Respuesta a «El negocio privado de la dirigencia del SME y el choque con el gobierno»

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Nos han enviado vía correo electrónico una réplica al artículo El negocio privado de la dirigencia del SME y el choque con el gobierno publicado el 4 de Abril del presente año, el cual ha tenido una buena recepción y ha sido leído la base del Sindicato Mexicano de Electricistas. Aunque no compartimos lo vertido en esta réplica coincidimos con lo escrito en el correo electrónico: «Creemos que la disputa ideológica y la discusión política son una parte fundamental de la lucha política» y además parte fundamental del sindicalismo clasista y democrático. Pronto responderemos a esta réplica y hacemos un llamado a la base del SME a enviar sus opiniones sobre los artículos aquí publicados. 

Enviar colaboraciones al correo electrónico: contacto@marxismo.mx

Respuesta de la base trabajadora del SME a David Colín Carrillo

Compañeros de la Corriente Marxista Internacional, el día viernes 5 de abril de 2019 se publicó en su página de internet La Izquierda Socialista, un artículo de David Colín Carrillo titulado El negocio privado de la dirigencia del SME y el choque con el gobierno. Dicha publicación se encuentra plagada de imprecisiones, calumnias, ataques y abiertas mentiras en contra de nuestra organización y el Comité Central del Sindicato Mexicano de Electricistas. Por ello, solicitamos ejercer nuestro derecho de réplica y que se publique el presente texto aclaratorio en su página web y redes sociales, dando la misma difusión que a la nota difamatoria.

Antes que nada, deseamos recordar a David Colín que el SME es un sindicato clasista, democrático e independiente de gobiernos, empresas y partidos políticos; la ruta de nuestra organización compete única y exclusivamente a sus agremiados, quienes definimos nuestras actividades y acciones a través de los órganos internos de nuestra organización, que tiene en la Asamblea General su máxima instancia de representación y toma de decisiones; somos la única organización sindical en la que todos nuestros representantes sindicales son elegidos a través del voto universal, directo y secreto, con fuertes medidas de seguridad, observancia y fiscalización por las partes.

Por ello, no podemos aceptar las descalificaciones y ofensas hechas a la dirigencia del SME, nuestro Comité Central no es una “burocracia corrupta”, no tiene una “corte de incondicionales” y mucho menos es un “grupo empresarial” estas expresiones, le hacen el juego a una política gubernamental de criminalización a las organizaciones sociales y sindicales. Esperamos que esta miopía política sea sólo responsabilidad de Colín Carrillo, pues sería sumamente desafortunado que un grupo marxista se coloque en favor del linchamiento político y criminalización mediática de lostrabajadores.

Sabemos que David Colín es un asiduo lector de la disidencia del SME, en específico del autodenominado “Animal Dañero” dirigido por Mario Benítez Chávez. Vemos en su texto un mal refrito de las calumnias y mentiras del llamado grupo político “Para todos todo”, una coalición de oportunistas, liquidados y traidores conformada por “exdirigentes”del SME que en el momento del decreto de extinción deLuzy Fuerza del Centro (LyFC) llamaron a la base trabajadora a liquidarse, abandonar la lucha, vender las propiedades del sindicato y repartirse el dinero como viles rufianes repartiendo un botín. Ese es el grupo que, según Colín Carrillo, busca “recuperar al SME. No podemos compartir la consigna “Para todos todo”, pues creemos que los logros de la resistencia son, y deberán ser, para quienes lucharon durante todos estos años. Con su artículo Colín Carrillo se coloca, quizás por ignorancia, del lado de los traidores a la clase trabajadora, de quienes en 2009 corrieron a cobrar las liquidaciones ofrecidas por el gobierno federal, de los esquiroles que mantuvieron el servicio de energía eléctrica mientras el SME resistía en las calles, de las personas sin conciencia de clase, principios ni dignidad.

