¿Realmente se abrogó la Reforma Educativa peñista?

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Por: Adrián Alvarado

Los días 15, 16 y 17 de Mayo los contingentes organizados en torno a la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) realizaron una jornada de lucha y de protesta, que incluyen movilizaciones, mítines y paros, el objetivo: lograr la abrogación total de la mal llamada Reforma Educativa aprobada durante el sexenio de Peña Nieto, la cual violenta los derechos laborales y atenta contra la educación pública. ¿Cuál es el motivo de las protestas? Morena y el presidente Andrés Manuel López Obrador anunciaron que dicha reforma fue abrogada.

¿Se abrogó la mal llamada Reforma Educativa?

El pasado 9 de Mayo el Senado aprobó el dictamen de la nueva reforma educativa, la cual también ya ha sido aprobada por la mayoría delos congresos locales. Dicha iniciativa ha sido presentada como la abrogación de la mal llamada Reforma Educativa por el gobierno federal.

La CNTE, especialistas en educación y algunos intelectuales se han opuesto a dicha iniciativa debido a que el contenido es similar a la antigua reforma y han argumentado que la abrogación es una mera formalidad para presentarlo como un cumplimiento de las promesas de campaña, en palabras del profesor del Colegio de México Manuel Gil Antón:

Se trató, para decirlo de manera breve, de un documento pragmático, no programático. Su orientación descansó en el cálculo de las condiciones de posibilidad para que transitara por el Congreso y, a la vez, diese cumplimiento al compromiso de campaña de abrogar la Reforma de Peña Nieto. Al parecer, sus hacedores estimaron que, al eliminar el vínculo entre evaluación y condiciones laborales, sobre todo la permanencia, contarían con el beneplácito del magisterio, y que, si en lugar del INEE se proponía un Centro para la Mejoría de la Educación, y para sustituir al Servicio Profesional Docente se postulaba un Sistema de Carrera para las maestras y los maestros, los partidos del Pacto por México (ahora minoría, aunque suficiente para impedir, aliados y con otros socios, los dos tercios de los votos necesarios), lo podrían ver con buenos ojos, dada la semejanza, la simetría estructural con las modificaciones de 2013. (Antón, Gil. “Los límites del pragmatismo”. El Universal, 4 de Mayo de 2019).

Por otro lado el ex Rector de la Universidad Autónoma de la Ciudad de México y especialista en temas educativos Hugo Aboites, explica cómo se realizaron diversas concesiones por parte de la bancada parlamentaria de Morena hacia a la derecha, en particular al PRI durante las negociaciones para obtener los votos suficientes para la aprobación de la nueva reforma. La iniciativa votada en el Congreso de la Unión tiene diferencias sustanciales con la iniciativa presentada en un primer momento por el presidente de la república.

Es cierto que el presidente López Obrador firmó una iniciativa de reforma constitucional (12/12/18) que hablaba de un proyecto alterno con visión de largo aliento que exige la participación de la comunidad (Pag.5) y esbozaba algunas ideas contrapuestas a las neoliberales, basado en derechos, participación, conocimientos y vida digna: “la educación –concluía– es la llave de la transformación que requiere el país”. Y agregaba que todo lo anterior requiere de un replanteamiento de los principios esenciales (que) tiene que incidir en las disposiciones constitucionales (Pág. 2). Pero ese proyecto no pudo incidir en la Constitución, fue prontamente sacrificado. No se buscó su arraigo en las bases; la mayoría de diputados de Morena, junto con la Secretaría de Educación Pública nunca lo defendieron. Así, el dictamen de las comisiones unidas (27/03/2019) no recoge lo esencial de la Iniciativa presidencial. Y, paradoja, se presenta luego al conjunto de diputados de Morena como el proyecto de Andrés Manuel que había que aprobar. Los pocos legisladores que entonces no quisieron avalarlo fueron públicamente descalificados, incluso desde la Presidencia. Y todo parece indicar que en las nuevas leyes secundarias se repetirá el escenario. Si es así, de poco servirá que Morena tenga la mayoría, pues existe ahora un marco constitucional básicamente neoliberal, no tiene un proyecto propio que defender y, al parecer, tampoco el espacio y el ánimo para construirlo. (Aboites, Hugo. “Sin proyecto”. La Jornada, 11 de Mayo de 2019).

