Las agresiones laborales en la BUAP: la precarización de la educación

Machapa

En el mes de octubre de 2026, en la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP) se propuso una reforma impulsada por rectoría que modifica los contratos bajo los cuales se rigen los docentes, perjudicando su jubilación y salarios. Esto afecta directamente sus intereses como clase trabajadora. La dirigencia de la Asociación Sindical del Personal Académico de la BUAP (ASPABUAP) se encuentra en una negociación cuyos resultados se votarán el 28 de octubre y que, dependiendo del resultado, puede significar el estallamiento de movilizaciones importantes en la universidad. Solo en el último periodo hemos visto grandes movilizaciones por parte de las bases trabajadoras del Seguro Social y de la CNTE, que reflejan que la organización amplia del proletariado es el camino para resolver nuestras demandas.

Los sindicatos

La razón de la existencia de los sindicatos es la defensa de los intereses de los trabajadores. Históricamente, el movimiento sindical ha sido desmovilizado incontables veces por el charrismo, esto no es más que la cooptación del movimiento por parte de las direcciones burocráticas que defienden intereses privados por encima de los intereses de la clase trabajadora. La lucha legítima para mejorar las condiciones materiales de los trabajadores se desarticula para que unos pocos perpetúen su poder político y se llenen sus bolsillos. 

En la universidad existía un sindicato combativo, el SUNTUAP, las autoridades lo bloquearon quitándoles la toma de nota para que no pudieran defender los derechos de los trabajadores y docentes. A la par, la rectoría promovió la creación de sindicatos burocráticos, charros, como el ASPABUAP con el fin de contener la lucha de la base trabajadora.

Consideramos que la negociación que lleva el ASPABUAP con la rectoría afecta al personal docente. A espaldas del profesorado se pretende aprobar el Convenio de Modificación del Contrato Colectivo de Trabajo 2025-2027, el cual pretende eliminar modalidades de jubilación, disminuir la pensión que recibirá el docente y aumentar la edad de jubilación ;mientras se obliga al docente a aumentar sus aportaciones al Fondo de Pensiones y Jubilaciones empezando por un 4% de su salario en el año 2027 hasta llegar a un 15% de su salario en el año 2038. Como era de esperarse, en el convenio nunca se habla de un aumento a los salarios, los cuales, de manera general, sabemos que su poder adquisitivo va a la baja con cada año que transcurre.

Así mismo, gran parte de la comunidad trabajadora de la universidad no está afiliada a la ASPABUAP. La razón del bajo interés a la sindicalización se debe a la falta de transparencia y confianza en la dirección del sindicato. Claro que es normal que se sientan de esta forma hacia una casta burocrática que le da la espalda a los trabajadores. Es necesario mencionar que la aprobación del convenio es ilegal bajo el artículo 400 Bis de la Ley Federal del Trabajo, pues la revisión de un contrato colectivo debe aprobarse por la mayoría de los trabajadores regidos por el mismo.

La labor de los docentes

Los docentes tienen un papel importante en la sociedad, son ellos quienes nos forman durante nuestra vida y muchas veces no solo en el ámbito académico. El profesorado, al igual que el trabajador del IMSS y muchos otros sectores sindicalizados o no de nuestra clase, se encuentran en una constante precarización: sufren la falta de insumos y materiales, llegando al punto en que hasta los plumones se racionan. Se sabe que muchos profesores rascan de sus propios bolsillos para tener todo su material para la enseñanza, pero cada vez es más común que sus salarios sean insuficientes para absorber estos gastos (que le corresponde al presupuesto de la universidad) y atender sus propios gastos, debido al aumento general del costo de vida. Esta precarización de sus condiciones materiales tiene un efecto directo y proporcional en la calidad de la educación que pueden brindar, esto a su vez tiene un impacto directo en la sociedad. Los docentes, además de ser trabajadores asalariados de una institución educativa, son servidores de la clase trabajadora.

Tendencia a la precarización de la educación

El sistema capitalista está en una crisis orgánica, en el pasado se vio obligado a dar concesiones y las pudo dar, pero lo que vemos ahora son recortes. Las reformas que afectan negativamente en primera instancia a la clase trabajadora de la planta docente, marcan la pauta de una tendencia a la precarización de la educación, esta no es inmediata sino paulatina y silenciosa. Prácticas mercantiles en la institución educativa como la contratación por horas, dan lugar a que el cuerpo docente se convierta en una plantilla desechable y fácilmente explotada. La migración de docentes capacitados al sector privado en busca de mejores condiciones laborales genera la falsa percepción de que la iniciativa privada es la solución, por consiguiente la privatización de la educación se vuelve un engaño atractivo. La aprobación de esta reforma es un ataque directo a los derechos de los trabajadores, una propuesta retrógrada que solo desnuda el interés de clase detrás de las instituciones burguesas, la regresión de derechos laborales, la pauperización de los programas educativos que tienen como principal objetivo el manufacturar mano de obra cualificada y barata, sin ninguna preocupación por el rol de la universidad en la sociedad más allá de extracción de plusvalía del proletariado. No obstante en palabras de Lenin “El estudiantado funciona como un termómetro social” refrenda nuestro papel histórico en la lucha de clases.

En última instancia, tanto el Estado y las autoridades de la BUAP han demostrado que su prioridad está con la clase burguesa. La comunidad estudiantil debe informarse y organizarse con sus profesores. Juntos, como fuerza política unida, se debe exigir al Estado aumentar el presupuesto de la universidad para garantizar su calidad sin perjudicar a los docentes y al alumnado. Se debe luchar por un sindicato democrático, independiente, transparente y representativo de la clase trabajadora. Tenemos la responsabilidad de defender la educación pública, inclusiva, integral, de excelencia y gratuita respaldada por el artículo 3 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, al hacerlo se defiende a la clase trabajadora y a todo el pueblo. La educación pública parte de victorias ganadas por la clase trabajadora y campesina, es donde los hijos de los trabajadores se forman y desarrollan su fuerza de trabajo. Es por esto que, como camaradas, no dejaremos pasar estas reformas retrógradas, no dejaremos que afecten a nuestros camaradas docentes, a la clase trabajadora a la que pertenecemos.