Barbosa y gentrificación del centro histórico de la Ciudad de Puebla

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Cualquier persona pensaría que, con la salida de los gobiernos de los partidos de la derecha, es decir, del PRI, PAN-PRD y otros, la situación en el estado de Puebla cambiaria considerablemente, pero si bien es cierto, el nuevo gobierno se diferencia de los anteriores, no ha habido un cambio sustancial al respecto.

En junio del 2019, el actual gobernador ganó las elecciones a la gubernatura, por el Partido Morena y lo escrito en líneas arriba tendría sentido si el gobernador hubiera salido de una generación de luchadores sociales preocupados por el bienestar de la población más vulnerable tanto política, económica y socialmente pero no es así. Es en realidad todo lo contrario, el gobernador Luis Miguel Barbosa viene de una generación de políticos totalmente amañada, cínica y totalmente llena de ambiciones por controlar todo y favorecer a la clase burguesa local, nacional y trasnacional.

En últimas fechas, el gobierno estatal ha insistido en una serie de modificaciones, remodelaciones o como hoy en día gustan de decir, en la “Modernización” del Centro Histórico de la Ciudad de Puebla.

Una de las ideas que se le han ocurrido al gobierno de Barbosa es el de trasladar la Estrella de Puebla de Angelópolis al Centro Histórico, algo que ahora más que nunca tiene altas probabilidades de hacerse, pues, el nuevo Secretario de Cultura del Estado de Puebla, Sergio Vergara Verdejo, ha dado declaraciones al respecto en una entrevista realizada por el periodista Jaime López:

“Este es un proyecto público privado, alguien puede decir ‘yo pongo esto, yo pongo lo otro’, está bien, de eso no hay ningún problema. Es el concepto primero del rescate de los barrios, y después vendrán otros proyectos, pero los estamos observando, lo estamos viendo, no hay que tener miedo, son conceptos que se pueden interrelacionar”.

Y agregando a continuación:

“con el megaproyecto del gobernador Miguel Barbosa Huerta de convertir a San Francisco en un importante centro de desarrollo, conjuntando Historia, tradición y Cultura, la capital poblana tiene la oportunidad de promover un mejor potencial económico en el primer cuadro de la Ciudad”.

Ahora hay que tener en cuenta que desde el inicio del gobierno de Miguel Barbosa que fue postulado por Morena integró a varias personas que eran de confianza del anterior régimen moreno-vallista y que aún, sabiendo esto, continuaron integrando a más personajes de ese tipo. Como el nuevo Secretario de Cultura que fue señalado como encubridor de la destrucción de la Casa del Torno, mientras se encontraba en el gobierno de Rafael Moreno Valle y desde la Gerencia del Centro Histórico.

A principios de año, el Comité Defensor del Patrimonio Histórico, Cultural y ambiental de Puebla, se dirigió al gobernador Miguel Barbosa y al entonces secretario de Cultura de Puebla, Julio Glockner, señalando que “la zona del Barrio del Alto y de San Francisco alberga sitios antropológicos de estudio, cuenta con obras hídricas y posee sitios de interés histórico para conocer la fundación de Puebla”.

En ese sentido los especialistas mencionan “que el Barrio del Alto ha sufrido un proceso de gentrificación, con la expulsión de los vecinos y la degradación del nivel de vida de aquellos que se han quedado a vivir, beneficiando el establecimiento de hoteles boutique y servicios para turistas”.

La Fundación Manuel Toussaint y el Comité defensor del patrimonio histórico enfatizan que transportar la «Estrella de Puebla» al Paseo de San Francisco además de ser un costo económico elevado e innecesario, «también tendrá impacto edafológico, geológico, hídrico y poblacional, dado que la zona propuesta está sobre la caja de contención subterránea del arroyo de Xonaca. Se trata de una derivación del Río de San Francisco compuesta por suelo de aluvión y bancos de barro. Sin olvidar que estamos en una falla sísmica…», detallan en su escrito.

El escrito fue firmado por la doctora Montserrat Galí Boadella y la maestra Esther Fernández Galicia, Secretaria del Comité defensor del Patrimonio Histórico, Cultural y ambiental de Puebla, fechado el 8 de enero del 2020.