Los diputados del Partido Revolucionario Institucional (PRI) en la Cámara de Diputados votaron favorablemente por la iniciativa de la nueva reforma dictamen, por qué en voz de su diputada Cynthia López Castro “contiene 80 por ciento de la reforma que emprendió el presidente Enrique Peña Nieto”. Estas declaraciones son un punto de referencia para saber que la nueva reforma educativa no cambia en lo sustancial respecto a la anterior, la cual fue maquinada desde los organismos financieros internacionales y la cúpula empresarial.

  • Si bien la nueva reforma educativa elimina el carácter punitivo de la evaluación a los profesores e incluye la educación pública superior como obligatoria, hay una serie de aspectos fundamentales que se sostienen de la anterior reforma:
  • Se mantiene al magisterio en un régimen de excepción laboral, la promoción, selección y admisión se siguen rigiendo por el artículo 3° constitucional, lo cual es una irregularidad. Las relaciones laborales en este país se rigen por el artículo 123 constitucional, en el caso de los trabajadores del Estado es por el apartado “B” de ese artículo. Esto abre la puerta para una serie de violaciones a los derechos laborales del magisterio.
  • Se sustituye el Instituto Nacional de Evaluación de la Educación (INEE) por otro organismo de evaluación el Centro para la Mejoría de la Educación, no está de todo claro su función y la forma de la nueva evaluación pero sus críticos han alertado que esta podría realizarse de acuerdo a los estándares de los organismos financieros internacionales (la OCDE, BM, FMI) y la cúpula empresarial.
  • La nueva reforma está infestada de conceptos neoliberales, el eje fundamental es la «excelencia» educativa, ese concepto no nos debe engañar, es un concepto impuesto por los tecnócratas y los llamados neoliberales. La excelencia educativa tiene que ver con el modelo educativo basado en las competencias, la visión de la educación como una mercancía y no como un derecho, la evaluación y los diagnósticos de acuerdo a estándares empresariales, de la Organización para la Cooperación y del Desarrollo Económico (OCDE), la cual ha pugnado por la privatización de la educación pública y los organismos financieros internacionales.
  • Se crea un Consejo Técnico de Educación, cuya junta directiva será nombrada por la Cámara de Senadores el cual contará con un organismo auxiliar denominado Consejo Ciudadano con “sectores involucrados en la materia educativa”, no especifica quienes lo compondrán, lo cual abre la puerta para que la cúpula empresarial mediante su organismo “Mexicanos Primero” y la OCDE puedan intervenir en el rumbo de la educación en el país.
  • Los nuevos ingresos en las plazas los manejará 100% la SEP y la Secretaria de Hacienda. Los medios de comunicación han realizado una campaña de denostación contra el magisterio por este punto, algunos de los representantes y simpatizantes de la izquierda incluso han hecho eco de la misma. Por su puesto que estamos de acuerdo en la transparencia y la eliminación de la corrupción dentro de los sindicatos. Debemos aceptar que en las plazas de nuevo ingreso la mayoría de los dirigente del SNTE las procesó con opacidad y poca claridad, sin embargo aquellos que han centrado sus baterías en este punto han obviado que durante años el 50% de las plazas de nuevo ingreso las procesaron las autoridades educativas con la misma opacidad o más que algunas de las que fueron procesadas vía la representación sindical.

Debido a estos puntos el magisterio organizado en torno a la CNTE ha comenzado una serie de movilizaciones. De manera formal hubo abrogación de la antigua reforma y la aprobación de una nueva puesto que se realizaron todos los requisitos para la aprobación de una reforma constitucional, pero eso no implica la actual reforma elimine el contenido de la mal llamada reforma educativa de Peña Nieto, la esencia de esta se mantiene: la visión pro-empresarial, que visualiza la educación como una mercancía y los derechos laborales como privilegios, están presentes en la actual reforma educativa.

