Un programa de lucha rumbo a la Comisión Organizadora del Congreso Nacional Politécnico

¡Solo con organización y lucha hay transformación!

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Por: Comité de Lucha Estudiantil del Politécnico

El día 4 de junio tomará protesta la Comisión Organizadora del Congreso Nacional Politécnico (COCNP), la cual se encargará de elaborar el temario, composición y un diagnóstico institucional rumbo al Congreso Nacional Politécnico, el cual se ha presentado como un organismo que transformará al Instituto Politécnico Nacional.

Los estudiantes, profesores y trabajadores democráticos, que hemos logrado una gran presencia a lo interno de esta instancia, debemos ser conscientes que los cambios esperados se lograrán fortaleciendo la organización democrática y combativa de nuestros sectores, y no abandonando los procesos de movilización a lo interno de la institución.

Sólo con la organización democrática, combativa y la movilización, vinculados a la lucha del pueblo y los trabajadores a nivel nacional, lograremos un proceso de transformación en la institución.

El contexto general en el que se desarrolla la COCNP

Los sucesos dentro de las instituciones educativas no son hechos aislados de la sociedad y ni del contexto político y económico en que se desarrollan. Las escuelas, universidades e instituciones de educación superior no están inmersas en burbujas que las aíslen del contexto social.

La educación está determinada por el sistema económico y por la política e ideología que se deriva del mismo, no debe sorprendernos que el sistema educativo, bajo el sistema capitalista, se pretenda utilizar como una correa de transmisión de la ideología de la clase dominante y para preparar a los futuros cuadros para la industria, comercio y la administración del Estado, para asegurar el flujo y la reproducción de capital. Sin embargo, este proceso no sucede de manera automática y de forma lineal.

El acceso a la educación para los hijos de los trabajadores, la educación pública y los contenidos científicos, que ayuden al entendimiento racional y científico de la sociedad, de la naturaleza y del pensamiento humano, son sin duda triunfos obtenidos de las múltiples luchas de la clase trabajadora, los estudiantes y la juventud.

La educación es un terreno en disputa de las clases y sectores sociales, la intensidad y nivel de lucha y organización de los trabajadores, y de los estudiantes, determina la ampliación o reducción de los derechos en el terreno educativo.

Para nadie es novedad que en las últimas décadas los “pretendidos” cambios en el terreno educativo han estado en sintonía con los deseos de la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE, por sus siglas en inglés) y los organismos financieros internacionales para tecnificar los contenidos en el terreno educativo y aperturar la educación pública al sector privado. Su visión parte de que la educación debe ser visualizada como una mercancía. Esa visión corresponde con el modelo económico del capitalismo, que algunos han denominado neoliberalismo, cuyos postulados promueven la poca participación estatal en la economía, la apertura al capital privado de la mayor parte de sectores económicos, la eliminación de derechos sociales, (la educación pública incluida y los derechos laborales) para asegurar así, una mayor tasa de ganancia para los grandes capitalistas.

Bajo esta visión fueron impulsadas las reformas al Artículo Tercero Constitucional durante el sexenio de Carlos Salinas de Gortari, se aspiró a privatizar a la Universidad Nacional Autónoma de México durante el sexenio de Zedillo, se impulsó la Reforma Integral a la Educación Básica, la Reforma Integral a la Educación Media Superior, durante los gobiernos panistas de Vicente Fox y Felipe Calderón, y se aprobó la mal llamada Reforma Educativa durante el sexenio de Enrique Peña Nieto. Además de implementarse cuotas en la mayoría de las universidades e instituciones de educación superior, se modificaron planes y programas de estudio, acorde a los intereses de una minoría empresarial.

Ante cada intentona de dichas contrarreformas se encontró una fuerte resistencia por parte de los estudiantes organizados y en el caso de la educación básica, el Movimiento Democrático de los Trabajadores de la Educación, jugó un papel importante para contener y resistir el embate contra la educación pública.

Sin embargo, en el panorama nacional e internacional ha tenido cambios en los últimos años, a los que debemos prestar atención. Los efectos de la crisis económica global del capitalismo, sucedida en el año 2008, aún se sienten a nivel internacional. La turbulencia económica ha dado origen a turbulencias políticas a nivel internacional, las crisis políticas y la inestabilidad social, son producto de la crisis del capitalismo mundial, lo cual ha dado origen a movimientos emergentes de la clase trabajadora y de la juventud en todos los rincones del planeta, nuestro país incluido, y a la conformación de una serie de gobierno inestables que van en contra del establishment tanto en el margen político de la derecha como en el de la izquierda. Nuestro país no es ajeno a esas contradicciones sociales.

