliberales ha sido la contención del salario para atraer la inversión y “evitar el sobrecalentamiento” de la economía. Se  necesita un aumento de emergencia, no solo al salario mínimo, sino a todos los trabajadores que ganen menos de tres salarios mínimos al mes.

La Facultad de Economía de la UNAM ha dicho que un salario que alcance para comprar la canasta básica necesaria debería de rondar los 380 pesos diarios. Se tiene que terminar con este ataque a los niveles de vida de los trabajadores. La propuesta de AMLO es un buen comienzo pero está muy por detrás de las necesidades reales que se requieren ahora. Necesitamos un salario mínimo mensual de 12 mil pesos, no de 5 100. Los sindicatos deberían de llamar a una jornada nacional de lucha por un aumento salarial de emergencia. Si los empresarios no ceden, si el gobierno no quiere, se tendrá que luchar por él, basta de hambrear a los trabajadores.

Además de luchar por el aumento salarial se debería de tener una política de control de precios de las mercancías de primera necesidad, una escala móvil precios-salarios, evaluada por los mismos sindicatos.

Una reflexión más sobre la política laboral del gobierno de AMLO. El proyecto no dice nada de revertir la reforma laboral, particularmente lo que tiene que ver con el derecho a huelga, las jubilaciones y pensiones. Esto es un aspecto que no se puede dejar de lado, y si un gobierno no lo propone el movimiento obrero organizado debería de ponerlo sobre la mesa, que no haya paz mientras se mantenga la reforma laboral.

Infraestructura

Esta es una de las partes más importantes del Proyecto ya que a partir del plan de infraestructura se pretende dinamizar la economía creando empleos y alentando el desarrollo económico. El documento presenta 7 grandes proyectos que deberán impactar fuertemente en la economía.

La reconstrucción después de los sismos

“Las consecuencias de los terremotos han sido enormes: 12 millones de personas afectadas en más de 400 municipios del país, de las cuales 250 mil se quedaron sin casa, según datos presentados por el gobierno federal (SEDATU). Hay 180 mil 731 viviendas con daños en 8 estados, de las cuales 50 mil 610 tienen daño total (28%). En Oaxaca, la entidad más afectada, son 63 mil 336 viviendas afectadas, de las cuales 21 mil 823 sufrieron daño total (34%). Más de cinco mil escuelas resultaron destruidas o dañadas, al igual que más de 400 templos religiosos históricos”

De aquí se parte para explicar que según datos de la Cámara de Diputados, se calcula que la reconstrucción costaría 302 mil millones de pesos. El plan que entrega MORENA es invertir una suma considerable para emprender la reconstrucción, rehabilitación y reubicación de viviendas. Se planea toda una estrategia para crear albergues, casas nuevas y apoyos directos a damnificados.

Tren turístico peninsular

Se plantea la creación de un tren de mediana velocidad para conectar el mundo maya, este comenzaría en Cancún y terminaría en Palenque, haciendo parada en diferentes regiones con ruinas arqueológicas. Se busca, además, crear infraestructura turística en las regiones menos desarrolladas, para sacar más provecho del turismo de la zona maya.

Autosuficiencia Hídrica

“El proyecto de autosuficiencia hídrica tiene como fundamento primordial ser generador de bienestar, de salud, de desarrollo y de productividad mediante la implementación de líneas de acción en los diferentes ámbitos de competencia como lo son: el sector hidroagrícola, el abastecimiento de agua potable para los sectores urbanos e industriales, el mejorar la eficiencia y la disponibilidad del agua, así como potenciar la generación de energía hidroeléctrica.”

Se montarán plantas de tratamiento de agua salada y se reforzará el sistema hidráulico para evitar las fugas de agua y desperdicio, entre otras medidas para garantizar el abasto, etc.

No dice una sola palabra sobre las diferentes leyes que hay en algunos estados para privatizar el agua, tampoco del saqueo que hacen algunas empresas cerveceras, mineras y turísticas, de este vital líquido, despojando a las poblaciones cercanas de sus recursos. En zonas donde el agua escasea, la prioridad debe ser la gente, el agua debe ser un derecho humano y el gobierno lo tiene que garantizar a como dé lugar. Se deben de tener asambleas de las comunidades para prevenir la contaminación y fomentar la preservación de ríos y lagunas.

El proyecto propone aumentar en 1.5 millones de hectáreas de riego para aumentar, de forma importante, la producción de grano y disminuir la necesidad de importaciones que ahora se tiene. Esta propuesta está íntimamente ligada con la seguridad alimentaria.

Se plantea como prioridad el aseguramiento del agua potable. Esto es uno de los aspectos más importantes a resolver, el problema de abasto en las grandes ciudades particularmente en el centro y norte del país, es fundamental. “En 2015, en las cinco zonas metropolitanas más pobladas del país vivían alrededor de 35.8 millones de personas. El uso descuidado y la contaminación del agua hace que su ciclo natural resulte insuficiente ante la demanda actual”.

Las propuestas que plantea el documento son la instalación de plantas desaladoras en el Norte del país y la construcción, en la zona centro y Sur, de acueductos para aprovechar el recurso hídrico de las zonas. Se plantea la renovación de la infraestructura urbana hidráulica para evitar  desperdicios, disminuir costos innecesarios e incentivar una cultura del cuidado del agua.

Carreteras

Como parte del proyecto de infraestructura nacional que presenta AMLO, está la construcción, modernización y mantenimiento de las carreteras del país. La inversión en este rubro se calcula en 104,220 millones de pesos a lo largo del sexenio. Se busca reforzar las carreteras federales, así como la pavimentación de caminos y accesos a cabeceras municipales en el estado de Oaxaca.

