¿Amenaza de ataque cubano con drones contra Florida? Axios inventa un pretexto para ataque imperialista estadounidense
Por Jorge Martín
El 17 de mayo, el medio de comunicación estadounidense Axios publicó un artículo titulado «Exclusiva: EE. UU. se enfrenta a una amenaza de drones de ataque procedentes de Cuba». Este escandaloso artículo de desinformación resultaría ridículo si no fuera tan peligroso. Lo que tenemos aquí no es periodismo, sino la utilización de un sitio web de noticias para fabricar un pretexto para la agresión imperialista estadounidense.
La idea de que Cuba, una pequeña nación sometida al bloqueo de la potencia imperialista más poderosa de la Tierra —un bloqueo que ha provocado cortes de electricidad de 22 horas y una crisis económica masiva que está paralizando el país—, esté de alguna manera a punto de lanzar un ataque ofensivo con drones contra la Armada de EE. UU. y el territorio estadounidense, es una mentira descarada.
Axios está siendo utilizado por alguien del bando belicista estadounidense para preparar el terreno para un ataque militar contra Cuba, en vista de que la brutal escalada de intimidación imperialista aún no ha logrado su objetivo principal: someter a la revolución cubana.
El «artículo» comienza de forma dramática:
«Cuba ha adquirido más de 300 drones militares y recientemente ha comenzado a discutir planes para utilizarlos en un ataque contra la base estadounidense de la Bahía de Guantánamo, buques militares estadounidenses y, posiblemente, Cayo Hueso (Florida), a 90 millas al norte de La Habana».
Desde el principio se transmite una sensación de urgencia: «recientemente», nos dicen. No se trata solo de una amenaza vaga, sino de algo inminente. Para reforzar la sensación de peligro, se mencionan ubicaciones específicas para estos ataques con drones, incluido Cayo Hueso, una pequeña ciudad de 25.000 habitantes. La implicación es clara: ¡Cuba está dispuesta a atacar a civiles en territorio estadounidense!
Se trataría de un asunto bastante grave … si fuera cierto. ¿Cómo es que Marc Caputo, el tipo que ha redactado la «primicia» de Axios —dudo en llamarlo periodista— sabe de esta amenaza inminente de ataque? Bueno, «según información clasificada compartida con Axios».
En otras palabras, un «alto funcionario de inteligencia» decidió que era hora de subir la apuesta con respecto a Cuba, de presentar a la pequeña nación caribeña como una amenaza, con el fin de justificar un ataque militar… y Marc Caputo pensó que era una buena idea publicarlo sin siquiera molestarse en verificar la historia que le habían suministrado.
Como dice el refrán, por qué dejar que la verdad se interponga en una buena historia y un titular sensacionalista.
Pero quienquiera que haya inventado este montón de mentiras pensó que quizá los drones por sí solos no bastaban para crear una sensación de miedo ante la malvada «amenaza cubana», así que decidieron darle un poco más de sazón.
La amenaza no son solo los drones, sino también: ¡los IRANÍES! Veamos: «la administración Trump ve a Cuba como una amenaza debido a los avances en la guerra con drones y a la presencia de asesores militares iraníes en La Habana».
Una vez más, Caputo se toma al pie de la letra a su «fuente» (quizá «manipulador» describiría mejor esta relación) en el Departamento de Guerra. Como un niño con zapatos nuevos, Caputo está tan ilusionado con su fuente de inteligencia que no pide ninguna prueba ni hace ninguna investigación por su cuenta para corroborar lo que le acaban de decir. Al fin y al cabo, ¡todo el mundo sabe que hay asesores militares iraníes en La Habana! ¿O no?
Ya que estamos, pensaron Caputo y su compadre, el alto funcionario de inteligencia: ¿qué otros hombres del saco podemos meter también en este cuento de terror? Oh, claro, Rusia y China están espiando a EE. UU. desde Cuba, Cuba está enviando miles de soldados a luchar en Ucrania y, la guinda del pastel, «se la considera la “cabeza de la serpiente”, que exporta el marxismo revolucionario por toda América Latina».