En nuestro país existe un capitalismo dependiente y atrasado, la crisis económica no solamente ha dado lugar a una crisis social muy profunda en prácticamente todos los rubros de la sociedad. La descomposición social alcanza niveles sin precedentes: desempleo, inseguridad, violencia, feminicidios, falta de alternativas para la juventud, etc.

¿Eso qué tiene que ver con el entorno educativo? Que la violencia social en general, y hacia las mujeres en particular, ha tocado las puertas de nuestras escuelas. En años anteriores podíamos decir que éramos ajenos a esa problemática social, ahora los asaltos, los feminicidios y las desapariciones tal parece que se han normalizado dentro de un sector de la vida académica.

Cualquier proyecto de transformación educativa tendría que considerar medidas preventivas ante este entorno decadente y de descomposición social. El programa de lucha de los estudiantes y trabajadores de la educación democráticos debe contemplar acciones y medidas en contra de la violencia hacia la juventud y las mujeres, no podemos pretender transformar la educación obviando las grandes problemáticas nacionales.

Sin embargo, no todo es gris en el panorama nacional, la crisis económica ha provocado el avivamiento de la lucha de clases y el surgimiento de una generación que comienza a cuestionar las bases del mismo sistema, diversas protestas han surgido cuestionando al Estado, la violencia, los derechos de las mujeres, el cambio climático, las mal llamadas reformas estructurales y a los gobiernos de derecha. Estas movilizaciones también han provocado lo que podemos catalogar como terremotos políticos.

Bajo ese contexto se puede entender lo que está sucediendo en el panorama político nacional, el cambio de gobierno provocado por una votación masiva en las urnas contra los partidos del régimen, es la continuación de un periodo de fuertes movilizaciones vividas por lo menos desde el año 2010 en nuestro país, en contra del régimen corrupto, el autoritarismo, las reformas estructurales, contra la violencia, en defensa de derechos sociales (incluida la educación pública), por derechos laborales, etc.

El carácter contradictorio del nuevo gobierno refleja las presiones de las diversas fuerzas a las que está sometido, aunque sin duda representa un punto de ruptura respecto a los gobiernos anteriores del PRI y del PAN, cuyos intereses estaban completamente relacionados con los de los grandes banqueros y una ínfima minoría capitalista. Por un lado, el nuevo gobierno pretende atender algunos aspectos e intereses de su gran base social y popular que le otorgó el triunfo, por el otro, un sector de políticos arribistas, elementos de los partidos de derecha incrustados en el nuevo gobierno, pretenden aparentar iniciativas que generen una percepción de cambios, pero para que todo quede igual. El carácter inestable y contradictorio del nuevo gobierno encabezado por Andrés Manuel López Obrador, refleja el ambiente político que le dio origen.

¿Y todo esto qué tiene que ver con la COCNP? Pues que esa instancia pretenderá trazar la ruta para realizar cambios en una de las instituciones de educación superior más importantes del país, cualquiera que pretenda plantear una serie de iniciativas de transformación del Instituto Politécnico Nacional, deberá tener presente el contexto político, económico y social en el que nos desenvolvemos.

No esta demás insistir, en este complejo panorama político, donde nos enfrentamos a un gobierno sometido a diversas fuerzas, los cambios fundamentales provendrán de la capacidad organizativa y de lucha que tenga la comunidad del Instituto Politécnico Nacional, sus estudiantes y trabajadores.

Debemos advertir que cualquier cambio propuesto tiene que pasar necesariamente por el Congreso de la Unión, y si no existe capacidad de respuesta y movilización, las distintas fuerzas políticas, ajenas a la educación pública, a los derechos laborales y al IPN, podrán plantear modificaciones no deseadas por la comunidad politécnica. Debemos estar alertas, fortalecer nuestra organización, nuestra capacidad de respuesta y movilización.

¿De dónde nace la idea del Congreso Nacional Politécnico?