Corredor Transismico para el desarrollo integral del Istmo de Tehuantepec

Se trata de un plan integral para el desarrollo de la zona del Istmo de Tehuantepec. Lo que busca es “…buscará captar la demanda insatisfecha de transportación de mercancías entre los dos Océanos y construir, además, en una vía de salida para los bienes y servicios cuya producción se promueva en la propia región de Istmo.”

“La Estrategia se orientará a impulsar el desarrollo de proyectos de infraestructura y de proyectos productivos en los diversos sectores de actividad, privilegiando la vocación productiva local y combinando las potencialidades de los grandes inversionistas con los micros, pequeños y medianos productores, mediante la generación de simbiosis productiva de beneficio múltiple para la economía y la sociedad”.

Para llevar adelante este proyecto se plantea: modernizar el ferrocarril del Istmo, para transformarlo en un medio de traslado de mercancías eficiente y rápido. Rediseño de infraestructura de vías terrestres y telecomunicaciones, modernizar los puertos y aeropuertos, fortalecer la conectividad digital (aquí las comunidades marginales podrán contar con internet de calidad, como si eso fuera la principal preocupación de la gente que no tiene ni para comer), fortalecer la infraestructura urbana para soportar estos cambios, llevar capacitación y demás cositas. Se plantea desarrollar parques industriales  o centros logísticos donde se puedan establecer empresas que den trabajo a los lugareños. Estos parques tendrán, según el proyecto, escuelas y centros deportivos, incluso zonas habitacionales (se busca que se destinen 500 hectáreas, mínimo, para cada parque)

En términos concretos de lo que se trata es de llevar adelante los múltiples planes que el imperialismo americano ha tratado de implementar en la región para trasladar sus mercancías de un Océano a otro. Este proyecto solo se podría desarrollar sobre la destrucción del medio ambiente, la penetración de las grandes trasnacionales, “grandes inversionistas”, en la región para saquear lo que más puedan, de recursos materiales y mano de obra. El Proyecto habla de la necesidad de cuidar el desarrollo local, la sustentabilidad, etc. Las poblaciones saben perfectamente que la intromisión del gran capital significa el saqueo, contaminación y devastación.

Dice el escrito que no solo se pretende que sea un paso de mercancías, sino desarrollar su infraestructura y crear cadenas de valor, como sucede en el canal de Suez y de Panamá. Esto reafirma lo que hemos dicho, es regalar un proyecto que el imperialismo no ha podido implementar por la resistencia de los pueblos de la región. Sería interesante preguntar qué es lo que podría suceder si es que los habitantes se niegan a ser desgarrados por el “desarrollo”.

Tren peninsular, refinerías, franja económica estratégica del norte, descentralización de dependencias, nuevo aeropuerto y sector telecomunicaciones

Se propone una inversión, entre capital privado y estatal, para construir un tren que abarque toda la ruta maya para potenciar el turismo, y dar proyección a zonas que no son lo suficientemente visitadas. Este tren arrancará en Cancún y terminará en Chapas. Se busca poder desarrollar infraestructura urbana en torno a las posibles paradas de tren. En concreto se propone la construcción de un nuevo centro urbano turístico en Calakmul, para esto se buscarán  1500 hectáreas de reserva territorial para el desarrollo.

También se busca impulsar un nuevo polo de desarrollo turístico en Chiapas, alrededor de la zona arqueológica de Palenque, el fin es que llegue un turismo de “alto nivel”, internacional. Además se piensa que este centro sea una plataforma para dar a conocer los diferentes destinos turísticos chiapanecos.

Aunque ya no está vinculado de forma directa con el Tren peninsular, se propone el desarrollar dos nuevas refinerías en el sureste, una de ellas en Atasta, Campeche y la otra en Dos Bocas, Tabasco.

Otro de los proyectos ambiciosos de infraestructura es la creación de una franja económica estratégica de 30 km a lo largo de la frontera norte, donde habrá condiciones “favorables” para la inversión, por ejemplo un régimen de excepción fiscal. El objetivo es aprovechar la cercanía con EEUU para montar empresas, desde armadoras, hasta de alta tecnología, además se busca ocupar a la mano de obra migrante, tanto la que regresa de los EEUU como la que no alcanza a llegar y se queda estacionada a lo largo de la frontera norte. El programa dice que la comunidad judía está interesada en poder invertir en proyectos en esta región.

Aquí hay un pequeño inconveniente que choca con estos planes, que es la política de Trump con respecto a las importaciones mexicanas. Es cierto que hay una buena parte de la burguesía americana que le interesa mantener el TLC y los acuerdos comerciales para seguir invirtiendo en México y aprovechar la mano de obra. Pero si el presidente de los Estados Unidos rompe el tratado y pone barreras arancelarias, este proyecto no podrá desarrollarse. Se tiene que apostar a una industria para activar el mercado interno y no una economía de exportación.

Otro de los aspectos que plantea este plan de infraestructura es la descentralización de las dependencias federales. Lo que se busca con esto es enviar las diferentes dependencias de gobierno a los estados, y que esto genere una economía que se pueda ver reflejada en las diferentes entidades. Para lograr esto se piensa invertir en infraestructura.

Se plantea echar abajo el proyecto del Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, que ha diseñado Peña Nieto, y en cambio, invertir para acondicionar el aeropuerto militar de Santa Lucia. Éste se ampliaría a dos pistas nuevas y se instalaría la infraestructura para vuelos comerciales e internacionales.

En el sector de telecomunicaciones  se plantea ampliar la cobertura de banda ancha a precios accesibles a todas las zonas del país, particularmente las regiones más marginadas. Lo que se busca es reducir la diferencia de cobertura digital que hay entre la ciudad y el campo.

