El elefante en la sala: Pemex y el STPRM, burocracia sindical contra la seguridad y la organización obrera

Gonzalo Guerrero

«De este modo, la burocracia sindical sustituye con débiles arroyos las poderosas corrientes del movimiento obrero, sustituye con parciales reivindicaciones reformistas los objetivos revolucionarios generales del movimiento y obstaculiza la transformación de los esfuerzos aislados del proletariado en una lucha revolucionaria única tendente a destruir al capitalismo».
—Resolución sobre la acción comunista en el movimiento sindical, IV Congreso de la Internacional Comunista, 1922.

Hemos visto cómo, a lo largo de todos estos sexenios en México, que distintos gremios sindicales han luchado desde sus bases por reivindicaciones económicas y sociales. La respuesta de los distintos gobiernos defensores de los intereses de la burguesía dominante ha sido la contención y el ataque: la extinción de Luz y Fuerza del Centro y la larga resistencia del SME frente a la desaparición, de un plumazo por parte de Calderón, de su fuente de empleo; la lucha de la CNTE iniciada en 2008 y retomada en el gobierno de Sheinbaum por la derogación de la Ley del ISSSTE y contra el sistema de pensiones basado en cuentas individuales, Afores y UMAs; la huelga del Sindicato Nacional de Empleados y Trabajadores del Monte de Piedad del último año. Hoy, mientras escribo estas líneas, vemos también el descontento de los trabajadores del Seguro Social, en donde también se han sumado a las protestas otros sectores, incluyendo trabajadores de Pemex a través de sindicatos de reciente creación como SPIM, lo que refleja que hay un fermento de descontento por parte de los obreros cada vez más evidente.

Si en el periodo de AMLO hubo un relativo periodo de paz en la lucha de clases nacional, las contradicciones del sistema han estallado en el último periodo, en gran parte derivadas por las presiones y crisis internacionales. Particularmente ha sido la juventud estudiantil y obrera la que se ha puesto en la vanguardia de luchas por las 40 horas, contra los ataques imperialistas, contra la presencia de Israel en México, contra el agua contaminada, la crisis de desaparecidos, entre muchas otras. Aunque la clase trabajadora en México aún mantiene una confianza con el reformismo, empezamos a notar las primeras fisuras graves que el Estado y los dirigentes charros son incapaces de ocultar. Al final del día, la socialdemocracia burguesa ha demostrado, una y otra vez, que solo está dispuesta a dar ciertas concesiones dentro de los límites del capitalismo, sin tocar un solo peso de los millonarios de este país y subordinándose a los intereses del imperialismo. La clase trabajadora tarde o temprano van a cansarse de la hipocresía de sus dirigentes cooptados por la burguesía. 

¿Qué pasa con el STPRM y Pemex? 

Al platicar con varios camaradas de Pemex, aparece una realidad cuyos procesos son oscuros para la mayoría de la población. La empresa más importante del país se vuelve un elefante en la sala: sabemos que existe, conocemos su peso económico, pero desconocemos con transparencia qué se gesta en su interior.

Podemos decir, en primera instancia, que tanto en la burocracia del sindicato como en la empresa pública del Estado existe una red de intereses entre empresas capitalistas nacionales y extranjeras, burocracias institucionales y dirigentes sindicales. Siguiendo a Trotsky, estos últimos pueden actuar como agentes políticos de la burguesía y de su Estado. Mediante la cooptación de los dirigentes sindicales, el capitalismo de Estado puede contener a los obreros, explotarlos cruelmente y paralizar su resistencia.

¿Cómo se logra esto? A través de chantajes por plazas o contratos temporales; de prácticas que afectan directa o indirectamente a familiares mediante recomendaciones o ascensos escalafonarios; del cobro de favores; de amenazas directas al trabajador y denuncias que deben ser investigadas; incluso grupos de choque y relaciones con grupos delincuenciales. Es a través de la coerción que la burocracia sindical asegura su control y obtiene margen de negociación para conservar sus privilegios: viáticos corridos, puestos, ascensos y contratos negociados en la oscuridad, muchas veces mediante acuerdos verbales.