El movimiento estudiantil del 2014 en el Instituto Politécnico Nacional fue uno de los más profundos de la historia de la institución, arrastró a todas las capas de los estudiantes a la lucha. El ambiente político durante el segundo semestre de ese año corresponde a lo que anteriormente hemos descrito: la búsqueda de alternativas de lucha de amplias masas de la juventud y de los trabajadores. Durante ese año, no solamente se desarrolló la huelga estudiantil politécnica, sino que vivimos uno de los movimientos de la juventud y estudiantes más radicales de los últimos años, desatado tras la desaparición de los 43 normalistas de la Escuela Normal Rural de Ayotzinapa.

En el año 2014 estalló uno de los movimientos estudiantiles más profundos de los últimos añosen el Instituto Politécnico Nacional, miles de estudiantes salimos a las calles, impulsamos un paro total en todo el instituto, fue destituida la entonces Directora General, todo esto en oposición a un Reglamento General de Estudios, que pretendía tecnificar la educación y adecuar el Politécnico a la mal llamada Reforma Educativa impulsada desde el gobierno federal y por un sector de la cúpula empresarial.

Entre los acuerdos firmados entre el movimiento estudiantil y el gobierno federal se contempló la realización del Congreso Nacional Politécnico, el cual no fue una de las demandas con más arraigo entre la base estudiantil, fue un acuerdo entre un sector de la AGP que veía al Congreso como una salida negociada del conflicto, para posponer las soluciones del movimiento a la realización del Congreso. En su momento señalamos que una idea así entramparía al movimiento estudiantil en vías institucionales, sin embargo, ahora esa demanda ha sido retomada y debemos participar para que, junto con la organización y la lucha, defendamos los intereses de los estudiantes y trabajadores en el IPN.

Replicamos a continuación el Acuerdo Tres, debido a que actualmente existen muchos estudiantes que no vivieron los acontecimientos del 2014:

TEMA: Reconocer el carácter resolutivo y refundacional del Congreso Nacional Politécnico.

ACUERDO

Los representantes del Gobierno Federal y de la Comunidad Politécnica, a través de los representantes de la Asamblea General Politécnica, acuerdan que:

1. Reconocer el Congreso Nacional Politécnico (CNP), el cual tendrá carácter democrático, representativo, resolutivo e incluyente; encargado de analizar, debatir, implementar e incorporar reformas al cuerpo normativo del Instituto Politécnico Nacional, que deriva de su Ley Orgánica, así como proponer reformas a ésta, para dar solución a las problemáticas del Instituto.

2. Los representantes de la Asamblea General Politécnica y el Director General del Instituto Politécnico Nacional, una vez nombrado éste, definirán por consenso la conformación de la Comisión que se encargará de organizar el Congreso Nacional Politécnico y que para fines de este acuerdo se denominará “Comisión Organizadora del Congreso Nacional Politécnico (COCNP)”. En caso de no llegar a acuerdo respecto de esta conformación, se realizará un referéndum para llegar a una resolutiva, con la participación estudiantil, docente y del personal de apoyo y asistencia a la educación. Las reglas del citado referéndum serán acordadas por consenso.

3. Es obligación de los representantes de la Asamblea General Politécnica y el Director General del IPN acordar la conformación de la COCNP, en un plazo no mayor de ochenta días hábiles después de reanudadas las clases.

4. La COCNP estará conformada por los representantes estudiantiles, docentes y personal de apoyo y asistencia a la educación, siempre atendiendo a los principios democráticos de representatividad, proporcionalidad e inclusión.

5. La COCNP estará encargada de establecer las normas y procedimientos de conformación, instauración y operación del CNP (convocatoria, elección de sus integrantes, etc.).

6. Para coadyuvar a los trabajos del CNP, la COCNP realizará, a través de los mecanismos que determine, un diagnóstico institucional para conocer con certeza las condiciones actuales del Instituto Politécnico Nacional. En este proceso participarán los sectores involucrados en el desarrollo de la institución (comunidad estudiantil, docencia, personal de apoyo y asistencia a la educación).

7. El Director General del Instituto Politécnico Nacional publicará en la gaceta politécnica las convocatorias necesarias para la realización del Congreso Nacional Politécnico en el plazo que la COCNP determine.