Para decirlo de alguna manera la nueva reforma es una especie de rompecabezas, elaborado a partir de las discusiones con diversos sectores, incluyendo el PRI y los empresarios interesados en mantener los estándares que se han denominado neoliberales en el terreno educativo, el gobierno federal, los diputados y senadores de Morena han insistido en los avances de eliminar el carácter punitivo de la evaluación hacia el magisterio y en el tema de que se plasmó la obligatoriedad de la educación pública superior, sin embargo han omitido explicar las concesiones que se le realizó al PRI para obtener la mayoría necesaria para aprobar la reforma.

De manera formal y legal podemos decir que se abrogó la reforma educativa, porque fue aprobada una nueva reforma constitucional, sin embargo gran parte del contenido de la reforma peñista está plasmada en la iniciativa recientemente promulgada.

El consenso social en torno a AMLO

Andrés Manuel López Obrador ha insistido en que ha cumplido la promesa de campaña de abrogar la reforma educativa de Peña Nieto, sin embargo su promesa fue “no dejar ni una coma, ni un punto”, de ésta; lo que tenemos es una iniciativa cuyo contenido es 80% similar.

La mayoría de los seguidores de Morena y del nuevo gobierno han aplaudido la nueva iniciativa, a nivel general se observa como el cumplimiento de una de las promesas de campaña, incluso entre algunos maestros puede existir cierto regocijo debido a la eliminación de la evaluación que castigaba y amenazaba con despidos.

Esta situación no es casualidad, Andrés Manuel López Obrador cuenta con un nivel de aprobación entre la población que ronda el 60-65%, la mayoría de la población confía en él, existe la esperanza que la situación política, económica y social cambie radicalmente en beneficio de los trabajadores del campo y la ciudad, las mujeres y los jóvenes.

La pasada elección presidencial representó una ruptura de millones de personas con los partidos de la burguesía, que durante años gobernaron el país, y la búsqueda de una alternativa política para transformar la realidad.

El apoyo a López Obrador es directamente proporcional al repudio a los partidos de la derecha, de sus representantes y las llamadas reformas estructurales que sirvieron a un puñado de empresarios y banqueros nacionales y extranjeros. El gobierno de AMLO tendría que abrogar totalmente las llamadas reformas estructurales, incluyendo la educativa, para corresponder con los deseos de millones de personas.

Ante este consenso social mayoritario en torno a la presidencia y ante la beligerancia de sectores de la derecha y la ultraderecha en contra del nuevo gobierno, el movimiento sindical democrático, el movimiento popular y social tiene una ardua tarea. No se trata de abandonar las banderas históricas, las cuales hoy más que nunca tienen que enarbolarse, sin embargo la tarea de explicación entre la población se hace más compleja que cuando el PRI o el PAN gobernaban. Nos encontramos frente a un gobierno que tiene el apoyo de un sector amplio de la población y con una base social de extracción popular y que la compone sectores de la clase trabajadora.

La CNTE ha comenzado una serie de movilizaciones, los medios de comunicación con su característico odio de clase hacia el magisterio democrático han comenzado una nueva campaña de odio, sabemos de qué lado están y estarán, pero debemos aceptar que entre la población puede existir cierta confusión sobre qué fue lo que sucedió en la aprobación de la reforma y sobre los objetivos de las recientes movilizaciones.

La tarea de explicación, de agitación y propaganda para convencer a la población sobre la justeza de las movilizaciones se tiene que profundizar y tienen que ser más audaces que en el pasado, porque nos enfrentamos a un consenso mayoritario en torno al nuevo gobierno.

Tenemos que explicar las contradicciones existentes entre los representantes de la Cuarta Transformación, algunos de los cuales son proclives a conceder, verse presionados o atender los intereses de lo que en su momento se denominó la mafia en el poder.

Debemos recordar el origen de algunos de los actuales representantes de gobierno, los cuales en el pasado fueron parte del llamado Pacto por México e impulsores de las reformas estructurales. Por ejemplo el actual coordinador de la Cámara de Diputados, Mario Delgado, fue promotor de la reforma educativa peñista, el actual Secretario de Educación Pública estuvo al frente de varios cargos importantes durante los gobiernos priistas y es un personaje comprometido con la cúpula empresarial.