Al final de este sistema de explotación y corrupción, el obrero promedio es quien termina pagando. No se cubren viáticos por esos mismos acuerdos; falta equipo de protección personal —botas, overol, casco, lentes de seguridad— o este resulta insuficiente; falta de insumos y en el mal estado —se come prácticamente los mismos guisos—, poniendo el riesgo la salud de los trabajadores; todo intento por mejorar los servicios, se pasan por la mesa de negociación entre las delegaciones sindicales, el administrador de las plataformas y los representantes del servicio de hotelería y alimentación, los cuales son rechazados o se dan migajas. La coerción se aplica través de reportes al personal que pide las mejoras y los chantajes toman forma en frases como “deberían sentirse agradecidos de tener trabajo”, o reportes con la representación sindical, pues ya que la mayoría de los trabajadores al ser transitorios, temen perder “el movimiento”, es decir, una a futura recontratación. Se pasan por alto los derechos de los trabajadores en materia de seguridad y salud. 

Todo esto contrasta con la política que Pemex presume mediante su Sistema de Seguridad, Salud en el Trabajo y Protección Ambiental (SSPA), así como de los organismo como OIT, con sus declaraciones sobre derechos humanos, las Leyes Federales de Trabajo y la Constitución Política. Al final vemos que toda maquinaria legal burguesa sólo defiende a los intereses de la burguesía, aparece diáfanamente la lógica de la moral burguesa: la hipocresía.

Ya ni hablar de las condiciones que los trabajadores de confianza tienen sobre los trabajadores (perforadores, Técnico de perforación o superintendentes, coordinadores de los activos que son ingenieros, así como trabajadores que pertenecen a la burocracia de recursos humanos, como gestores o jefes de departamentos), que solo utilizan las políticas del SSPA a conveniencia, como requisito burocrático y en realidad están interesados en cuidar los intereses económicos de la patronal (tiempo-costo, capital extranjero), aun a pesar de cansancio y la explotación de toda la clase trabajadora tanto de Pemex como los trabajadores de las compañías privadas, que aceptan como condición este chantaje a un costo de no comer o no dormir bien; todo para cuidar las fuentes de empleo, dicen ellos. 

Este mismo temor de cuestionar o parar trabajos con tal de proteger las fuentes de empleo, ha causado los accidentes como los de los Abkatunes, plataformas de procesos, que al no tener mantenimientos adecuados, por falta de materiales y por el miedo de cerrar la producción, ocasionan accidentes como las explosiones, teniendo como consecuencia la muerte o la incapacidad por quemaduras de muchos trabajadores. La vemos reflejada también en la venta clandestina que encontramos, sin ningún descaro, cerca de centros de trabajo, muelles y helipuertos donde embarca y desembarca el personal, e incluso en espacios cercanos a los almacenes que deberían proporcionar ese equipo. No estamos en contra de los tianguistas, que, como parte de nuestra clase, buscan salir adelante bajo este sistema de explotación bárbara que es el capitalismo y su etapa senil: el imperialismo. Pero sí denunciamos los negocios jugosos de las castas que se benefician de esas ventas clandestinas y de contratos que se embolsan a costa de la seguridad de los trabajadores.

Huelga decir de los cobros excesivos de seguros y transportes por parte de la burocracia sindical que va directo a las nóminas de pago, además de las cuotas sindicales que se usan para pagar jugadores de béisbol o fútbol para disfrute de esa clase burocrática. Es absurda la disparidad de los privilegios de la burocracia sindical, al punto que a jugadores profesionales les pagan con una ficha e incluso las plantas o bases, a costa de los trabajadores transitorios con más derecho por los años de antigüedad, que no se les ha hecho justicia, con el pretexto de que no hay suficientes centros de trabajo en donde puedan colocarlos, o simplemente porque no les da la gana. Lo mismo podemos decir de los eventos de beneficencia que no son del todo transparentes y que no benefician al crecimiento de la base trabajadora.

Además se suma que la negociación salarial fue igual de grosera que la de los trabajadores de IMSS: 4% al salario, 3.5% a prestaciones; se dice que el índice de inflación para este años supera el 4%  por lo cual realmente es insignificante el aumento y no recupera el poder adquisitivo

¿Qué hacer?