8. La COCNP finalizará sus funciones una vez que dé inicio la primera sesión del CNP.

9. Los resolutivos del CNP se orientarán a contribuir a la democratización y al proyecto educativo (gestión, docencia, investigación, vinculación y extensión del conocimiento, la cultura y el deporte).

10. En aras de la legitimidad, la integración de la COCNP, así como los representantes del CNP se elegirán democráticamente a través de elecciones libres, con voto secreto y universal, de acuerdo a las convocatorias del numeral 7 del presente acuerdo.

11. El Gobierno Federal y la Asamblea General Politécnica, a través de sus representantes, convienen promover íntegramente las resoluciones del CNP, mismas que serán implementadas e incorporadas al cuerpo normativo de la institución o presentadas por el Director General del IPN como proyectos de iniciativas o reformas de ley al Ejecutivo Federal para su acuerdo y, en su caso, formalización ante el Congreso de la Unión.

12. Las autoridades del Instituto Politécnico Nacional brindarán las facilidades y los recursos necesarios para asegurar la realización del CNP desde su inicio hasta su conclusión.

El Congreso en el año 2014, se contempló como de carácter fundacional de la institución y además en su momento, algunos señalamos que debería servir para democratizar al IPN, prevaleciendo su carácter público, fortaleciendo su visión de mantener las puertas abiertas a los jóvenes y estudiantes que somos hijos de la clase trabajadora y relanzarlo como la institución rectora de la educación científica y tecnológica del país.

Sin embargo, como ya explicamos previamente, los acuerdos firmados en el 2014 no se han cumplido al pie de la letra, debido a la correlación de fuerzas que ha prevalecido en el movimiento estudiantil a lo interno del IPN. En el año 2014 tuvimos la capacidad y la fuerza de sentar al gobierno federal para que firmara los acuerdos, debido a que las instalaciones del Politécnico estaban cerradas y miles de politécnicos nos lanzamos a las calles, además la coyuntura nacional nos favoreció, miles de jóvenes y trabajadores estaban impulsando multitudinarias movilizaciones en demanda de la presentación con vida de los compañeros normalistas de Ayotzinapa, las cuales pusieron en jaque al gobierno federal.

En los meses posteriores al levantamiento de la huelga aún prevalecía una intensa actividad política estudiantil e interés en los acuerdos, todavía en al año 2016 tuvimos un poderoso paro en la mayoría de las escuelas de nivel medio superior del IPN, debido a un acuerdo impulsado en la Secretaria de Educación Pública, para que el Politécnico se colocara en la Subsecretaría de Educación Superior, generando dudas sobre ¿qué pasaría con las escuelas de nivel medio superior? Teniendo en cuenta que el entonces gobierno de Enrique Peña Nieto lanzó una fuerte ofensiva sobre la educación pública.

El organismo que se formó en el año 2014 fue la Asamblea General Politécnica, era un ente estudiantil donde todas las escuelas del IPN estaban representadas, no se podía tomar algún acuerdo si no asistían por lo menos el 50% de las escuelas de la institución, existía una discusión regular, y a pesar de sus vicisitudes fue un organismo representativo.

Durante el año 2015, la AGP siguió funcionando con una asistencia regular de diversas escuelas, aún existía un debate a fondo sobre cómo llevar a buen fin los acuerdos de la huelga del 2014, sin embargo ya se identificaba en aquellos momentos una tendencia entre algún grupo de compañeros a negociar y favorecer los intereses del entonces Director General Enrique Fernández Fassancht. Tendencia que se fue fortaleciendo hasta provocar una ruptura entre las escuelas de nivel medio superior y la AGP en el año 2015.

A partir de esos sucesos la AGP se fue desintegrando, algunos estudiantes de escuelas superiores decidieron ya no asistir, y el grupo cercano al ex Director General con un fuerte apoyo de la administración se arrogó la representación de todos los estudiantes y la comunidad del Politécnico, incluso durante la pasada administración, algunos de estos elementos, fueron catapultados a puestos de subdirectores y directores en algunas escuelas, además reprimieron luchas como la del Centro de Estudios Científicos y Tecnológicos No 5. A partir del año 2016, lo que ahora se conoce como AGP, fue un ente utilizado por los ex funcionarios del Politécnico para impulsar sus iniciativas en contra de la comunidad politécnica. Lo que ahora se denomina como AGP no tiene nada que ver con el organismo amplio, incluyente y participativo que se formó en el año 2014.