En este mismo sentido se expresa la Directora del Patrimonio Mundial del INAH, Luz de Lourdes Herbert Pesquera, en una carta dirigida al entonces secretario de Cultura del Estado de Puebla, Julio Glockner, fechada el 23 de diciembre de 2019, que puntualmente enfatiza que “que la zona del Barrio de San Francisco se encuentra dentro del decreto de la Zona de Monumentos Históricos Federal de 1977, así como en la «zona núcleo del bien Centro Histórico de Puebla, inscrito en la lista de Patrimonio Mundial de la UNESCO en 1987”.

Por tal motivo, México se ve obligado a cumplir con las normas internacionales para la protección y el resguardo del Centro Histórico, es decir, toda obra en esa zona debe tomar en cuenta la protección del patrimonio, que evidentemente es también de la humanidad y en consecuencia mencionan que para garantizar la plena conservación del Valor Universal excepcional se debe proporcionar un informe antes de iniciar las obras con posible carácter de irreversibles:

“La posible decisión de colocar una estructura de más de 80 metros de altura en el Barrio de San Francisco, que alteraría la imagen visual de la zona núcleo, del paisaje urbano histórico y del paisaje de entornos de sitio, además de la posible construcción de un complejo inmobiliario, afectarían directamente al perímetro principal del bien Patrimonio Mundial y al de protección».

Así mismo, se detalla que el Centro Histórico, tiene una amenaza latente como el exceso de turistas, las edificaciones inapropiadas que alteran la coherencia arquitectónica y urbanística, entre otras dañinas.

Tal como se describe a continuación:

“Advertimos sobre el peligro que prevalece si se llegan a impulsar proyectos turísticos de la magnitud de la Estrella de Puebla y de desarrollos inmobiliarios en los perímetros del bien patrimonial mundial”.

Una de las consecuencias causada por la reciente Política del gobernador fue el hecho de que hubo un distanciamiento y eventual renuncia del entonces secretario de Cultura del Estado de Puebla, Julio Glockner. El distanciamiento inició con la instalación de la Réplica Capilla Sixtina en el atrio de la Catedral, en la que se hicieron presentes diversas irregularidades en el proceso de montaje, hechos puntualizados en su carta de renuncia:

«con la instalación (que corrió a cargo de la Secretaría de Economía en coordinación con la Arquidiócesis y del padre rector de catedral), no se tuvo el cuidado de tramitar los permisos correspondientes ante el INAH y la obra de instalación fue clausurada por unas horas. Me sorprendió que se me quisiera responsabilizar por esta omisión, pues la Secretaría no tiene personalidad jurídica para ello y desde las Leyes de Reforma se sabe que se trata de bienes nacionales y que el clero debe solicitar a las autoridades federales, en este caso el INAH, la autorización para realizar ciertos eventos. La asistencia masiva indica que el evento fue un éxito y miles de personas pudieron apreciar la reproducción de la obra de Miguel Ángel, Botticelli y otros pintores del renacimiento».

Julio Glockner:

“‘A partir de ese incidente comenzó un distanciamiento entre el gobernador y yo y semana tras semana se cancelaron las reuniones de acuerdos que teníamos los miércoles por la noche’, escribió el investigador Julio Glockner”.
Por supuesto, que no faltaron los hechos curiosos que se presentaron con todas estas irregularidades:
“Pero las acciones de los prelados y el gobernador no se quedaron así, en junio de este año una persona o grupo decidió hacer dos piezas de yeso rectangulares con el relieve de un sacerdote vestido con los ornamentos religiosos de un papa, cardenal u obispo, portando una bolsa con el signo de euros (no de pesos) en una mano y haciendo un gesto que recuerda al simbolismo religioso medieval con la otra, pero similar al acto de tomar una moneda.

“Así, las dos piezas de yeso cuidadosamente elaboradas y con la inscripción en latín ‘Ego quasi pecuniam’ (me gusta el dinero de acuerdo a la traductor de Google pero incorrecto de acuerdo a la gramática latina) llegaron a la puerta del enrejado de Catedral.

“Tal como lo testimonió Info Quórum, la manifestación tuvo lugar en la puerta que en su momento fue la salida de los visitantes que accedieron a la réplica de la Capilla Sixtina y que eran despedidos por publicidad del grupo financiero Banorte”.

En su carta el ex secretario Julio Glockner, relató la situación que se vive dentro de la Secretaria de Cultura del Estado de Puebla. En la cual, explicó de manera explícita lo siguiente:

De “las mezquindades, la holgazanería, la simulación y la hipocresía, la adulación y la arrogancia, la deslealtad y el chismorreo, la corrupción que todo lo corroe organizada en redes de complicidad”

A su vez cuenta sobre el problema que tuvo con la Filarmónica 5 de Mayo, renombrada nuevamente Sinfónica del Estado de Puebla, porque dos de sus directivos —incluido el director de orquesta— eran acusados de “acoso sexual y laboral, amenazas y chantajes, despidos injustificados, renta de instrumentos y la obligación de tocar en eventos privados sin retribución alguna”.