En general, estamos de acuerdo en que la inversión en infraestructura es una herramienta poderosa para incentivar la economía. El problema es que en lugar de planificar la inversión estatal se plantea, en todos los casos la participación de la inversión privada, que como lo hemos dicho anteriormente, solo invierte para obtener ganancias. Particularmente con el planteamiento del corredor del Istmo creemos que es un error abrir las regiones a la explotación del capital privado con el beneplácito del gobierno. No es un proyecto que convenga directamente, ni a la región, ni al país, al contrario, es un favor a las grandes empresas imperialistas para ahorrarse costos y no bajar hasta Nicaragua para hacer este pase de mercancías. Estamos en contra del despojo de los territorios y los recursos naturales descontrolados, como siempre se hace dentro del capitalismo.

Sector Acuacultura y pesca

Se pretenden fortalecer las actividades de la pesca y la acuacultura capacitando a pesadores y líderes de organizaciones pesqueras, mejorar la tecnología para estas actividades, sin afectar el ambiente. Se pretende modernizar la flota pesquera  para garantizar la seguridad de los pescadores. Con respecto a la pesca deportiva se propone proteger las especies reservadas a este deporte.  El gobierno destinará más dinero, por medio de la Banca de desarrollo, también involucrará al capital privado para cumplir los objetivos.

Banca de desarrollo

Para el proyecto que presenta AMLO, la inversión que pueda hacer el Estado creando empleos, dando préstamos a pequeñas y medianas empresas, desarrollando la infraestructura, es fundamental, de aquí la importancia que tiene la Banca de Desarrollo. Se plantea mantener el trabajo que se realiza en los sectores tradicionales, pero también se quiere ampliar para que no solo tenga que ver con inversión sino con capacitación e instrumentos innovadores. En los últimos 18 años, el crédito de la banca de desarrollo ha decrecido como porcentaje del PIB, en 2000 representaba 6.2%, en 2016 representó 4.6%, casi dos puntos porcentuales menos. La propuesta que se presenta implica fomentar la inversión en investigación, además de dar capacitación.

Con respecto a la estructura bancaria, se propone estimular la creación de bancos múltiples, aumentar el porcentaje del crédito que se destina a la inversión privada y propiciar, con las nuevas tecnologías, el sistema de pago y fomentar el ahorro.

Sobre el financiamiento de la economía se propone que la bolsa de valores, como la banca, sean ejes importantes para dicho fin. Ahora mismo ninguno de los dos juega un papel significativo, por ejemplo, la banca no ha llegado a recuperar su papel de prestamista que tenía antes de 1994. Por su parte la bolsa de valores es demasiado pequeña para financiar actividades. Si aunamos a esto la poca inversión pública federal, producto de una política de gobierno, tenemos una parálisis. Se propone una reingeniería institucional para que se descentralice la banca de desarrollo, y que así la inversión pública pueda jugar un papel más audaz.

Se pretende hacer un plan estratégico de financiamiento de vivienda, sin presionar a las finanzas públicas, ni generar deuda (es decir que van a incentivar la intervención del capital privado en la construcción de vivienda), para fomentar el desarrollo económico del país.  Esto lo va a intentar hacer por medio de INFONAVIT, el cual ya integra capital privado en la construcción de vivienda, a partir de 1995.

Estas propuestas que hace el proyecto de AMLO siguen la tónica de todo el documento, abrir posibilidades para que la inversión privada penetre y siga manteniendo sus niveles de ganancia, en este caso en la vivienda, sin pedirles o comprometerlos a que suban la cantidad de dinero para préstamos, y sí proponiendo una reorganización de la Banca de Desarrollo para que por medio de dinero público se pueda apoyar a pequeñas empresas.  Es decir a las empresas se les propone un terreno seguro para invertir, el gobierno asume su papel para no poner en riesgo el capital privado. Este es un negocio redondo para la inversión privada.

Medio Ambiente

“Conservar el territorio para el sustento y beneficio colectivo de la nación, constituye el principio para garantizar la soberanía alimentaria y la soberanía nacional en su conjunto”. El documento indica que uno de los objetivos del nuevo gobierno es desarrollar sociedades sustentables, que son las que se componen por gente que se identifica entre sí, que busca una vida digna y una satisfacción de sus necesidades en equilibro con su entorno (Creemos que todo el mundo busca eso, el problema es que dentro del capitalismo quien depreda el medio ambiente y quien genera miseria y pobreza, es la voracidad del capital privado, la burguesía, a esa que tanto se le quiere incluir en el programa).

Se propone dar un alto rango a las experiencias comunitarias de los pueblos indígenas, donde se practica el trabajo comunitario, el cuidado del medio ambiente y la sustentabilidad. Se propone consumir productos del campo a precios justos en mercados urbanos.

Se propone rescatar  los conocimientos ancestrales del cuidado y siembra del maíz (esto es una contradicción total con respecto a quien se propone sea el responsable de desarrollar estas ideas, que como ya se dijo, es uno de los voceros de empresas trasnacionales que utilizan maíz transgénico).

Para generar energía sustentable se propone la creación de parques eólicos que puedan jugar un papel en la alimentación de energía a las comunidades, proponen que esto se pueda desarrollar en el Istmo, sin embargo es ahí donde  ha habido más problemas con empresas eólicas que llegan y ponen a funcionar aparatos sin siquiera pedir permiso a los dueños de las tierras y que después organizan grupos de matones –para militares- para defender sus empresas.

Se plantea un ordenamiento territorial  con un sentido democrático y plural. Se propone revisar  y en su caso declarar moratoria a todos los proyectos extractivistas y de aprovechamiento energético, hasta que no se garantice que son socioambientales viables.

