La triple alianza contra la huelga de los trabajadores de Matamoros

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Por: Ubaldo Oropeza

En las últimas horas, los tres poderes fácticos se mueven al unisonó para terminar con la heroica huelga de los obreros de Matamoros. Conforme avanzan las horas y la producción de las empresas sigue parada, es más fuerte la hostilidad por parte del gobierno, las empresas y la dirección del sindicato charro.

La dirección sindical traidora

La dirección del sindicato SJOIIM, encabezada por Juan Villafuerte, se ha comportado como un verdadero títere de los dueños de las empresas, del gobierno y, cuando las circunstancias lo han forzado, hasta de los trabajadores.

La huelga que hoy sacude Matamoros fue una conquista de los trabajadores de base quienes forzaron al sindicato a emplazar la huelga tras amenazarlos de incendiar el local sindical y la realización del paro espontaneo que se dio la semana del 14 al 24 de enero. Los trabajadores al enterarse de que el sindicato estaba firmando un acuerdo ridículo, actuaron de forma contundente.

Una vez que el sindicato pensó que confrontar a los trabajadores no daría resultado para detener la lucha, comenzaron a sabotear el emplazamiento a huelga y la huelga misma. Los delegados sindicales, desde el comienzo, fueron los que detuvieron a los trabajadores, junto con los departamentos de recursos humanos de las empresas, que evitaron que los trabajadores salieran de las empresas a las 2 de la tarde del viernes. Estos mismos delegados sindicales fueron los que agitaron para que el segundo y tercer turno entraran a laborar, una vez que la huelga ya era legal, y se tardaron en poner las banderas de huelga frente a las fábricas.

En empresas como INTEVA, donde se logró que la patronal se doblara ante las peticiones de los trabajadores, el delegado de la planta 3 del segundo turno, Rodolfo Morado, se la ha pasado intimidando a los trabajadores, los está cambiando de puesto y mandando a lavar los baños. Esos líderes sindicales son parte integral de los empresarios en su actuar contra los obreros.

Cuando las empresas comenzaron a querer levantar la huelga apoyándose en documentos falsos, los trabajadores forzaron a que los abogados del sindicato asumieran su papel y tímidamente se pusieron al frente, para que horas después fueran a las empresas a querer levantar la huelga porque les habían llamado del gobierno federal para negociar.

En el mejor de los casos, la dirección del sindicato ha jugado un papel de cola del movimiento. En el peor ha sido un esquirol y saboteador de los trabajadores.

Los empresarios

Los intereses de los empresarios están en contradicción directa con los intereses de los trabajadores. Cuando los obreros luchan por sus intereses como el aumento salarial o el bono de los 32 mil pesos, los empresarios se tendrán que oponer lógicamente, para los empresarios son menos ganancias.

Era de esperarse que durante la lucha los empresarios movieran todas sus influencias y poder para aplastar a los trabajadores. Actuaron junto a los medios de comunicación para tender un cerco informativo y que las noticias no mencionaran nada de la huelga. Los medios de comunicación, en su mayoría, trabajan bajo las órdenes de los empresarios.

Los capitalistas utilizan sus millones para tener a sus servicios un ejército de abogados, dirigentes sindicales, policías, sicarios, esquiroles, etc.  Su poder son sus millones y con eso tratan de acomodar todo para que fluya su poder. Hacen demostraciones de su fuerza al movilizar a las policías estatales, ministeriales y a la Procuraduría del Estado, para sabotear la huelga y levantarla en un sinfín de ocasiones.

Aquí queda claro que los capitalistas tienen a sus servicios todos los poderes del estado, para seguir manteniendo su régimen de explotación. Los empresarios nunca van a ceder nada si no es por una posición de fuerza de parte de los trabajadores. Vemos la fuerza del dinero por un lado y por el otro la fuerza de la organización y la unidad de la clase obrera.

El gobierno

A partir de las Juntas de Conciliación el gobierno intercede en cada uno de los conflictos obrero-patronales. El gobierno analiza las demandas de los trabajadores y declara la legalidad o ilegalidad de las huelgas. Es sabido que con los gobiernos del PRI y del PAN, las juntas de conciliación siempre se ponían del lado de los patrones saboteando las justas luchas de los trabajadores. Junto a las direcciones de los sindicatos charros, hacían todo para sabotear las luchas.