La política represiva y autoritaria del ex Director General, lo llevó a tener fuertes conflictos con la comunidad politécnica, a tal grado que en una consulta impulsada a finales del 2017 miles de politécnicos nos manifestamos por la salida del Director General, lo cual se logró. Se pensó en esos momentos que también era el fin de la denominada mesa 5×5, no fue así, la actual administración del IPN ha cedido a sus presiones y a las fuerzas políticas externas que representa la AGP.

¡Por un programa de lucha para la COCNP!

La COCNP es un hecho, aunque algunas voces minoritarias al margen del movimiento estudiantil y el movimiento de los trabajadores pretendían un boicot a esa instancia, el hacerlo provocaría el aislamiento de un sector de estudiantes y trabajadores, dejaría esa instancia en manos de los sectores institucionales del IPN, las autoridades y el charrismo en el terreno sindical. Necesitábamos participar de forma crítica pero a su vez elaborar un programa de lucha, en beneficio de los estudiantes, los trabajadores y la educación pública para que se contemple el temario del Congreso Nacional Politécnico.

No pretendemos con esto tener la última palabra, sino que los siguientes ejes los pretendemos someter a la discusión de los integrantes de la COCNP y de la comunidad del Instituto Politécnico Nacional.

1.- Aumento al presupuesto del Instituto Politécnico Nacional, manejo transparente y mayor control por parte de la comunidad en el uso del mismo. Cualquier proceso de transformación no puede desarrollarse sin que el presupuesto asignado sea suficiente para que la institución pueda desarrollar con holgura sus actividades académicas y administrativas.

Durante el año 2019 se le asignó en el Presupuesto de Egresos Federal la cantidad de 16 mil 979.8 millones de pesos, los cuales son insuficientes para que el IPN pueda llevar acabo todas sus tareas. En el temario del Congreso Nacional Politécnico (CNP) debe aprobarse la solicitud del aumento sustancial al presupuesto otorgado al IPN.

Por su puesto que con la política de austeridad del nuevo gobierno se argumentará que no existe el suficiente dinero para asignar a la educación púbica superior. Sin embargo, hay contrastes en la asignación del presupuesto, el dinero asignado a la Secretaria de Defensa Nacional (SEDENA) es superior a los 93 mil 670 millones de pesos, el cual, es superior al presupuesto asignado al IPN y a la UNAM de manera conjunta.

Además se ha desarrollado un programa de creación de nuevas carreras y universidades a nivel nacional, deberíamos pugnar por el fortalecimiento del IPN, la UNAM y las universidades públicas ya establecidas antes de crear nuevas. Y que el presupuesto destinado a las nuevas universidades sea reasignado a las universidades e instituciones de educación superior actuales.

Además del aumento al presupuesto se debería pugnar por mecanismos de control, transparencia y supervisión del presupuesto asignado, mediante informes regulares por parte de las autoridades y la implementación de comisiones de estudiantes, profesores, trabajadores en las escuelas y de manera central, para que la asignación de este llegue a lo que verdaderamente se necesita en el IPN. El Politécnico además debe tener mayores libertades en el uso de su presupuesto asignado, bajo los mecanismos de control de la comunidad ya señalados.

2.- La democratización del IPN, elección democrática de las autoridades, transformación de los Consejos Técnicos Consultivos y el Consejo General Consultivo. Actualmente el presidente en turno nombra al Director General del IPN, lo que generó que durante décadas el proyecto educativo estuviera sometido al partido gobernante, generando una burocracia que compartía simpatías con el grupo gobernante en turno. Para decirlo de manera concreta, los Directores Generales no ocultaban sus simpatías por los gobiernos priistas y panistas; a su vez el Director General tiene la última palabra en el nombramiento de los directores y subdirectores, centrales y de las escuelas. La estructura de funcionarios es sumamente vertical y antidemocrática.

Además, los Consejos Técnicos Consultivos y el Consejo General Consultivo distan muchos de representar a la comunidad, su forma de elección elitista y su composición es totalmente anacrónica.

Se deben implementar las reformas necesarias para que la comunidad del IPN, los estudiantes, profesores y trabajadores, sean los que elijan a sus respectivas autoridades, desde el Director General, Directores y Subdirectores de las escuelas, mediante el voto libre y secreto.