Para entender el conflicto del SME y posicionarse de manera correcta, hay que estudiar un poco la historia reciente de nuestro país, tener en cuenta las luchas políticas populares de los últimos años y los procesos represivos del gobierno mexicano, empresarios, medios de comunicación, el papel de los partidos políticos institucionales, etc. Ese es el contexto en el que se inserta el desarrollo de la resistencia SMEita, que tiene como objetivos: la reinserción laboral de todos los trabajadores que resistieron, la defensa de nuestra organización sindical y de la industria eléctrica nacional. Dichos objetivos generales se logran de diversas formas según la coyuntura y contexto político, tal como lo explica Lenin en “Las cartas sobre la táctica”, documento que acompaña a las famosas Tesis de abril. El SME ha realizado constantemente, a través de la discusión política de sus fuerzas internas, un análisis de la realidad concreta nacional, y en base a dicho análisis se ha configurado la ruta de la lucha de resistencia.

Para facilitarle la tarea a David Colín Carillo, y evitar futuras confusiones, hacemos un breve resumen de nuestra lucha.

En 2009, el gobierno decretó la extinción de LyFC, con ello envía a la calle a más de 44 mil trabajadores y deja en la incertidumbre jurídica a más de 20 mil jubilados. La estrategia de lucha del SME en dicho momento consistió en echar abajo el decreto de extinción, para ello promovimos una controversia constitucional y diversos procesos jurídicos para ampararnos; esta ruta se eliminó en 2010 cuando la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) dictaminó la constitucionalidad del decreto de extinción y estableció que los tribunales laborales serían la instancia para decidir el futuro de los trabajadores; paralelamente emprendimos una travesía legislativa para la creación de un organismo público descentralizado para el servicio de energía eléctrica en nuestra zona de trabajo y con las mismas características de LyFC, esta ruta jurídica fue invalidada por la inacción de los partidos políticos institucionales (PRI, PAN, PRD) coludidos con el gobierno PANista.

En septiembre de 2011, nos levantamos de un plantón de más de 6 meses en el zócalo capitalino con una mesa de negociación con la Secretaría de Gobernación, la cual avanzaba una ruta para la solución del conflicto, pero meses después, en noviembre, falleció el secretario Francisco Blake Mora, lo que permitió que el gobierno federal desconociera los acuerdos avanzados.

En 2012, un sector del SME y del magisterio democrático hicimos una alianza política con AMLO a través de la Organización Política del Pueblo y los Trabajadores (OPT), sin abandonar nuestra perspectiva de clase, independencia, democracia y autonomía, decidimos apoyar a López Obrador a fin de dar solución a las demandas específicas del movimiento electricista y magisterial; luego del fraude electoral de 2012 y la imposición de Peña Nieto, asistimos, pocos días después de las elecciones federales, a la Convención Nacional contra la Imposición, esfuerzo unitario que no prosperó. También en 2012 llamamos a una Convención Nacional Sindical en contra de la Reforma Laboral de Felipe Calderón impuesta pocos días antes del fin de su sexenio.

El 13 de septiembre de 2012, ganamos jurídicamente el derecho al patrón sustituto en Comisión Federal de Electricidad (CFE). Este fallo significaba el triunfo de nuestro

movimiento de resistencia, pero el 30 de enero de 2013 la SCJN decide revocar el amparo. En su fallo condena que el único derecho de los trabajadores consistía en cobrar las liquidaciones; ante ello, el 4 de febrero de 2013, en Asamblea General Extraordinaria, decidimos desconocer el fallo de la SCJN, intensificar nuestras movilizaciones, interponer una queja ante la Comisión Interamericana de los Derechos Humanos, realizar la “Caravana por el Derecho y la Justicia del Trabajador” y establecer una mesa de negociación con el gobierno federal para forzar una salida política al conflicto. En abril de ese año, con un plantón en SEGOB forzamos el establecimiento de la mesa de negociación con tres puntos:

1) la liberación de nuestros presos políticos, 2) la jubilación a través del esquema de Renta Vitalicia de nuestros compañeros que cumplían los requisitos para dicho derecho -esquema del que Mario Benítez es beneficiario- y 3) la reinserción laboral de los trabajadores electricistas. En ese mismo año participamos activamente en el cerco al Senado de la República en contra de la Reforma Energética, pues los principios políticos SMEitas reivindican a la industria eléctrica como un elemento estratégico para el desarrollo y bienestar del pueblo mexicano; sin importar que sostuviéramos una mesa de negociación con el gobierno, confrontamos directamente la política privatizadora de Peña Nieto. Nadie puede acusarnos de ser cómplices de la misma. Lamentablemente la correlación de fuerzas no nos fue favorable y se impuso la Reforma Energética que transformó totalmente el marco jurídico que actualmente rige a la industria eléctrica nacional.

