La voz de los trabajadores de Campeche en la lucha del IMSS

Ander Vera

La crisis de salud

El pasado 24 de septiembre, varios trabajadores del Instituto Mexicano del Seguro Social salieron a las calles a protestar por la falta de insumos, el cambio del Régimen de Jubilación y Pensiones para favorecer a los Afores, así como el aumento salarial llevado a cabo de manera antidemocrática por el Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social del 2.9% que se encuentra muy por debajo de la inflación actual de 3.45%. La crisis que lleva arrastrando el sistema de salud mexicano desde hace tiempo ha alcanzado un punto álgido estos últimos días, esta crisis se ve reflejada en la infraestructura dañada, la falta de insumos como guantes y catéteres, la falta de personal o la precarización salarial que viven los trabajadores de la salud. Esto no es nada nuevo, pues la sociedad mexicana pudo verlo con mayor atención durante la pandemia, la escasez de personal y de equipo médico de calidad provocó el colapso del sistema de salud y el fallecimiento de miles de pacientes y trabajadores del seguro social que no pudieron cubrir la demanda masiva de atención médica. Ante esta situación de precariedad los trabajadores de varios estados de México se han alzado en contra del abandono del Estado y la traición de su dirigencia sindical, viéndose en la necesidad de irrumpir en las instalaciones de su propio sindicato en Ciudad de México el 1° de octubre ante la nula respuesta de su dirección por parte de Rafael Olivos Hernandez.

Un sistema en decadencia

Pero esta problemática no se debe solo a una traición de clase por parte de la dirección charra de los sindicatos que están tomados por el Estado o por el abandono de este mismo hacia los trabajadores del IMSS, es el reflejo del sistema capitalista en putrefacción en el cual nos encontramos, las concesiones que el Estado mexicano podía darle a la clase trabajadora en el pasado se ven recortadas no solo a nivel nacional sino internacional, según datos de la Organización Mundial de la Salud en su informe “World Health Statistics 2026” la ayuda destinada al sector salud disminuyó entre el 30% al 40%, lo que limita el acceso a medicamentos e insumos necesarios para la atención médica, así como un pago insuficiente a los trabajadores de la salud. La falta de personal no se debe a una carencia de estudiantes en el área de la salud, es el reflejo de cómo funciona el sistema. El presupuesto estatal es limitado y la burguesía, que se enriquece con el trabajo que realizamos, no quiere dar más dinero para la atención médica de la clase obrera. Además, el capitalismo necesita de un ejército de trabajadores en reserva, desempleados, que actúen como un contrapeso para contener los salarios o sustituir a trabajadores que sean despedidos, cuantos más trabajadores en reserva haya de más formas puede amenazar la patronal con el despido o el reemplazo a cualquier trabajador que busque mejorar sus condiciones laborales. La organización de la clase obrera, empezando por los sindicatos, contrarresta este fenómeno.

La lucha carmelita

Aun con estas amenazas de despidos y represión por parte no solo del Instituto sino también del sindicato que debería velar por los intereses de las y los trabajadores, miles han salido en varias partes del país siendo el epicentro del movimiento la Ciudad de México pero extendiéndose hasta el sur de la nación en estados como Veracruz, Yucatán y Campeche. En este último en el municipio de Ciudad del Carmen, se convocó a una marcha pacífica el día 8 de octubre en la cual se invitó a toda la ciudadanía a apoyar a los trabajadores del IMSS. 

Militantes del Partido Comunista Revolucionario asistimos y acompañamos en la lucha a los trabajadores, también se llevó a cabo el levantamiento de testimonios para entender de primera mano las problemáticas que viven. La enfermera Reyna Salomé nos comenta: 

“El señor Olivos es socio mayoritario del Afore, hasta el día de hoy hay gente jubilada todavía peleando su dinero del Afore (…) El régimen de jubilación y pensiones lo perdimos en el año 2005, se llevó a cabo una votación y de las votaciones no supimos más que el resultado a favor de ellos, nosotros nunca lo hemos aprobado, hoy fue la gota que derramó el vaso que nos amenazan.” “Los compañeros que son 08 (Trabajadores que no cuentan con una plaza fija, contratados de forma temporal para cubrir incidencias, vacaciones, licencias o ausencias de los trabajadores de base) yo personalmente les decía vamos a la marcha, decían ellos que no les darían contrato si participan en la marcha pacífica, los están intimidando y desgraciadamente esa amenaza ha sido desde que yo era 08, si te manifiestas, alzas la voz, eres arguendera, eres conflictiva, eres mal vista, pierdes todos tus derechos, te boletinan, cuando pides un permiso no es para ti porque eres un trabajador que se manifiesta.”

