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El CNI y EZLN ante el nuevo gobierno

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Escrito por: Rubén Rivera

El 14 de octubre de 2018, se dio a conocer el pronunciamiento resultante de la segunda asamblea nacional del Consejo Indígena de Gobierno (CIG), instancia en la cual se han enmarcado los posicionamientos del EZLN desde su creación en mayo de 2017, en aquel entonces al mismo tiempo que se constituyeron en CIG, también proclamaron a María de Jesús Patricio como su representante para contender en las elecciones presidenciales.

Saldo de la campaña

Desde entonces hasta marzo del 2018, cuando se cerró el proceso, se recabaron 285 mil firmas de apoyo, es de resaltar que solo 14,500 personas se registraron como auxiliares y de ellos solo 5800 personas pudieron recabar firmas y de ellos, entre ellos 3,900 de la ciudad de México. De las firmas recabadas más de la mitad provenían de las áreas metropolitanas de la ciudad de México y Guadalajara. En regiones como Oaxaca, Yucatán, Tabasco, Veracruz, con altos niveles de población indígena, solo alcanzó el 16% del total necesario para obtener registro.

Es triste decirlo, pero la recogida de firmas fue un fenómeno básicamente urbano y la población indígena mayoritariamente no participó.

Como sea 285 mil apoyos son una base importante. En los primeros días de marzo, cuando quedó claro que apenas llegó a un tercio de los apoyos necesarios y que no participaría en el proceso, quedaba aún la posibilidad de aglutinar todas esas simpatías para estimular una campaña de organización y preparación para futuras luchas. El no tener registro no fue un obstáculo para que en 1976 Valentin Campa Salazar, viejo militante comunista se lanzará a una campaña que llegó a rescatar un millón seiscientos mil votos (http://www.lahaine.org/b2-img11/pelaez_elect.pdf), tampoco era una perspectiva que Campa ganara las elecciones, se trataba del clásico llamado a la organización y a la unidad de la izquierda. A fuerza de ser sinceros dicha campaña fue un éxito, ayudó a las luchas obreras y campesinos a unificar esfuerzos y por eso será recordada como una de las mejores páginas de la izquierda en México, el canto del cisne del PCM.

En el caso del CIG las cosas fueron distintas, a partir de que no hubo opción al registro para el CIG “los mariachis callaron”, salvo un repudio a Alejandro Solalinde por pretender llamar a la unidad con el movimiento de AMLO no hubo nada más, se dice que el CIG estuvo haciendo consultas en distintos pueblos.

Así llegó el 1 de julio y como todos sabemos, las masas se volcaron a votar por Andrés Manuel López Obrador, 30 millones de votos de los cuales la mayoría proviene de las zonas más marginadas del país, especialmente los Estados con presencia indígena.

El CNI, ser o no ser

Esto nos hace preguntarnos ¡A quien representa el CNI?, ellos mismos responden que para constituirse se consultaron a “523 comunidades, de 25 estados del país y de 43 pueblos indígenas” (https://www.congresonacionalindigena.org/concejo-indigena-de-gobierno/)

No obstante, los censos señalan que el total de población que corresponde a las comunidades indígenas es de 15 millones de personas divididas en 64 distintas etnias. No hay duda que las comunidades indígenas que se agrupan en el CNI tiene un nivel de politización superior al promedio, tienen también un nivel de organización importante, pero no el suficiente para que al menos un 1% de su población manifestara su apoyo a la candidata que dice representarlos, como hemos dicho en apoyo en firmas a la candidata indígena provino de las zonas urbanas no mayoritariamente indígenas.

Aún con todo esto en CNI no deja de manifestar de forma rimbombante “Somos la palabra colectiva de abajo y a la izquierda, esa que sacude al mundo cuando la tierra retiembla con epicentros de autonomía.”

Por supuesto que eso está muy bien, el CNI declara su capacidad de sacudir al mundo, con sus poderosas ondas autonómicas, además de ello el CNI es “somos los pueblos originarios (…) tejemos la vida pues es la encomienda que recibimos de nuestros antepasados”. En suma no son unos indígenas, ni una parte, son “los indígenas” y son “los herederos del pasado”.

Siendo sinceros esta autoproclamación de representar a un sector o un grupo social en sí, no deja de recordar a los estalinistas cuando gritaban que su partido era “la vanguardia organizada de la clase obrera” y todos los demás solo “escoria reaccionaria”.

Esa lógica autosuficiente y sectaria explica la razón por la cual el CNI se vuelve un grupo cada vez más reducido. Tendríamos que, -siguiendo a Revueltas-; señalarles: no basta con proclamarse ser los tejedores de vida, los protectores de la tierra, los herederos de nuestros antepasados, hacer falta demostrar que se es, obras son amores y no buenas razones.