Con respeto a las minas, se dice que el gobierno no tiene ningún control en los proyectos, y se extraen grandes cantidades de recursos naturales, esto  trastocan los territorios de comunidades  y agrede el conjunto de recursos naturales como la tierra, los bosques, el agua, la selva, etc. (estamos de acuerdo, el problema es que AMLO ha hecho llamados públicos a que las mineras sigan invirtiendo en México, mientras que cientos de poblaciones están en lucha permanente contra los proyectos mineros).

El documento hace un análisis de la intervención de las mineras en el territorio. Dice que un tercio del territorio nacional está en sus manos, estas empresas no pagan prácticamente nada al gobierno: si tienen menos de 100 hectáreas concesionadas no pagan nada, si tiene más de 100, pagan 500 pesos anuales por hectárea. Se cobra por la superficie y no por lo extraído (se paga lo mismos si sacas piedra u oro). Esto es una burla y un robo con la bendición del gobierno. Un gobierno revolucionario plantea frenar el saqueo de los recursos, nacionalizar todas las minas y utilizar los recursos que se extraen, para mejorar los salarios de los mineros, para reforestar y proteger las comunidades y campos.

Se plantea una transición energética para poder utilizar otras energías que sean renovables, como la eólica y demás. Se plantea que todos los nuevos proyectos de generación de energía sean sobre la base de la consulta a las comunidades. Además se explica, de forma correcta que la reforma vuelve vulnerable al país con respecto a la generación de energía.

Para poder defender el medio ambiente, el proyecto plantea aumentar el presupuesto al sector ambiental. Reorientar las políticas públicas y económicas sobre el enfoque de sustentabilidad, revisar las instancias encargadas de esto, impulsar energías renovables,  etc.

Estas medidas nos parecen adecuadas pero insuficientes. La degradación y explotación sin límites de los recursos naturales es producto de una anarquía productiva en el capitalismo, solo eliminando el capitalismo y planificando la economía, y haciendo que ésta se ponga al servicio, no de los intereses de multimillonarios, sino de las necesidades del pueblo y de lo colectivo, podremos frenar la súper explotación y degradación ambiental.

Sector rural, campesino-indígena

“En los últimos 35 años, se ha relegado la producción campesina porque se considera poco productiva, en tanto los productos destinados al mercado han sido favorecidos extrayendo el valor del trabajo campesino. El modelo industrial agroexportador se ha fortalecido en la última década con el extractivismo y el despojo de recursos naturales, así como la imposición de tecnologías depredadoras en las zonas rurales”

“las consecuencias han sido graves; violencia, pobreza, desnutrición, obesidad. En cierta forma, la política actual lleva al ´agrocidio´.”

Efectivamente, desde la entrada del TLC la élite gobernante no ha hecho nada por impedir el deterioro del campo y de sus habitantes, por el contrario ha decidido importar productos de primera necesidad antes de poner mayor atención en la productividad nacional campesina.

Como medida para frenar esto, el proyecto dice que va a proponer el cultivo de maíz y frijol como ejes estratégicos para la seguridad alimentaria, además se plantea el cuidado de semillas, control de la erosión de suelos, etc.

Se propone fomentar la producción de alimentos en las escuelas y parcelas comunitarias, que lo cosechado se pueda utilizar en los desayunos escolares de la región. Esto es parte de un plan alimentario que se implementará en todas las escuelas rurales del país durante los 6 años de gobierno.

Este punto es fundamental, como dice el programa, para garantizar la seguridad alimentaria. El gobierno debería de destinar los recursos suficientes para industrializar el campo, dar créditos baratos a los campesinos pobres, garantizar la compra de las mercancías, etc. Crear un plan de vivienda rural,  fortalecer las políticas comunitarias para terminar con la violencia en el campo, nacionalizar todas las tierras que están utilizándose para sembrar droga. Pero para llevar adelante este plan se necesitan muchos recursos, que ahora están en manos privadas, se quiere, como en todo el proyecto, incentivar a que la empresa privada intervenga, en vez de que se nacionalice la banca y todos esos recursos se utilicen para la reconstrucción del país y del campo.

Turismo

Se propone consolidar los destinos  que ahora mismo son el atractivo del país y sumar otros más, potencializarlos a nivel internacional y nacional. Ahora mismo el país ocupa el 8vo lugar a nivel mundial  en cuanto a número de turistas que lo visitan (35 millones de turistas internacionales el año pasado). En este ámbito el gobierno de AMLO quiere potencializar el turismo como una de los sectores que más aportan a la economía.

“El ingreso de divisas internacionales por este concepto fue de 19 mil millones de dólares y el saldo de la balanza turística fue favorable en 9.3 mil millones de dólares, en comparación con el saldo negativo de las balanzas petrolera y manufacturera”

Además, según los datos que se dan, se registra un incremento anual de 2012 a 2016  de un 11.3%. Se intenta seguir manteniendo este ritmo de crecimiento. Para lograrlo se promoverán nuevos destinos turísticos, que permitan un desarrollo regional, crear mayores empleos en las regiones turísticas entre las mujeres y jóvenes, se busca disminuir la alta dependencia turística norteamericana y diversificarla, así como impulsar y ampliar la cobertura aérea a nivel regional e internacional, se pretende apoyar el destino rural.

Se propone paquetes vacacionales destinados a los más pobres del país, de forma gratuita; así como a grupos vulnerables. También se pretende impulsar el turismo médico en la frontera norte, es decir, que venga los americanos a consultas médicas o dentales, ofreciendo alta calidad y bajos costos.

El turismo tiene que seguir siendo una forma de desarrollo, pero se tiene que cuidar el medio ambiente, además de dar prioridad a los miembros de la comunidad donde se piensan abrir los nuevos desarrollos turísticos. No puede ser, como ha estado pasando hasta ahora, que son los grandes capitales los que compran enormes pedazos de playas, donde se prohíbe el acceso a los pobladores de la región. Además el turismo no deber ser la palanca fundamental de desarrollo económico, ese papel lo debe jugar la industrialización con alta tecnología.