El sindicalismo charro

Las exigencias no paran solo en mejoras de las condiciones laborales, las consignas también piden la revocación del Dr. Rafael Olivos ya que su dirección, como nos dijeron los trabajadores, es una traición a la clase, nos explican: 

“En la forma sindicalizada se hacen congresos para ver si estamos de acuerdo, lo cual es un derecho al trabajador, van representandonos a nosotros por estado (…) lo más triste es que dan el 2.6% para las AFORES, no nos llega ese dinero, el señor Olivos es el dueño, el se va a beneficiar de este 2.6% mientras los compañeros van a tener que esperar hasta cumplir 60 años para tener ese dinero, él si ya lo va a disfrutar (…) ¿Es justo recibir esa traición? es una traición a la clase (…) tenemos un compañero del sindicato que el mismo sindicato le dio recesión de contrato, por un supuesto daño material”. 

Ante esta situación nos acercamos al trabajador que prefirió mantenerse anónimo, nos explicó que:

“Hay una negligencia completa por parte del Instituto y los representantes sindicales seccionales, yo fui representante sindical en donde no acepte sobornos, no me facilite a mandar a compañeros a realizar labores que no les corresponden conforme a su contrato (…) por defender eso deje la representación sindical, nos querían hacer firmar contratos donde había un sobresueldo, como no se firmó, cuando regrese un año después a laborar como empleado normal en laboratorio (…) estaban tras de mí, como no encontraron, cuando se cayó un frasco me acusaron de daño patrimonial, el daño era reparable con una minuta pero buscaban un pretexto para darme de baja”. 

Esta traición por parte del Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social no es un caso aislado, basta recordar que el Estado mexicano impulsó durante los años 40 la creación de sindicatos como el SNTE e incluso el propio SNTSS como instrumentos de control, así como la reprimenda violenta a organizaciones sindicales que no fueron creadas por el estado o no se alineaban a él como fue el caso del Sindicato de Trabajadores Ferrocarrileros de la República Mexicana en 1959. 

Esta cooptación de sindicatos serviles por parte del Estado burgués no es algo del pasado, al contrario. El gobierno Sheinbaum estableció una alianza con líderes charros, es común ver contingentes del SNTSS o del SNTE en los mítines de la presidenta, es una muestra más de a quien realmente responde este gobierno reformista, pues no defiende los intereses de la clase trabajadora como repite en sus discursos mañaneros. ¡Protege la propiedad privada de la clase burguesa nacional e internacional y no termina de ponerse claramente al lado de la clase obrera!

¿Reforma o revolución?

Desde el Partido Comunista Revolucionario entendemos las necesidades inmediatas que exige la clase trabajadora, luchamos codo a codo en sus demandas por reformas que mejoren sus condiciones de vida, sin embargo, comprendemos los límites que traen consigo las reformas económicas o democráticas dentro del marco del sistema capitalista, al analizar la raíz estructural de este problema nos damos cuenta que la lucha inmediata de los trabajadores del IMSS es una lucha de clases. 

La incapacidad del capitalismo de dar reformas profundas para la clase obrera y resolver sus demandas orillaron a los trabajadores de la salud en México a salir a las calles a protestar por sus derechos, reflejando la contradicción fundamental del sistema en el que vivimos, la acumulación excesiva de capital por parte de la clase burguesa con ayuda de los sindicatos charros que traicionan y fragmentan la lucha de la clase trabajadora, así como la monopolización de la salud por medio de la privatización de esta, son el claro ejemplo de la necesidad de derrocar este sistema putrefacto a través de la vía revolucionaría. 

Ante este panorama las consignas son claras: 

1) Independencia completa e incondicional de los sindicatos frente al estado capitalista. ¡Basta de dirigentes oportunistas al servicio del Estado burgués! ¡Que la clase trabajadora recupere sus espacios de lucha! La tradición de acción del proletariado mexicano puede ser trazado desde la lucha del Sindicato Ferrocarilero de Campa y Vallejo hasta la insurgencia de la CNTE, pasando por la insurgencia sindical de los años 70. 

2)  Democracia sindical. Esta consigna surge de la primera, necesitamos sindicatos que representen a la base que no complazcan a la patronal ni al Estado, sino que sean dirigidos por trabajadores, que aglutine a todos los trabajadores de una industria sin miedo a una huelga general y que de pie a la unidad de acción mediante un frente único. 

3) Tomar el cielo por asalto. Las condiciones materiales actuales no dan paso a que una reforma aprobada sea duradera, es necesaria la acción revolucionaria de toda la clase trabajadora nacional e internacional para asegurar el triunfo. La organización que vemos de los trabajadores Instituto Mexicano del Seguro Social para defender sus intereses de clase es la clara imagen de la semilla de la nueva sociedad posible en la vieja.