Fíjense en el lenguaje: «se la considera», ¿quien la considera? ¿Alguna prueba, una segunda fuente que respalde la afirmación? ¿Para qué molestarse? Seguramente Caputo no necesita nada de eso, nació en Florida, estudió en la Universidad de Miami y tiene «conocimientos y contactos únicos». ¡Él sabe reconocer la exportación de marxismo revolucionario cuando lo ve!
La realidad
Pero incluso nuestro amigo Caputo se siente un poco incómodo al publicar esta sarta de mentiras y quiere cubrirse las espaldas. Así que, al final del artículo, se ve obligado a añadir una advertencia:
«La realidad: los funcionarios estadounidenses no creen que Cuba sea una amenaza inminente, ni que esté planeando activamente atacar los intereses estadounidenses»
¿Cómo? ¿Que no es una amenaza inminente? ¿No es esto lo que acaba de escribir en el titular y en los dos primeros párrafos? ¿No era este el objetivo principal de la «exclusiva»? «Es una amenaza creciente», le dijo su funcionario de inteligencia justo al principio del artículo.
¿Por qué escribir un artículo entero exagerando una amenaza cubana inexistente, para luego, justo al final, añadir una frase que destruye toda la premisa? Cuba no es una amenaza inminente y no está planeando activamente atacar a EE. UU., como el propio Marc se ve obligado a admitir.
La razón es sencilla: porque la verdad no habría dado un buen titular y no habría servido al propósito de fabricar un casus belli. Imagínese si Caputo hubiera escrito en el titular «Exclusiva: Cuba no es una amenaza inminente, no planea atacar a Estados Unidos».
Entonces, si Cuba no planea atacar intereses estadounidenses —intereses que Caputo detalló en su párrafo inicial—, ¿de qué estamos hablando? Veamos qué nos dice el amigo de Caputo:
«La inteligencia estadounidense indica que los oficiales militares de la isla han estado discutiendo planes de guerra con drones en caso de que estallen las hostilidades a medida que las relaciones con EE. UU. continúan deteriorándose».
En lenguaje llano, la inteligencia estadounidense cree que el ejército cubano ha discutido el uso de drones para defenderse en caso de un ataque estadounidense. Un ataque imperialista estadounidense, sí, porque las «hostilidades» no «estallan» sin más.
Seamos claros al respecto: Cuba tiene derecho a defenderse (¿o es ese derecho exclusivo de Israel?) por cualquier medio a su alcance ante una escalada sin precedentes de amenazas e intimidación por parte de EE. UU., desde hace más de 60 años, pero especialmente desde principios de año.
Es de esperar que Cuba haya adquirido drones y cualquier otro medio de defensa. Es de esperar que esté aprendiendo de los iraníes cómo responder a la agresión militar estadounidense. Si no lo estuvieran haciendo, eso sería traición.
La prensa amarilla
El objetivo del artículo de Axios, y el de la fuente de la administración estadounidense que le filtró la exclusiva a Caputo, es muy claro. Pintar a Cuba como el agresor para proporcionar una apariencia de justificación a un ataque imperialista.
Esta táctica es tan antigua como la propia guerra, y Estados Unidos se ha vuelto muy hábil en ella a lo largo de las décadas. Desde el hundimiento del Maine, que se utilizó para azuzar a la opinión pública en la guerra con España por Cuba a finales del siglo XIX, pasando por el hábil uso del ataque a Pearl Harbor para inclinar la opinión pública a favor de la entrada de EE. UU. en la Segunda Guerra Mundial, la fabricación del incidente del Golfo de Tonkin para justificar una declaración de guerra contra Vietnam en la década de 1960, las inexistentes armas de destrucción masiva utilizadas como pretexto para lanzar la invasión de Irak en 2003, hasta la acusación de que Nicolás Maduro era el jefe del inexistente Cartel de los Soles con el fin de legitimar su secuestro el 3 de enero.