Política agropecuaria

“México requiere desarrollar una agricultura más equitativa, más productiva y más sustentable, aprovechando el potencial de sus sistemas productivos más avanzados y rescatar a los sectores que históricamente han sido excluidos”

El documento menciona que la agricultura será uno de los motores del crecimiento económico, para lograrlo propone 5 ejes fundamentales que son: mejorar y aumentar la productividad, potenciar la agricultura en el sector rural, mejorar la capacidad de agricultura para adaptarse al cambio climático, incrementar la contribución de la agricultura nacional a la seguridad alimentaria, hacer los cambios institucionales públicos para asegurar estas propuestas. Además se plantea que la ciencia pueda ayudar a que la agricultura se desarrolle, así como agregar valor a los productos por medio de la tecnología (transformación de productos primarios) y su comercialización.

Con esto se busca que se pueda reducir la brecha  entre el desarrollo urbano y rural, además de eliminar la pobreza de los territorios rurales y de los pueblos indígenas. Para lograr lo dicho, el gobierno propone que haya una participación efectiva y coordinada de los sectores público, privado y social.

Se plantea, dentro del trabajo para reactivar el campo, un programa nacional de jornaleros agrícolas, con el que se pretende mejorar las condiciones de vida  y terminar con el trabajo infantil. Otro de los grandes objetivos es lograr la autosuficiencia alimentaria de granos básicos, oleaginosas, huevo, lácteos y cárnicos. Se plantea una política de control de precios mínimos en el campo, lo cual es correcto, para dar certidumbre a la siembra de estos productos. También el otorgamiento de créditos baratos y la reducción de costos en logística. Se establecerá un sistema nacional de investigación y educación agrícola media superior y superior.

El hecho que se piense desarrollar e industrializar el campo, es una tarea que creemos fundamental. Sin embargo, el gobierno es el que tendría que garantizar el ciclo general del campo. El gobierno tendría que dar asesoramiento y créditos baratos a los campesinos, ayudar a agregar valor y al final comprar el producto a un precio justo y traerlo a las zonas urbanas para comercializar por medio de cooperativas de consumo organizadas en los barrios y sindicatos. En vez de esto el gobierno propone que las empresas privadas entren a sacar raja de este proceso. Podemos identificar dos problemas en esto, de forma inmediata, los precios de los productos tendrán que subir y llegar caros al consumidor final, además de que se tendrá que explotar la mano de obra campesina.

Hay otra cosa, que el mismo documento no deja claro. Si interviene la empresa privada, cuyo fin es el lucro (como decía Henry Ford: yo no produzco coches, yo produzco capital, los coches solo son el medio) se comenzarían a utilizar productos e incluso semillas modificadas que dañan la salud. El documento dice, en uno de sus incisos: “reducir las barreras que impiden la innovación en los sistemas agrícolas (agroalimentarios, agroenergéticos, bioeconómicos, biocibernéticos, geoespaciales, entre otros)”. Aquí no se es claro, como ya lo dijimos, la propuesta de AMLO para la Secretaría de Agricultura es un activista de las grandes empresas que utilizan semillas transgénicas, el Proyecto Nacional en ningún momento deja claro que NO se utilizarán semillas modificadas que terminen con el maíz criollo.

En el terreno de la ganadería, se plantea el mejoramiento genético de los hatos de ganado bovino en el sur y sureste del país. Además de vincular directamente a los criadores con los compradores de ganado, para que se adquieran a precio justo. Lo mismo se plantea para los pequeños y medianos productores de leche, a los cuales se propone un precio fijo y subsidiado para que puedan mantener su producción, y con esto terminar con la importación de leche.

Para poder desarrollar todos estos planes se piensa modernizar la estructura operativa de la Banca de Desarrollo, esto se notaría en la democratización del acceso de financiamiento, profundizar la atención al pequeño productor, dar financiamiento diferenciado para el tamaño de la empresa, promocionar la creación de cooperativas, etc.

Como parte del plan se propone un programa de rescate al sector cafetalero, el cual atraviesa una de las peores crisis de su historia, lejos quedaron los años en los que el país era uno de los mejores exportadores de café, ahora se importa una gran cantidad de lo que se consume. Está crisis está acompañada por otra más profunda, la gran mayoría de productores del grano son pequeñas regiones indígenas, las cuales se encuentran hundidas en la pobreza. Para solucionar esto se plantean una serie de medidas en el cultivo, económicas y administrativas, por ejemplo, dar incentivos económicos para la producción del café, trabajar con plantas resistentes a las plagas, controlar las importaciones, establecer un sistema de control de precios, modernización de plantas cafetaleras, crear el Instituto Mexicano del Café, para fomentar la investigación.

Todos estos proyectos estarán respaldados por el programa de seguridad alimentaria, que abarca el desarrollo integral de pequeños productores y campesinos, especialmente los que viven en pobreza, se piensa invertir 8 veces más de lo que hoy se destina, 61 mil millones de pesos.

Estas propuestas son positivas, la pregunta clave es ¿de dónde se sacará el dinero para hacer estas inversiones?

Desarrollo social
Jóvenes construyendo el futuro

“El objetivo de este programa es integrar a las y los jóvenes de 15 a 29 años en actividades de desarrollo humano, educativas, productivas, académicas, comunitarias, de capacitación y certificación laboral, y de incorporación al servicio público.”

“La meta es atender cada año a 2 millones 600 mil jóvenes, en especial a quienes habitan en comunidades de alta marginación y en situación de pobreza y extrema pobreza, en tanto en las zonas rurales y como en las urbanas.”