Miles de trabajadores que hoy están en huelga han votado en las elecciones pasadas por AMLO. Esperan que su gobierno sea favorable a los pobres como él mismo lo dijo. De cierta manera la lucha comenzó por hacer valer los planteamientos que Andrés Manuel planteó para la frontera norte que es el 100% de aumento salarial a los salarios, incluso los trabajadores solo están peleando el incremento del 20%.

A pocos días, nuestra organización, La Izquierda Socialista realizó un mitin fuera de Palacio Nacional y entregó una carta pidiendo que el gobierno de AMLO se pronunciara a favor de esta lucha. La respuesta fue parca solo diciéndonos que darían seguimiento a nuestra petición. Al día siguiente, en su conferencia mañanera, AMLO habló sobre la huelga. Dijo que los obreros habían rebasado a los sindicatos y que estaba a favor de la conciliación.

El día que se vencía el emplazamiento a huelga, la Secretaria del Trabajo, Luisa Alcalde, mandó a Matamoros a sus representantes federales a coadyuvar en las negociaciones, algunos dicen que ella misma fue en persona. Ella pedía que la huelga se aplazara 10 días más. El sindicato se opuso por la presión de la base que estaba desbordándolos.

Una vez que la huelga estalló, el gobierno federal y estatal han estado interviniendo de forma permanente. El caso más escandaloso es la intervención del Senador Monreal, quien pidió a los charros que levantaran la huelga para negociar. También habló con la abogada Susana Prieto para decirle que estaba muy preocupado por lo que sucedía y que no dejarían caer la economía de la región. El día 28 Monreal publicó un video diciendo que él no había hablado con nadie y no pidió que la huelga se levantara. Hay un video justo cuando su voz suena en el teléfono de la licenciada, pero niega que él haya sido.

Más tarde, la junta local de Conciliación ha declarado ilegal la huelga en 13 empresas. Poco antes la Secretaría del Trabajo y Previsión Social sacó un comunicado diciendo que a nadie le conviene la huelga.

En todos los casos la argumentación de los gobiernos, tanto local (Morena), estatal (PAN) y federal (Morena) es la misma. La huelga no beneficia a nadie.

Sabemos perfectamente que una huelga perjudica a los obreros, los salarios son tan miserables que los trabajadores no se pueden dar el lujo de dejar de percibir salario porque viven con lo justo. La huelga plantea a los trabajadores y sus familias el hambre. No es fácil para el trabajador esta lucha. Ha luchado contra dirigentes sindicales, contra los medios de comunicación, contra el acoso de los empresarios y hasta contra el hambre. La huelga ha estallado porque ha llegado a un punto inadmisible la situación. Muchos obreros que tiene visa regional tienen que cruzar uno o dos días por semana la frontera para vender plasma a hospitales privados americanos recibiendo 50 dólares por “donación”.

Algunos representantes del gobierno dicen que se tiene que cuidar que las empresas no se vayan. Nosotros diríamos, un gobierno que ha sido votado por los pobres, por los trabajadores, debería de estar velando por los intereses de los pobres y no por los de los millonarios que sacan millones de dólares al día. Una trabajadora de Autoliv, empresa de fabricación de volantes de diferentes tipos de autos lo dijo muy bien: “nosotros tenemos que trabajar para cuidar la seguridad de los que utilizan estos volantes y, a cambio, a nosotros nos quieren matar de hambre”.

Un volante se vende en, estiman los trabajadores, entre 300 a 600 dólares. La empresa produce miles de volantes al día. A un trabajador le pagan ahora 176 pesos al día. ¿qué quiere negocial el gobierno? ¿Que los obreros dejen de luchar por sus demandas? ¿Que sigan aplastando sus niveles de vida?

La unidad con la clase obrera del país y del mundo es nuestra única salida

Está claro que no podemos tener confianza en ninguno de los tres poderes que están boicoteando nuestra lucha: ni direcciones charras, ni empresarios, ni el gobierno. La huelga es un asunto, sí de legalidad, pero principalmente de fuerza. Es la unión de los explotados, nosotros los trabajadores, la que puede conseguir nuestras demandas. Tenemos que hacer un llamado a los trabajadores de México y el mundo para que se solidaricen, poner un día en esta semana apara que haya marchas en los diferentes puntos del país para manifestarnos como un solo hombre.

¡Basta de hambrear al trabajador para que los ricos sean más ricos!

¡Viva la unidad de la clase obrera!

¡Viva la heroica huelga de los obreros de Matamoros!

¡SI 20 empresas ya cedieron, todas las demás van a vencer!

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