En las recientes movilizaciones debemos ser lo suficientemente audaces para que la población, que mayoritariamente confía en este gobierno y lo ve con esperanzas, nos escuche y comprenda nuestras razones, de la incorporación de amplios sectores de los trabajadores en la lucha dependerá el resultado de la misma.

La lucha actual de la reforma educativa incluso sobrepasa la demanda inmediata de la abrogación, al ser la CNTE el contingente mayoritario donde se expresan y se organizan diversas fuerzas de izquierda democrática y revolucionaria, la actitud que se adopte en la presente lucha podría incluso impactar de manera profunda en la lucha de clases en nuestro país.

No se debe caer en el oportunismo abandonando las banderas históricas de la lucha de la clase trabajadora, pero también se debe rehuir del sectarismo que nos puede llevar al aislamiento respecto a amplias capas del pueblo y de los trabajadores.

Explicar pacientemente

La explicación paciente hacia el pueblo y los trabajadores debe ser constante en la actual coyuntura, los sectores más militantes del movimientos sindical y social como la CNTE debemos evitar el aislamiento, debemos encontrar el camino hacia las masas, las cuales, en su mayoría, por el momento confían en el actual gobierno.

Los sectores más comprometidos con la lucha del magisterio sabemos lo que representa la actual reforma, que es la continuación de la reforma peñista, sin embargo, por el momento, en la mentalidad de cientos de miles de personas, tal vez millones está presente el mensaje de que se cumplió con el magisterio abrogando la reforma.

El trabajo que se ha realizado para mantener las protestas contra la Reforma Educativa debe reconocerse ampliamente, la CNTE goza de apoyo mayoritario del magisterio en Chiapas, Oaxaca, en amplios sectores en Guerrero, Michoacán y la Ciudad de México y la simpatía de miles de activistas comprometidos con la defensa de la educación pública, los derecho laborales y con la transformación de la sociedad en prácticamente en todo el país.

Ahora no debemos soslayar a los millones trabajadores y jóvenes que votaron el pasado 1 de julio por un cambio radical, están en un proceso de aprendizaje político, mediante aproximaciones sucesivas están comenzando a probar alternativas políticas, pero debemos ver como un rasgo positivo el rompimiento con los partidos de la derecha. Ahora, ese aprendizaje político aún no ha terminado, sino que ha comenzado.

Depende de los sectores más militantes del movimiento obrero, de los trabajadores, del movimiento social y popular también colaborar en ese aprendizaje político. Nuestra actitud no debe de ser de ultimátum hacia estos sectores sino de explicación paciente, sobre nuestros objetivos de la lucha, una parte de ellos entenderá y se solidarizará. Otros, producto de la experiencia política, sacarán conclusiones similares a las que tenemos.

La Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación es una de los principales referentes del movimiento revolucionario y democrático, sin duda jugará un papel fundamental en los procesos venideros, ahora más que nunca se deben extender las banderas históricas de la lucha y explicar los motivos de la lucha, pero observar más allá de los límites de la lucha gremial.

El proceso de ruptura de millones de personas con los partidos de la burguesía, en la pasada contienda electoral, debe llevarnos a un proceso de ruptura de la visión política gradualista y de la colaboración de clases que prevalece en algunos dirigentes de izquierda, eso puede darse si los sectores más militantes logramos encontrar el camino hacia las masas, como decía Lenin, explicando pacientemente.

La actual lucha contra la Reforma Educativa puede ser el primer paso en este sentido, de ahí la importancia de la táctica de la CNTE en la presente coyuntura.

La jornada de información y brigadeo nacional aprobada recientemente debe ser extensivo no solamente a los trabajadores de la educación, sino a los padres de familia y a la población en general, explicando la necesidad de abrogar totalmente la reforma educativa y avanzar en la abrogación de todas las reformas estructurales implementadas durante los gobiernos del PRI y el PAN. Generando un proceso organizativo y haciendo un llamado a un frente único, para que mediante la movilización se profundice y radicalice las promesas de cambio.

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