Desde abril de 2013 mantuvimos el complejo proceso de negociación política. En no pocas ocasiones nos encontramos con múltiples trabas por parte de gobierno y empresas, debido en gran parte a nuestra actitud congruente y solidaria con los movimientos políticos y sociales populares. La negociación con el gobierno mexicano concluye en 2016 con la firma del Convenio Marco entre SEGOB y el SME, desde la base trabajadora asumimos dicho acuerdo con plena conciencia de que se trataba de una solución parcial y transitoria al conflicto electricista, pues no restituye la totalidad de lo que nos fue arrebatado en octubre de 2009, ni hace justicia a todos los agravios sufridos por nuestra organización, pero permite emprender procesos políticos de acumulación de fuerzas y económicos, para dotar de una base material a la resistencia y construir un patrimonio colectivo que dé la oportunidad de cierta estabilidad económica a las familias electricistas. En lo social buscamos la articulación de todas las fuerzas políticas que resisten a la política neoliberal, a fin de crear una correlación de fuerzas lo suficientemente sólida para avanzar en la solución de los conflictos sociales, en contra del despojo de nuestros recursos y riqueza nacional; entendemos que el SME no está aislado del desarrollo de la política nacional y tener un movimiento social fuerte nos beneficia a todos. Por ello necesitamos avanzar en la construcción de poder popular, en el empoderamiento de sectores sociales y la territorialización de gobiernos en favor de los intereses del pueblo y los trabajadores, sabemos que solo eso nos puede garantizar mejores condiciones de vida y detrabajo.

En su “análisis” Colín Carillo olvida todos estos elementos que conforman la complejidad de la realidad y realiza una absurda simplificación de la Resistencia. No toma en cuenta el proceso histórico, nilos factores políticos en disputa, no tiene idea del marco jurídico o económico que rodea al sector energético, ni mucho menos de los planes, proyectos y

perspectivas de los distintos actores. Afirmar “lo que la dirección del SME exige al gobierno de AMLO no es la reinstalación de los despedidos a través de la Comisión Federal de Electricidad” es una muestra de su total ignorancia del tema, pues como hemos reseñado arriba, nuestra organización luchó por la reinserción laboral en CFE a través del patrón sustituto, derecho que se nos negó por la SCJN en enero de 2013. De igual forma ignora que CFE actualmente no es un organismo paraestatal descentralizado, sino una empresa productiva del estado fragmentada y desmantelada por la Reforma Energética, con una deuda impresionante creada por los gobiernos pasados; la reinserción laboral de los SMEitas en CFE es inviable técnica y económicamente en las condiciones actuales. El gobierno federal busca un “saneamiento económico” de la empresa productiva del Estado sin combatir la Reforma Energética y eso significa inevitablemente una reducción de los costos de operación de la empresa, es decir, recortes de personal, disminución de salarios y prestaciones para los trabajadores; esto no es una especulación,yase puede observar la implementación de ello en el recorte de cláusulas contractuales del Sindicato Único de Trabajadores Electricistas de la República Mexicana (SUTERM), sindicato charro de la CTM, brazo político de lo más rancio del PRIismo, que avaló el conjunto de las reformas estructurales, el decreto de extinción de LyFC y hoy es protegido por los funcionarios gubernamentales como Manuel BartlettDíaz.

Invitamos a Colín Carrillo a hacerse de mejores fuentes de información, para no cometer tantas equivocaciones e imprecisiones en sus artículos. Para su información, la CONUR es una organización al servicio de CFE y sirve como brazo político gubernamental para intentar sortear el descontento de los usuarios del servicio público de energía eléctrica, ahí están en redes sociales sus fotos con el ahora Director General de CFE. La CONUR surge de un grupo de excompañeros de la ANUEE que se oponen a la movilización política de los usuarios, ellos prefieren pactar con el gobierno sin movilización política. El “borrón y cuenta nueva” es una demanda justa de los usuarios de la energía ante los altos costos de CFE, demanda que en la zona centro del país surge con la extinción de LyFC ¿O acaso, se opone a la justa lucha de los usuarios de la energía eléctrica?