El documento plantea que este programa dependerá de manera directa de la oficina de la presidencia de la República, y el propósito es que los jóvenes del país que concluyen sus estudios de educación básica tengan espacios para cursar el nivel medio superior, además propone que se dará capacitación y certificación del trabajo. Para cumplir este objetivo se destinarán alrededor de 108 mil millones de pesos anuales. Tendrán siete ejes de trabajo, divididos de la siguiente forma:

– Jóvenes construyendo el campo, el cual abarcará a un millón de jóvenes que viven en zonas rurales o que les interesa trabajar en esta zona. Las acciones que llevarán adelante serán la siembra de árboles maderables, la recuperación de pastizales para las actividades pecuarias, la construcción de caminos que faciliten la comunicación entre comunidades y el rescate y limpieza de ríos y lagunas.

– La brigada de acción comunitaria, estará integrada por 822 mil 448 interesados que se integrarán en acciones en beneficio de la comunidad, como lo pueden ser brigadas de protección civil, limpieza y saneamiento de localidades de zonas turísticas, recuperación de espacios públicos y alfabetización.

– Jóvenes por la esperanza, con 225 mil jóvenes al año, los cuales se ocuparán en la formación de otros jóvenes a los cuales les interese la música, serán promotores del deporte, la cultura y la paz. Algunos otros serán educadores de la salud sexual y reproductiva, darán cursos contra la violencia de género, promotores de la salud emocional, contra las adicciones y por la nutrición.

– Jóvenes + x venir, la cual apoyará a 200 mil jóvenes que no tienen una oportunidad de trabajo. Esta iniciativa plantea vincular a la empresa privada en todos los ramos para que brinde oportunidad de capacitar y certifica para que los jóvenes sean contratados posteriormente. Las empresas de todos los tamaños fungirán como tutores de estos jóvenes.

– Emprende, se apoyará a 200 mil jóvenes emprendedores para que inicien su negocio o actividades económicas.

-Jóvenes becarios, esta actividad busca vincular a la educación superior con el servicio público. Se buscará que 50 mil jóvenes recién egresados con alto promedio, menores de 30 años, se integren como becarios en el servicio público. Las carreras en las que se pondrá énfasis en este plan son Ingeniería Química y las relacionadas con la industria petrolera, así como las que tienen que ver con asuntos administrativos y fiscalización.

-Jóvenes con escuela, esto va dirigido a 300 mil jóvenes para asegurar su ingreso a la educación media superior y superior, acceso a ciberescuelas, becas para realizar investigaciones y tesis sobre medio ambiente, y actividades agropecuarias.

Este proyecto tal vez sea el de mayor calado político, de todos los que plantea AMLO. Hemos visto cómo la juventud se encuentra desgarrada por una situación de violencia económica, política, social y hasta cultural y moral. El capitalismo ha dado el peor de los mundos a la juventud, el hecho de plantearse un plan para ir disminuyendo, anualmente,  la cantidad de chicos que no estudian ni trabajan, que es de más de 7 millones, es un planteamiento loable y progresista. El proyecto dice que la idea no es nueva, que se inspira en las ideas del presidente norteamericano Roosevelt, principalmente en lo relativo al empleo y al estudio.

La pregunta nuevamente es la misma, de dónde sacará el dinero para poder realizar este proyecto. En EEUU se pudo desarrollar esta iniciativa porque era un país con amplias reservas de grasa económica y un país imperialista que no estaba sujeto a nadie ni nada para desarrollar esta política. La situación aquí es contraria en los dos sentidos, hay un desastre económico, no hay inversión y los créditos son escasos, además cualquier medida que se implemente, encontrará enemigos dentro y fuera del país, si AMLO quiere desarrollar estas ideas tendrá que enfrentarse al imperialismo americano y a la burguesía, que se han aprovechado de la situación que hay en el país.

Salud

“Proteger y garantizar el derecho a la salud en igualdad de condiciones para todos los mexicanos”

El proyecto propone que la salud se vea como un derecho básico de toda persona, propone fortalecer el sistema de sector salud, logrando una cobertura universal “donde los medicamentos y los servicios públicos en consultorios, clínicas y hospitales, desde el primer nivel de atención hasta la medicina especializada, sean accesibles y gratuitos”.

El documento hace una breve descripción de los servicios de salud, así como las consecuencias que se pagan por ello. También remarca la desigualdad en infraestructura que hay en regiones del país, particularmente si se comparan los estados de sur con los del centro y norte. Se describe el faltante de médicos, enfermeras y hospitales para cubrir toda la demanda que se tiene (cómo no, si toda la política de los anteriores gobiernos ha sido asfixiar a la salubridad pública para comenzarla a privatizar).

Se plantean una serie de medidas para darle la vuelta a esta lamentable situación, fortaleciendo el sistema público de salud, teniendo una perspectiva de prevención de enfermedades, combatiendo la corrupción en el sector, impulsando la política de medicamentos y consultas gratuitas, etc. Para lograrlo se plantea la inversión de por lo menos el 1% del PIB en el sector.

Esta es una orientación totalmente correcta, el Estado tiene que garantizar la salud de todos los habitantes del país, para que esto se realice se necesita una inversión fuerte, el 1% será insuficiente de cara a todas las tareas que se tendrían que resolver. El Estado debería utilizar todo el dinero requisado a los narcotraficantes para crear centros médicos en poblaciones mayores de 10 mil habitantes, también debería implementar programas de prevención de enfermedades en escuelas, barrios y fábricas. Se deberían nacionalizar los grandes hospitales privados para dar cobertura a todo mundo en igualdad de condiciones.

Cultura física y educación para todos

El Proyecto dice que el deporte y la cultura física serán esenciales para el desarrollo social y la cohesión. Además se plantea dar un impulso al deporte de alto rendimiento para tener buenos resultados a nivel internacional. Se implementará un plan nacional para la cultura física y el deporte, así como programas para el uso de la bicicleta, se trabajará con capital público y privado para lograr los objetivos.