Los Consejos deben transformarse en órganos resolutivos, se debe ampliar la representación de los estudiantes, profesores y trabajadores en los mismos, y en su elección debería participar toda la comunidad del IPN, mediante el voto, libre y secreto. Lo mismo debe suceder en el Consejo General Consultivo. Estos deben estar bajo control de la comunidad y subordinados a las asambleas generales de las escuelas.

La vida de la institución debe democratizarse, mediante la realización de asambleas resolutivas de la comunidad, en donde el Consejo y las respectivas autoridades consulten e informen cotidianamente las decisiones trascendentales para la institución. La asamblea general debe ser el órgano máximo de decisión en cada escuela.

3.- Reivindicar el proyecto histórico del IPN, pugnar por que vuelva a ser la institución rectora de la educación científica y tecnológica en el país, y por la defensa irrestricta de la educación pública. El Politécnico fue abierto con la finalidad de brindarle educación a los hijos de los trabajadores del campo y la ciudad, su proyecto fue pensado para formar los cuadros técnicos y científicos para fortalecer la independencia económica del país con respecto al extranjero, además se le visualizó como la institución rectora de la educación científica y tecnológica en el país. Creemos que ese proyecto es vigente. El CNP, si realmente quiere una transformación real del IPN debería tomar medidas para que este papel arrebatado al IPN por los gobiernos de derecha, sea recuperado e implementado nuevamente.

Además, pugnamos por la defensa irrestricta del carácter público de la institución y recuperar su proyecto histórico de educar a las clases populares en el terreno de las ciencias y la tecnología.

El IPN debe ser la institución rectora de la educación técnica del país, por eso se debe establecer un plan para crear nuevas vocacionales y escuelas superiores a nivel nacional que impartan educación pública, científica y de calidad.

4.- La defensa de los derechos laborales de los profesores y trabajadores y la recuperación de los derechos perdidos. Otro de los temas que debe ser abordado en la COCNP rumbo al CNP, son los derechos laborales de los trabajadores de la educación en el lPN. En los cambios propuestos ningún derecho adquirido debe ser vulnerado, al contrario debemos elaborar un programa de recuperación de derechos perdidos.

Como lo es: la basificación de toda la planta docente del Politécnico, para ser una institución de proyección nacional necesitamos que no exista la precarización del trabajo, se debe impulsar un programa agresivo de basificación y profesionalización de la planta docente, que incluya al sistema no presencial.

Se debe poner fin al outsourcing y recuperar en el terreno administrativo las plazas de mantenimiento, limpieza y vigilancia, además de basificar a todos los trabajadores contratados mediante honorarios o plazas especiales en la institución.

La consigna en la COCNP, rumbo al CNP, debe ser: ¡Condiciones laborales dignas para todos los trabajadores del IPN!

5.- Por programas básicos para la mejora del desempeño académico de los estudiantes. Debemos pugnar por mejoras básicas para los estudiantes, el contexto de crisis económica y de violencia social ha calado fuertemente en nuestra sociedad. Creemos que se debe implementar un sistema de becas para los estudiantes hijos de trabajadores, con un monto igual al salario mínimo y otorgamiento sin discriminación. Además la implementación de rutas de transporte gratuitas para los estudiantes a las principales escuelas y Unidades del IPN, la implementación de comedores subsidiados por el Estado tal y como existe en la Universidad Autónoma Metropolitana y la Universidad Autónoma de Chapingo. La creación de casas-residencia para estudiantes de bajos recursos y estudiantes de provincia, retomando la tradición del internado politécnico. El equipamiento del 100% de los centros de estudios, las aulas, talleres, laboratorios, bibliotecas, salas de cómputo, auditorios, y centros de actividades deportivas.

6.- Discutamos el proyecto que necesitamos y luego el modelo jurídico que nos conviene. Nuestra postura sobre el debate de la relación del IPN frente al estado y su modelo como organismo, tiene que ver con el proyecto de institución que deseamos. Nosotros decimos: propongamos el contenido del proyecto educativo que queremos, el cual debe de ser siempre en beneficio de la comunidad politécnica y después busquemos el esquema y modelo jurídico frente al Estado, no comencemos al revés la discusión. Aunque en este proceso siempre debemos poner por delante los intereses, los derechos adquiridos de la comunidad politécnica y la defensa de la educación pública; ninguno de estos aspectos debe ser vulnerado.