Recordemos por cierto que la existencia del Cartel de los Soles fue eliminada de la acusación formal de Estados Unidos contra Maduro, una vez que este ya se encontraba bajo custodia, después de que la acusación falsa ya hubiera cumplido su propósito propagandístico.
La campaña imperialista de EE. UU. contra Cuba es un ataque en múltiples frentes. Implica medidas para destruir la economía cubana, un bloqueo naval petrolero, sanciones extraterritoriales, amenazas públicas e intimidación, presión diplomática, la amenaza de acción militar, vuelos de espionaje provocativos para recabar información, pero también el papel de los medios de comunicación a la hora de ablandar a la opinión pública.
Este último artículo de Axios es un auténtico escándalo desde el punto de vista periodístico, algo que no debería sorprendernos. Los medios capitalistas son propiedad de multimillonarios (en este caso concreto, Cox Enterprises) que los utilizan para difundir mentiras capitalistas.
Parecería que ahora han perdido incluso la pretensión de adherirse a la neutralidad y la veracidad. ¡Y luego nos hablan de fake news! En los últimos meses, Axios parece haberse convertido en el conducto directo preferido por la administración Trump para plantar “noticias” con el fin de manipular la opinión pública y enviar mensajes a aquellos a quienes EE. UU. quiere someter.
Con una nota como esta, Washington quiere lograr dos cosas. Una es proporcionar una justificación para la intervención militar, preparar a la opinión pública demonizando a la supuesta víctima, presentar un ataque como una medida defensiva. Esto se dice incluso abiertamente en el artículo de Caputo, que afirma, sin sonrojarse, que esta «información de inteligencia podría convertirse en un pretexto para una acción militar de EE. UU.».
La segunda es enviar un mensaje a los dirigentes cubanos de que un ataque puede ser inminente a menos que cedan al chantaje de EE. UU., aumentando así la presión.
Repitámoslo: deseamos que Cuba se esté preparando seriamente para una agresión militar, incluso adquiriendo drones y estudiando el desastre de EE. UU. en Irán.
En cuanto a exportar el marxismo revolucionario por toda América Latina, ojalá hubiera sido así, ya que Cuba se encontraría hoy menos aislada. Esa es una tarea a la que nosotros dedicamos toda nuestra energía. El destino de la revolución cubana se decidirá en última instancia en el ámbito de la lucha de clases en América Latina y más allá. El marxismo revolucionario es un requisito previo indispensable para la victoria de la clase trabajadora.
Ahora más que nunca decimos: ¡Manos fuera de la revolución cubana!
P. D. El reportaje de Axios fue muy detallado a la hora de nombrar los objetivos que supuestamente estaban amenazados por los malvados y ofensivos drones cubanos. Especificaba que Cayo Hueso estaba en peligro. A última hora del 17 de mayo, la Oficina del Sheriff del condado de Monroe, que abarca la zona de los Cayos de Florida, se vio obligada a emitir un desmentido público del reportaje de Axios.
Dice lo siguiente:
«El sheriff del condado de Monroe, Rick Ramsay, no ha sido contactado por ninguna autoridad federal o estatal en relación con las noticias del domingo sobre una posible acción militar emprendida por Cuba contra la base militar estadounidense en Cuba, en la Bahía de Guantánamo, utilizando drones».
Se cita al sheriff Ramsay diciendo:
«Estoy vigilando la situación, pero no he sido contactado por ninguna agencia gubernamental y no creo que haya motivo para preocuparse».
Cabría pensar que, si el Gobierno de EE. UU. supiera que esos molestos cubanos son una amenaza para Cayo Hueso, la oficina del sheriff sería la primera en ser informada.
Una situación tan rocambolesca que un guionista tendría dificultades en inventar. Pero eso no presenta ningún obstáculo para la habilidosa pluma de Caputo, con un poco de ayuda de una fuente del Departamento de Guerra.