Hay un apartado en este mismo capítulo sobre el sentido que debe desarrollar la política, orientada a lo social, en el gobierno de AMLO. Propone cosas bastante interesantes, por ejemplo, habla sobre el enfoque que debe tener el “desarrollo” y que éste se debe transformar en oportunidades para todos –hasta ahora lo que los medios de comunicación y el gobierno plantean como desarrollo, nosotros lo entendemos como ataques y más sacrificios para que unos vivan bien a costa de la mendicidad de la mayoría-.

“En este sentido y para crear un tejido social sano, la política social debe de tener fuertes lazos con la política económica para que la planta productiva, el comercio y los servicios abran cada vez más oportunidades de empleo y de ingreso a la población. Impulsar el crecimiento de la inversión y el empleo para generar bienestar. Aprovechar la enorme capacidad emprendedora del mexicano”

Por esto es que se plantean todas las medidas anteriormente expuestas.

“La base para lograr esta constante mejoría es un sustento productivo en un marco de libertades y de goce de derechos y obligaciones producto de un Estado de derecho y de un arreglo solidario para atender prioritariamente el rezago.”

Se argumenta que la Política Social no se puede ver como un área de gobierno, sino como el eje transversal por el que tienen que pasar todas las iniciativas y decisiones políticas de los sectores.

“Una sociedad armónica es aquella  que garantiza nutrición, educación gratuita, salud, vivienda, leyes justas, atención a discapacitados, libertades para todos, desarrollo a los pueblos indígenas, desarrollo de capacidades y competencias, equidad en las distribución de oportunidades, empleo e ingreso familiar suficiente. Es un ganar-ganar económico y social.”

Esto parece una revista de Atalaya donde los animales se dan de besos con los humanos y los leones andan por ahí a lado de los corderos. Describe una situación ideal que dentro del capitalismo simplemente no existe. Ni siquiera en los países de capitalismo desarrollado se ven estas cuestiones, menos en una época de crisis capitalista a nivel internacional. Estos que hacen el Proyecto llaman utópicos a los socialistas, pero lo que describen simplemente es una fantasía bastante lucida pero muy poco realista.

Educación, ciencia y valores

El Proyecto propone que el sector de educación sea prioritario, “El recibir educación en todos los niveles es un derecho universal de todos los habitantes del país, sea cual sea su edad, condición social, cultural y económica”.

Para que esto se desarrolle plantea que el Estado debe garantizar la infraestructura, materiales educativos, bibliotecas, apoyos de transporte, uniformes, alimentos, becas, albergues-dormitorios, etc. Todo lo que haga falta. Se propone ampliar, a corto plazo la cobertura educativa en todos los niveles. A los profesores se les garantizará el respeto a sus derechos y condiciones dignas de trabajo, así como un salario digno. También plantea un aumento sustancial a la investigación, particularmente a los centros públicos de educación superior. Se plantea terminar con la política de asfixia en las normales rurales.

Se propone avanzar sobre tres ejes fundamentales: “garantizar el derecho a la educación; … cambiar la orientación de la educación pública para reconstituir los principios constitucionales del reconocimiento al derecho a una educación universal, gratuita, laica democrática y nacional; … construir un programa educativo acorde con las necesidades y aspiraciones del pueblo de México”. Desarrollar, en términos generales, una educación para la soberanía y el bien común.

Todo esto está bien, y estamos de acuerdo, se tienen que resolver estos problemas y transformarlos en puntos de apoyo para el desarrollo de la sociedad. Hay un pequeño detalle que observamos en este planteamiento de la educación, dice en uno de los puntos: “Incorporar a escuelas universitarias públicas y privadas a todos los estudiantes que aspiren a estudiar y cuenten con un certificado de estudios de educación media superior” Nos parece que aquí se plantea una de las iniciativas que en su momento impulsó Fox, de dar becas a todos los estudiantes y que estos escogieran dónde podrían estudiar y de esta manera financiar a la educación privada con recursos del Estado, es decir nuestros recursos. Sabemos que en otros países, en México también, hay grandes inversionistas de tras del negocio de la educación, que se forran los bolsillos de dinero a costa de la imposibilidad de que el Estado de posibilidades de educación pública y gratuita.

Ese dinero que se destinaría a becas en empresas privadas, el gobierno debería destinarlo para crear más escuelas públicas como la UNAM y el IPN, es decir, para fortalecer la oferta del gobierno. Al igual que lo que plantea el documento sobre otorgarles la autonomía a las escuelas privadas, nosotros pensamos que todas estas escuelas deberían ser nacionalizadas y ser incorporadas a las escuelas públicas de renombre para que sus instalaciones sirvan para dar cabida a la demanda y garantizar una educación equitativa y libre de privilegios para algunos cuantos hijos de riquillos.

Estamos de acuerdo con la eliminación del sistema de evaluación educativa con fines de excluir a la gran mayoría de jóvenes de las escuelas a nivel medio superior y superior, además, como lo dice el documento, de reintegrar las materias de Historia, Filosofía y Geografía en los grados de los que han sido eliminadas. También estamos a favor de revisar los planes y programas de estudio, siempre y cuando sean a favor de rescatar el pensamiento crítico, humanista y a favor de las necesidades del pueblo y no de la iniciativa privada y el pensamiento egoísta e individualista. Para los profesores se plantea la actualización profesional a todos los niveles.  Deberían de abrirse guarderías públicas en las universidades para que las madres que deseen estudiar lo hagan sin ningún inconveniente.