En el contenido de su discurso reclaman para sí “la vida” y acusan a los demás de ser “la muerte”. En suma en el terreno de la lucha social o nosotros o esa escoria reaccionaria que son los demás.

En esta afirmación se sustenta en una tesis “No hay forma de que se detenga, ni siquiera se frene la acumulación capitalista basada en nuestro exterminio”

Ahora tenemos otro sustento, otra justificación que le da un carácter de análisis objetivo a la declaración del CNI, la base de la acumulación capitalista es el extermino de los pueblos indígenas, así pues, no hay vuelta de hoja todo gobierno es un enemigo en medida de que lo hace bajo las normas capitalistas dado que estas en sí mismas representan el extermino de los pueblos indígenas. No obstante, defendiéndonos un poco en las contraposiciones la alternativa al capitalismo es la autonomía, luego entonces ¿la autonomía es distinta del capitalismo? ¿Cuál es el contenido económico de esa contraposición entre capitalismo y autonomía? En vano buscamos alguna respuesta, no la existe. De hecho ni en las regiones con presencia del EZLN, ni en la de la CNI existe alguna forma de separación respecto del capitalismo, en el fondo ser del EZLN o de la CNI es más bien una forma de militancia más que de existencia alternativa. Por supuesto que eso no tiene nada de malo, lo malo es proclamar que la autonomía es anticapitalismo cuando en la práctica no se funciona así, estamos ante un autoengaño que lo único que provoca es restarle seriedad a las iniciativas que lanzan.

Como sea el “análisis de la acumulación capitalista” justifica su posición, no ante el gobierno que entrará el 1 de julio, sino ante cualquier otro.

El comunicado en ese sentido es muy firme, ni siquiera la aprobación de los acuerdos de San Andrés significarían nada lado que serían “una burda ilusión, que nos oculta la embestida del dinero contra nuestros pueblos”.

En la declaración del CNI del 14 de octubre no hay espacio para el dialogo “las palabras sobran”, “ no seremos parte de su mentira sedienta de nuestra sangre y nuestro exterminio”.

Paz a Peña, guerra a AMLO

Para el PRI y para el PAN no había más que criticas genéricas, es ahora con la entrada del nuevo gobierno de AMLO que se desata el arsenal retorico que si bien contiene elementos de verdad, deja muy mal parado al propio zapatismo ante 18 años de gobierno extremadamente reaccionarios si que en general se hayan pronunciado salvo en casos donde ya todo el mundo lo hacia, por ejemplo en el caso de los 43.

Los neozapatistas pedían los acuerdos de san Andrés y dialogo con Zedillo y Fox, ahora los repudian con AMLO.

No seremos nosotros quienes salgamos ahora a defender lo indefendible de políticas claramente pro capitalistas del nuevo gobierno de AMLO, pero el camino que está tomado el EZLN lejos de generar motivos para organizarse en torno a él y al CNI lo llevará más al aislamiento y la marginación. Los resultados de la campaña de Marichúy así lo demuestran.

Llamado contundente a…

No obstante es cierto que la denuncia al gobierno que aún no comienza, al que ahora está acabando se le deja en paz, es contundente, palabras duras, una declaración de hostilidades que se corona con un “poderoso” llamado a… consultas a las comunidades para hacer “retemblar la tierra con la organización abajo y a la izquierda”, para un posible consejo de gobierno de los no indígenas. Para gobernar en un México autonómico, pero que el gobierno asesino no se meta, porque si no capaz que se puede decidir hacer otra consulta.

Dicho todo esto hay algunas cosas que están claras en el CIG.

1.- Que son anticapitalistas, que defienden la vida, la tierra y sus métodos de organización son las asambleas para hacer consultas donde se acuerde consultar sobre nuevas consultas.

2.- Que dentro del mundo indígena mexicano son una minoría, respetable y digna, pero minoría al fin.

3.- Que ser de “abajo y a la izquierda” no implica un programa, unos métodos, una tradición. Sino más bien una actitud.

4.- Que a cerca de 25 años del levantamiento zapatista este nunca ha estado más aislado que ahora.

Nos da la impresión que el zapatismo se parece a un hombre que para salir de una cueva cava hacia el fondo.

No es algo que nos alegre, en la lucha que se desatará en los siguientes años quisiéramos ver una propuesta alternativa, un plan de lucha común, quisiéramos menos palabras y más acciones, como las que estallaron el 1° de enero de 1994.

Fueron 12 días, heroicos, gloriosos, inspiradores, pero no se puede vivir para siempre de esos 12 días.

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