Un necesario balance de la reciente jornada de lucha de la CNTE
Germán Núñez, PCR Chiapas
El movimiento magisterial democrático de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) dio por terminada una etapa de su lucha. Esta fase de movilización inició el día 1 de junio del presente año 2026, aunque la sección 22 de Oaxaca realizó acciones unos días antes. Fueron 20 días de huelga y de actividades que se trazaron desde la Asamblea Nacional Representativa (ANR) por los secretarios generales de las secciones de cada estado, coordinadores regionales y secretarios generales de las delegaciones sindicales.
El magisterio democrático desarrolló marchas, bloqueos, toma de instituciones de gobierno, coberturó mesas de negociación que jamás tuvo resultados satisfactorios, sacudió al país y al gobierno de la Cuarta Transformación, generó inconformidades en algunos sectores de la población, mientras que en otras recibió apoyo.
La lucha de la CNTE se ha venido desarrollando por más de 46 años, durante los cuales ha podido lograr defender el derecho de sus agremiados, como también la defensa de la educación pública.
Cada vez que estalla un paro magisterial las dirigencias seccionales bajan a consulta de bases para analizar posibles fechas del estallido. Los militantes de la Coordinadora vieron una posibilidad importante el aprovechar el mundial de fútbol, que se juega parcialmente en México. Por ejemplo, los maestros de Chiapas llevaron a cabo reuniones masivas regionales y delegacionales. Concluyeron que el día 11 de junio, día de la inauguración del mundial en el Estadio Azteca, era propicio la cobertura total en la ciudad de México ya que era la fecha de inauguración del mundial de fútbol.
El magisterio nacional intentó boicotear la inauguración, pero siempre dejó claro que no se oponía a la afición sino a ese mundial del despojo patrocinado por las empresas imperialistas. Esta acción se vio limitada porque los policías del estado ya tenían coberturada la zona desde días antes. En la madrugada del día 11, lo único que se pudo hacer fue una importante manifestación, junto con mítines políticos, exhibición de pancartas sobre las injusticias que han prevalecido en México, pero esta protesta tuvo resonancia internacional. La huelga magisterial puso al descubierto la verdadera esencia del gobierno de Morena, de la cuarta transformación, y no solo debe quedar allí, el magisterio nacional debe entender bien que los partidos políticos burgueses no solucionan los problemas del país, el reformismo no es el camino.
El día 20 de junio a mediodía se realizó una conferencia de prensa de la Comisión Nacional Única de Negociación (CNUN) y el mensaje fue claro: “repliegue táctico”, “iremos a nuestras escuelas, vamos a reorganizarnos mucho mejor para regresar con más fuerzas”. El mensaje está claro, y ese mismo discurso se pronunció el año pasado, y esta vez la CNTE salió a luchar en las calles con lo mismo “abrogación de la reforma educativa Peña-AMLO y la reforma del ISSSTE 2007”, maestros y estudiantes normalistas tomaron las calles de algunos estados de la república y en este caso la ciudad de México, pero de allí no pasó de más.
Así como criticamos los límites del gobierno reformista, es necesario reconocer que necesitamos una política revolucionaria en el movimiento sindical. Nuestras demandas son justas, pero para conseguirlas requerimos un movimiento general de la clase obrera. La verdadera victoria de una jornada de lucha como la que acabamos de pasar es el avanzar en el nivel de conciencia de y organización nuestra clase en su conjunto.
La lucha que está desarrollando el magisterio nacional contra la ley del ISSSTE 2007 no puede entenderse de manera simple: es una lucha contra los banqueros con sus Afores; es una lucha contra el mismo sistema capitalista que ahora recibe el cobijo del gobierno de la cuarta transformación. Aquí nace la pregunta ¿Para quién gobierna Claudia Sheinbaum? ¿Para los banqueros o para los trabajadores? La respuesta ya la obtuvimos durante estos 20 días de huelga: quienes dialogaron con la CNUN fueron personas de segundo nivel, sin carácter resolutivo. La presidenta nunca se presentó. A la par menciona en la mañanera que en campaña política sí dijo abrogar la reforma del ISSSTE y después vuelve a mencionar que fue una equivocación.
Quienes conocemos el caminar de la lucha, y que hemos logrado identificar quienes son los enemigos del pueblo, pues, no nos sorprende la actitud que tuvo la presidenta de México. Ahora el deber de la Coordinadora Nacional es ser tan inteligente en la cuestión reorganizativa, porque no solo se trata de levantar el plantón y escribir una cuartilla para discursar en frente de la multitud, si la abrogación a la ley del ISSSTE no solo le compete al magisterio nacional, sino a otros trabajadores, los de salud, por ejemplo. En cada estado hay secciones sindicales de trabajadores de la salud; en algunas, sus bases están convencidas de la movilización que hace la Coordinadora, donde haya fuerza, se debería hacer la gran labor de invitar a los trabajadores de salud para que en la próxima movilización ya no sea únicamente magisterial, sino una amplia movilización de masas en todos los rincones del estado de la república mexicana.
La militancia de la Coordinadora Nacional de los Trabajadores de la Educación debe saber que la lucha de clases del sindicalismo es una parte, no es el todo, la lucha general es en contra del capitalismo para instaurar una sociedad comunista. El maestro no puede adivinar el futuro, pero sí tener la certeza que solo en una sociedad sin clases es que la humanidad podrá ser libre. ¿Cómo llegar a ello? Hay la urgente necesidad de seguir y caminar bajo la filosofía marxista, no hay otro camino, por más de que se le busque otro, no las hay, estudiar las ideas de Marx y constituirse mediante un partido revolucionario para la toma del poder político. Si buscamos la salvación bajo los partidos burgueses, jamás la encontraremos, y no podemos caer en pequeñas reformas ya que el reformismo aparenta apoyar con programas sociales, pero con la otra mano lo vuelve a quitar.
Marx lo dijo claramente: el capitalismo no se puede reformar, la tarea histórica del proletariado es “destruirlo”. En este caso, el magisterio nacional debe romper con todo partido burgués y unirse como proletariado, en un partido obrero. Asimismo, la militancia de la CNTE deberá reivindicar los 22 principios que le dieron vida en 1979, porque son de tendencia marxista, leninista, reitero: un buen maestro debe tener una formación política con esa visión socialista-comunista y que difunde las ideas del marxismo en la sociedad. Lenin también nos habla de la importancia de la teoría y la práctica, no es pecado hacerlo, no tenemos nada que perder salvo nuestras cadenas.