No estamos a favor de que se les otorgue la autonomía a las universidades privadas, porque esto no es un planteamiento educativo sino político. Sabemos que en las escuelas de élite no solo se forman profesionistas sino cuadros de la burguesía y tendencias de derecha reaccionaria. Darle autonomía es dar una herramienta para formar cuadros de la reacción. Las escuelas privadas tendrían que desaparecer, ser absorbidas por las universidades públicas y sus planes y programas de estudio deberían corresponder, como todas las demás, a partir de las necesidades del pueblo.

Conclusiones

“La base del modelo de desarrollo y crecimiento del Nuevo Gobierno Democrático consiste en reasignar adecuadamente el gasto público y ejercerlo de una manera más eficiente y sin corrupción, para que los recursos que pagamos los mexicanos vía impuestos,  realmente estén dirigidos a programas sociales y de infraestructura de gran impacto, a elevar la cobertura de calidad de la educación, principalmente la media superior y la superior.”

“Las principales fuentes de financiamiento de todos los proyectos serán la eliminación de la corrupción y un gobierno austero, así como llevar acabo hasta sus últimas consecuencias la austeridad republicana… Además, con estos recursos se contribuirá a financiar el desarrollo sin elevar impuestos.”

“El Nuevo Gobierno Democrático respetará siempre el estado de derecho. Lo que hay ahora es un estado de cohecho. El respeto al derecho de la propiedad privada es uno de los puntos clave de la propuesta, sobre todo lo que se refiere al respeto a la tenencia de la tierra.”

En estos pequeños tres párrafos se resume lo que en general hemos estado explicando a lo largo del documento. El Proyecto de Nación 2018-2024, trata de convertir un capitalismo salvaje, brutal y retrógrado en un capitalismo amistoso, amigable y humanista.

Utilizar al Estado como palanca del desarrollo nacional, no es nuevo en el país, como lo explicamos anteriormente, ha sido la forma en que se mantuvo, por dos décadas, lo que se le conoció como el “milagro mexicano”. La pequeña diferencia es que en aquél entonces el Estado contaba con más de 3 mil empresas nacionales que generaban un ingreso al Estado para financiar las dádivas que repartían a los campesinos, sindicatos y movimientos sociales. Había otra cosa más, que ahora está ausente, un capitalismo a nivel internacional que vivía una de su época dorada, un desarrollo y expansión a nivel internacional, lo que se le conoce como el boom de la posguerra.

Las condiciones ahora son totalmente contrarias a ese periodo, no hay empresas nacionales, las últimas reformas entregaron la gallina de los huevos de oro (PEMEX) cortando así toda posibilidad de que se pudiera utilizar el petróleo como palanca económica de financiamiento social. Además, el capitalismo se encuentra en una crisis a nivel internacional, donde, en vez de permitir reformas o “estados de bienestar” se atacan todos los derechos adquiridos. Donde las tendencias proteccionistas se hacen más fuertes, y países como EEUU están tratando de proteger sus fronteras contra las exportaciones mexicanas y chinas.

Convertir a México en un país de primer mundo, con instituciones democráticas y buenos salarios, buena educación, etc. nos parece imposible. La única posibilidad de poder desarrollar los planes, como los de los jóvenes, la salud, la educación, que plantea el Proyecto  -con los cuales estamos totalmente de acuerdo- es rompiendo con la base del capitalismo, expropiando a los grandes empresas a la banca privada, renacionalizando las empresas fundamentales de los sectores como el minero, la industria energética, las carreteras, las grandes cadenas comerciales, etc. Disponer de la inmensa cantidad de recursos que tiene los Slim, los Azcárraga, los Salinas Pliego, etc. para resolver los problemas del país. No se debería reconocer la deuda externa, esa cadena del imperialismo con que somete a los países más pobres, como el nuestro.

Como consecuencia de lo que planteamos, esta lucha no se podría restringir a los límites de la lucha parlamentaria. AMLO tendría que quitar entre la gente para barrer esos nidos de ratas que son los parlamentos de diputados y senadores, y en su lugar debieran operar asambleas comunales barriales, de colonia, estatales y una gran asamblea nacional de representantes de los explotados, que vivan sin privilegios.

Este nuevo parlamento del pueblo podría rápidamente echar atrás todas las reformas estructurales, que tanto daño han hecho, armar al pueblo para enfrentar cualquier intento de reacción de la burguesía y el imperialismo, desarmar al ejército y aquellos que sean leales al pueblo ayudar a dar adiestramiento militar para que todos seamos soldados de nuestra causa. Además, se daría autodeterminación a los pueblos indígenas, se reconocerían las políticas comunitarias. Se regresaría y disminuiría la edad de jubilación; se darían todos los derechos a la comunidad LGTBI, se crearían guarderías, lavanderías y comedores públicos para liberar de la doble explotación a la mujer, etc.

Esto implicaría la necesidad de no quedarnos solos en la región, un acotamiento revolucionario como éste entusiasmaría a los pueblos oprimidos del continente y nuestra obligación sería apoyarlos en su lucha para lograr una federación de estados democráticos, socialistas de América Latina.

Todo esto parece una tarea enorme, algunos pensarán que imposible. Pero no hay otra salida, a diferencia de AMLO, pensamos que dentro del capitalismo no hay salida.

Nuestras críticas son de compañeros de lucha, somos trabajadores, estudiantes que estamos comprometidos por la transformación de México y el mundo, no queremos más PRI, no queremos más PAN, no queremos más PRD, no queremos más capitalismo, ni violencia de ningún tipo, ni feminicidios, queremos una vida plena y digna.  No estamos de acuerdo con algunos planteamientos que se han propuesto, explicamos por qué, y seguimos, hombro a hombro con la base de MORENA, con las organizaciones sociales, políticas, los sindicatos democráticos, estudiantiles y de mujeres, porque juntos es la única forma de avanzar.

Comentarios
Loading...