Para finalizar, les recordamos que el SME ha forjado su camino a partir de la necesidad apremiante de reinsertar laboralmente a todos sus agremiados, la creación de nuestras herramientas económicas -los  emprendimientos Generadora Fénix, Cooperativa LF del Centro y Suministro Básico del Centro (SUBACE)- se ciñen al marco jurídico impuesto por los gobiernos neoliberales del PRI y el PAN. Todas nuestras acciones se han realizado apegadas a derecho, aun cuando éste es contrario a los intereses generales de los trabajadores; nosotros defendemos que la industria eléctrica debe ser un sector al servicio del pueblo y los trabajadores, por ello propusimos al Gobierno de la Republica caminar en la vía de larenacionalización de la industria eléctrica. Estamos dispuestos incluso a abandonar la concesión para la generación de energía eléctrica conquistada por la resistencia, con la condición que se restituya a Luz y Fuerza del Centro; los SMEitas tenemos claro que para los trabajadores es mejor una empresa pública con Contrato Colectivo de Trabajo.

Sin embargo, los voceros gubernamentales han declarado en múltiples ocasiones que la actual administración no realizará cambio alguno en las leyes impuestas por el gobierno de Peña Nieto, ni cancelará ninguno de los contratos entregados a empresas trasnacionales, es decir, mantendrá en los hechos la privatización de los energéticos, con el establecimiento del mercado eléctrico mayorista. Ante este panorama el SME no puede sino avanzar en sus propios emprendimientos económicos.

En 2009 el gobierno fascista de Felipe Calderón nos quiso expulsar del sector eléctrico para avanzar en su proceso privatizador, los neoliberales creían que el SME estaba derrotado, Javier Lozano incluso declaro que sólo faltaba el “acta de defunción”; a casi 10 años del ilegal decreto de extinción, el SME sigue vivo y más fuerte que nunca, gracias a la lucha de miles de compañeros electricistas nos encontramos de regreso en el sector eléctrico de donde nunca debimos ser expulsados y de donde nadie podrá sacarnos de nuevo. Le exigimos a Colín Carrillo que no hable a nombre de la base trabajadora electricista, la cual no conoce y nunca apoyó. En el Sindicato Mexicano de Electricistas los trabajadores nos encontramos empoderados y durante todos estos años hemos sostenido la resistencia. Quienes afirman que la base del SME se encuentra manipulada, maiceadao es“agachona” -como ha dicho Mario Benítez en varias ocasiones-, no conoce la capacidad, fuerza y dignidad de los electricistas, no sabe de nuestras firmes convicciones; defiende intereses perversos o nunca ha convivido con los verdaderos SMEitas, con los de la Resistencia.

Esta respuesta, pese a parecer extensa, es solo es una introducción general a la problemática real de la resistencia SMEita, por supuesto, es difícil resumir 10 años de lucha y resistencia en pocas líneas. Ahora que, si lo que busca Colín Carrillo es congraciarse con un gobierno ajeno a los intereses del pueblo y los trabajadores, mejor que lo diga abiertamente y deje de insultar a la heroica resistencia del SME.

FRATERNALMENTE.

“Por el Derecho y la Justicia del Trabajador”

El Taller de Formación Política “José Manuel Pérez Vázquez” del Sindicato Mexicano de Electricistas.

Guillermo Ramírez Matu 150395 Enrique Albino Pérez 94225 Mauricio Ortega 116333

Sergio Ortega 132353

Ma. C. Alamilla E. 130287

Marcos Gutiérrez A. 117373 Alejandro Vázquez Jerónimo 94195 Rebeca León Mejía 96341

Adriana Zamudio Martínez 108335 Armando Tovar Castañeda 108711 Alejandro PérezL.109723

Juan José Alarcón 85819 Edgar Xospa Padilla90617

Sergio Ocampo Gutiérrez 102663 Higinio Palos 103087

María Dolores Juárez 213724 Beatriz Juárez G. 060618

Yamilet Uróstegui Bahena 139031 Rosa Juárez García 153205

Alejandro Velázquez Betancourt 089197 Radha S. Sánchez S.

Gabriela Barragán Markruz

Ciudad de México a martes 9 de abril de 2019.

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