El capitalismo es feminicida: justicia para Claudia Tacoronte Aguilera
PCR Morelos
Éste comunicado fue escrito por las y los camaradas del Grupo de Base Plan de Ayala del Estado de Morelos tras enterarse que una estudiante más había sido asesinada en esta entidad.
Claudia Tacoronte Aguilera era una estudiante de 21 años que se encontraba de intercambio en el Instituto de Ciencias de la Educación (ICE) de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos (UAEM); era originaria de Canarias, estudiaba en la Universidad de Granada, del Estado Español. El 12 de septiembre, Claudia se encontraba realizando actividades académicas en la ciudad de Cuautla. Allí fue atacada con un arma blanca, presuntamente, al intentar ser asaltada . Por desgracia, murió como resultado de esas heridas. El PCR manifiesta su rechazo ante este feminicidio, así como solidaridad para nuestros compañeros de intercambio y, en particular, con la familia de Claudia.
Recién en marzo de este año, nuestra Universidad entró en huelga por la desaparición y feminicidio de dos estudiantes de la UAEM: Kimberly Joselín Ramos y Karol Toledo Gómez. No podemos seguir soportando este tipo de violencia barbárica que se vuelve cotidiana.

El caso de Claudia nos recuerda las condiciones asfixiantes que las trabajadoras y estudiantes de éste país atravesamos todos los días. Los feminicidios y la precarización de la juventud no son hechos aislados ni simples fallas del sistema: son consecuencia directa del capitalismo que coloca la ganancia por encima de la vida, respondiendo a décadas de deterioro de los niveles de vida que precarizan a la población y generan el caldo de cultivo adecuado para intensificar la violencia en Morelos.
El Índice de Violencia en Municipios ubica a Cuautla en la octava posición en el ranking de municipios más violentos del PAÍS, señalando así un contexto de desigualdad, explotación y falta de futuro, que refleja una realidad donde a millones de jóvenes se les ve negada la vida desde antes que puedan empezar a construirla.
Al día de hoy, el gobierno de Claudia Sheinbaum se ha declarado feminista, teniendo a Margarita Saravia como gobernadora del Estado de Morelos. Se dice que hoy es tiempo de mujeres, pero recalcamos que es un tiempo de mujeres de clase burguesa, ya que no conocen el verdadero mundo de pobreza y violencia que vivimos a diario las mujeres de la clase obrera. No conocen las preocupaciones de las estudiantes al salir de noche de la universidad y tener que tomar el transporte público, que es ya bastante precario.

En México, las condiciones de vida de las mujeres empeoran día con día. Sufrimos desapariciones e, incluso, desapariciones forzadas; los asaltos y la inseguridad se convierten en la sombra cotidiana que se cierne sobre nosotras desde que abrimos los ojos por la mañana. Vivir en un sistema donde la violencia hacia nosotras es socialmente aceptada, resulta imposible no levantarse y señalar la clara relación entre las condiciones sociales. El feminicidio acaba por representar la expresión más degenerada de violencia hacia las mujeres y la descomposición social, resulta proporcional al aumento de los feminicidios. Aquellos lugares en donde hay conflictos con el crimen organizado, permiten que éstos casos se disparen. Cuautla actualmente se encuentra inundado de incidencias violentas contra su población femenina, y hasta la Secretaría de Gobernación ha dado alerta de violencia de género por altos números de feminicidios, delitos sexuales y otros tipos de violencia.
Como estudiantes, nos encontramos en la situación de preocuparnos por nuestras vidas en situaciones cotidianas, como el salir por la tarde del aula o asistir a un taller lejos del plantel universitario. Claudia Tacoronte venía a estudiar y no debía perder la vida por unos cuantos pesos, no debía perder la vida por la ineficiencia del Plan Cuautla ni por la precariedad con la que se aplica.
El feminicidio es la descomposición del capitalismo acabando con las mujeres a las que ve como objetos de propiedad privada, de subordinación, desechables en cualquier momento y fáciles de reemplazar. Combatir la violencia es luchar contra las instituciones del Estado llenas de impunidad, contra el crimen organizado, contra la sociedad de clases que estructuralmente mantiene a la mujer relegada y oprimida.
Nos pronunciamos en contra de la administración de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos que ignora las tasas de violencia que se sufren en el Estado y aún así promueve los intercambios internacionales sin la seguridad necesaria para mantener a sus estudiantes locales seguros y vivos, poniendo por encima de la vida y la seguridad estudiantil, la ganancia y el prestigio económico. La UAEM es incapaz de garantizar un entorno seguro dentro del campus y, al existir talleres fuera de éste, la vida universitaria continúa fuera, donde las contradicciones del sistema capitalista se agudizan, donde la violencia no perdona, donde te miran y te asesinan por tu bolsa.
Nos pronunciamos en contra de la negligencia y el desentendimiento de las autoridades gubernamentales y municipales al recibir una estudiante extranjera y no brindar acompañamiento ni advertencia de la precaria seguridad del Estado.
Nosotros queremos estudiar, no perder la vida. Y no nos basta con un pronunciamiento solidario anunciando que se siguen los protocolos implementados. La emancipación de la mujer comienza por la lucha de nuestros derechos democráticos, cuestión que se vuelve de vida o muerte bajo el capitalismo. Y el golpe decisivo en contra de éste régimen mortífero y moribundo que nos aplasta y nos asesina, es la unión organizada, activa, formada y combativa de revolucionarias que luchen junto a sus hermanos de clase por un nuevo mundo.
¡Justicia para Claudia Tacoronte Aguilera!
¡Ni una asesinada más!
¡El capitalismo es feminicida, unámonos para acabar con él!