En el informe 2022-2024 del propio STPRM se reconocen miles de riesgos detectados en áreas de PEMEX, lo que vuelve indispensable que la base trabajadora exija información verificable sobre su atención, sus causas y las medidas preventivas reales. Cito algunos ejemplos tomados del informe:

«En el 2023 se registraron 18 accidentes relevantes, en 7 se presentaron lamentables defunciones de compañeros trabajadores. En cada uno de ellos se ha solicitado la elaboración de los “análisis causa raíz” con la participación de la CLMSH respectiva e incluso se reforzó la revisión en seguridad e higiene con las visitas de inspección de la STPS, siendo estos: 

• Colisión de camión de Cia y carrotanque en Refinería Tula. (feb, 22) 

• Desmantelamiento de U. Bombeo Pozo Coyotes 467. (may, 22) 

• Amerizaje de helicóptero en Sonda de Campeche. (jun, 22) 

• Incendio en cambiadores de calor Refinería Minatitlán. (feb, 23) 

• Incendio en EQ PM -119 del CAE Tuzandepetl. (feb, 23) 

• Incendio y pérdida total de plataforma CP Nohoch-A Cantarell. (jul, 23) 

• Incendio en cambiador de calor Refinería Salina Cruz. (nov, 23) 

(…)

En el 2024, al mes de mayo se han registrado 15 accidentes relevantes de los cuales 8 se reportan con fatalidad de trabajadores por diversas causas, algunos de ellos en circunstancias inverosímiles pero que involucran un incumplimiento a medidas preventivas de seguridad previamente determinadas, tal como el ocurrido el 22 de enero de 2024 por caída de un portón de acceso principal, golpeando la cabeza de un trabajador o el accidente del 23 de abril de 2024 por impacto en tórax de la capa de cárter de un compresor; por lo que, te invitamos a que conforme a las disposiciones del Reglamento de Seguridad e Higiene Industrial de Petróleos Mexicanos y sus Empresas Productivas Subsidiarias, de observar alguna condición de riesgo, realices la notificación correspondiente a tu jefe administrativo inmediato y la Comisión Local Mixta de Seguridad e Higiene Industrial, así como a tu Representante Sindical Local, recuerda que la seguridad es responsabilidad de todos». 

La tarea de la vanguardia revolucionaria es luchar por la completa independencia y democratización de los sindicatos y por el verdadero control obrero sobre la dirección sindical y la planificación de las empresas. Pero, para lograrlo, se necesita dirección y un programa revolucionario que asegure la organización de nuestra clase. Una perspectiva científica y socialista, como planteamos en el punto 11 de nuestro programa como Partido Comunista Revolucionario, debe ser capaz de orientar esa lucha.

La tarea que tenemos por delante puede resumirse así:

“Los sindicatos han organizado a las masas obreras con el objetivo de una lucha por el alza de los salarios y por la reducción de la jornada de trabajo y lo hacen en amplia escala. Los consejos obreros industriales se organizan para el control obrero de la industria y la lucha contra la desorganización económica; abarca a todas las empresas, pero la lucha que sostienen no puede revestir sino muy lentamente un carácter político general. Solo en la medida en que los sindicatos lleguen a superar las tendencias contrarrevolucionarias de su burocracia o se conviertan en órganos conscientes de la revolución, los comunistas tendrán el deber de apoyar los consejos industriales obreros en sus tendencias a convertirse en grupos industriales sindicalistas”.

Por eso desde el Partido Comunista Revolucionario hacemos un llamado a toda la clase trabajadora a organizarse con nosotros, a estudiar las mejores prácticas de nuestra clase, para poder democratizar y transformar nuestros sindicatos, como instrumentos de lucha y resistencia, en verdaderas organizaciones que representen a nuestros intereses, sindicatos hecho por obreros para los obreros y acabar con esa burocracia parasitaria que nos roba nuestras fuerzas. Trabajador, trabajadora de Pemex, del Seguro Social o cualquier joven estudiante o trabajador que esté cansado de recibir las migajas de nuestro propio trabajo, les decimos: ¡Adelante, uníos! ¡Contáctenos, organízate y lucha con nosotros!

¡POR LA DESAPARICIÓN DE LAS REPRESENTACIONES CHARRAS, Y POR SINDICATOS VERDADERAMENTE DEMOCRÁTICOS!

¡POR LA LUCHA POR LAS CUARENTA HORAS EFECTIVAS!

¡POR MÁS TIEMPO PARA DESCANSAR Y VER CRECER A NUESTRAS FAMILIAS!

¡POR UNA CLASE REVOLUCIONARIA!

ORGANÍZATE CON NOSOTROS, ¡ÚNETE AL PCR!