Glockner, también relata que tras “el largo y tortuoso proceso de separación de la Secretaría de Turismo”, la Secretaría de Cultura operó con escasos recursos “al grado de que no teníamos una sola computadora”.

Igualmente describe lo acontecido en su comparecencia en el Congreso estatal, en donde se pronunció “en favor de la preservación del patrimonio cultural de la ciudad”, una clara referencia al proyecto de San Francisco, y la manera en que su posicionamiento y la intervención de un medio de comunicación, selló su distanciamiento con el gobernador Barbosa: “Desafortunadamente y como no teníamos comunicación para aclararlo, el gobernador creyó esta versión difamatoria y al día siguiente declaró que si yo no estaba de acuerdo podía renunciar”.

Es claro que el gobierno de Miguel Barbosa no tiene la intención de llevar a cabo un cambio profundo en el Estado de Puebla, y mucho menos en el Centro Histórico de la Ciudad de Puebla.

Incluso algunos dentro de los círculos cercanos al gobernador tratan de resolver este tipo de problemáticas a través de encontrar conceptos que se adecuen a algo que no sea la gentrificación, incluso pareciera que solamente lo reducen a una simple cuestión de semántica, y de manera oscura y vaga simplemente aparecen las palabras “remodelar”, “restaurar”.

Otros tratan de llevarlo a la cuestión de la política fiscal, captación de plusvalía y renta controlada para prevenir la expulsión de habitantes.

Por supuesto, que también hay quienes tienen propuestas mucho más centradas en la gente que vive en las zonas de la ciudad que se enfrentan al problema de la gentrificación. Por ejemplo mencionan: que se debe de aplicar programas de revivificación cultural y activación económica orientados al fortalecimiento de la identidad barrial e histórica; además se puede luchar por créditos populares de vivienda para remodelar el centro para vivienda popular (pero no en el sentido de popular de las casas tipo infonavit) si los planes de crecimiento de las ciudades y los conceptos de créditos hipotecarios tomarán distancia del cajón del crecimiento inmobiliario para enfocarse a la revitalización de los espacios.

A esto hay que agregar que el actual secretario Cultura del Estado de Puebla, convoca a empresas de la entidad a formar parte del padrón generado para procesos administrativos, asignaciones, concursos, adjudicaciones y/o propuestas a favor del rescate del patrimonio cultural poblano.

A pesar de que, en este año, “desde el Departamento de Restauración de Bienes Muebles, se llevó la recuperación de 13 piezas artísticas pertenecientes a Ixtacamaxtitlán. Además, la Secretaría cuenta con la Escuela Taller de Capacitación en Restauración de Puebla, que en colaboración con el INAH y la BUAP, es miembro de la Red de Escuelas Taller de América Latina y el Caribe, y la única en su tipo que se conserva con el modelo implantado por la AECID”.

Cuenta con casi 20 años desde su creación y de experiencia, “la Escuela Taller ha contribuido en la conservación de más de 70 inmuebles de alto valor arquitectónico y cultural en el Estado de Puebla, y abierto oportunidades de empleo a más de 300 jóvenes de escasos recursos, a través de su capacitación».

Como marxistas, estamos en contra de todo aquello que pretenda llevar a cabo la gentrificación no solamente en la ciudad o en cualquier otro lado de la ciudad de Puebla, sino en todo el Estado de Puebla y por supuesto en cualquier parte del país. Tenemos que rescatar el patrimonio cultural pero para ponerlo al servicio de la sociedad no para el beneficio del capital privado.

Estamos en una lucha por cambiar la sociedad en la que vivimos, lo cual, implica que tenemos que acabar con el sistema capitalista y reemplazarlo por uno nuevo, uno que esté basado en la Dictadura del Proletariado, es decir, la democracia obrera. Uno en el que estas nuevas formas de expulsión de los trabajadores y de la gente más humilde de sus hogares no se sigan realizando y en el que la cultura tenga una posición relevante y no únicamente un obstáculo al que hay que quitar del camino para instaurar una “modernización” cuya base primordial se sustenta en la expulsión de la gente más humilde y de un sector importante de la clase trabajadora.

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