En este punto estamos abiertos a escuchar y discutir todos los puntos de vista que los miembros de la COCNP tengan y pugnamos por un diálogo abierto y respetuoso, reiteramos: poniendo por delante siempre los derechos de la comunidad politécnica y la defensa de la educación pública.

7.- Toda iniciativa de reforma debe pasar por el referéndum. Reiteramos que académicos, personal de asistencia a la educación y estudiantes deben ser consultados respecto a los resolutivos del congreso, los cuales serán aceptados si en los tres sectores hay mayoría simple, esto asegura eliminar la posibilidad de cualquier imposición y al mismo tiempo supondrá un compromiso de toda la comunidad politécnica para hacer realidad los acuerdos

Una lucha por transformar al IPN debe ser una lucha por transformar la sociedad

La comunidad del Instituto Politécnico Nacional siempre ha sido protagonista de los grandes procesos de transformación de la sociedad, en este proceso deben inspirarnos los procesos de lucha que los estudiantes y los trabajadores han librado. Reivindicamos las huelgas estudiantiles politécnicas de 1942 para la creación de una Ley Orgánica y para darle viabilidad al IPN, la lucha estudiantil de 1956 que se emprendió para la defensa de la institución ante los embates del régimen priista.

Mención especial merece la participación de los politécnicos en el movimiento estudiantil de 1968 que lucharon contra el autoritarismo del régimen priista, donde miles de politécnicos fueron víctimas de la represión y el autoritarismo.

No debemos olvidar la lucha de 1987, que gracias a ella se logró expulsar a los grupos de choque y a los grupos porriles de una buena parte de las escuelas superiores; ni la lucha de 1992 en defensa del carácter público de la institución o la lucha de 2002 que echó abajo el intento de privatización del IPN, la lucha del 2006 en contra de la imposición del reglamento general, la lucha del 2007 dónde estudiantes y trabajadores luchamos por la defensa de los derechos laborales de los trabajadores estatales y el IPN tuvo un papel destacado. O de forma más reciente la lucha de 2012 en contra del recorte presupuestal.

Estos procesos nos deben llenar de inspiración y servir de guía para que en la COCNP y rumbo al CNP defendamos las banderas que anteriores generaciones enarbolaron en defensa de la educación pública, en defensa del IPN, contra el autoritarismo y ¿por qué no?, por una sociedad justa e igualitaria.

Además debemos recordar que las grandes conquistas laborales son producto de luchas ejemplares de los trabajadores de la educación del IPN, no existe ninguna concesión voluntaria por parte del Estado, una buena parte de los derechos laborales son producto de la organización y lucha de los trabajadores.

Tenemos que poner la técnica al servicio del pueblo trabajador y en beneficio de la sociedad. Eso implica, que a la par de luchar por transformar al IPN, debemos luchar por transformar la sociedad, para construir una, gobernada por los trabajadores y al servicio de los explotados. En la construcción de esta sociedad el IPN tendrá que jugar un roll de primer orden pues necesitaremos de médicos, ingenieros, contadores, psicólogos, etc., y de los avances de la ciencia y la tecnología para ponerla a disposición del beneficio de los trabajadores del campo y la ciudad.

Esas demandas históricas, así como las actuales, deben servirnos para guiar nuestro actuar en la COCNP y rumbo al CNP.

Reivindicamos esas luchas y estamos convencidos que solo la organización y la lucha generará los cambios que la comunidad del IPN aspira.

Seamos los nuevos protagonistas en la historia del IPN y seamos un punto de referencia para aquellos que a nivel nacional buscan una transformación profunda y radical en la sociedad, e involucrémonos también en las causas de nuestro pueblo. Al fin y al cabo el IPN se debe fundamentalmente a las luchas populares, estudiantiles y de la clase trabajadora, eso está plasmado incluso en los símbolos politécnicos ¿acaso nuestro himno no hace una semblanza a nuestros orígenes revolucionarios?: “En la gloria de un día venturoso, te dio vida la revolución”.

Pongámonos pues a la altura de los nuevos acontecimientos.

Si no somos nosotros… ¿Quién?

Si no es ahora … ¿Cuándo?

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