UNAM: El fracaso de los exámenes en línea

Ayleen N.

Recientemente, la polémica sobre el examen de admisión al nivel superior de la UNAM se ha vuelto muy viral. El primer examen de admisión a la universidad de su historia 100% en línea se convirtió en una burla para los jóvenes aspirantes que fueron sometidos a esta prueba..

No es la primera vez que la universidad aplica un examen de nuevo ingreso con modalidad virtual. Desde el año pasado, la admisión a bachillerato se llevó a cabo a través del ECOEMS, tras el cumplimiento de la promesa de campaña de la presidenta Claudia Sheinbaum de eliminar el examen de COMIPEMS. Aquella experiencia ya había sido desastrosa: cientos de exámenes en línea fueron cancelados por ruido ambiental fuera del control del aspirante como perros ladrando, camiones en la calle o personas haciendo labores del hogar. 

Aunque las protestas posteriores no se dejaron esperar, la Universidad hizo caso omiso de manera cínica a todos los problemas que ocasionó a los aspirantes, quienes perdieron de forma arbitraria la oportunidad de estudiar ese año. Las autoridades de la UNAM, sin interesarse en las demandas de los jóvenes, decidieron proceder con la convocatoria al examen para licenciatura de 2026, en línea.

Ahora, en 2026, el escándalo se multiplicó por la magnitud del examen. Una investigación de Excélsior reveló la existencia de un mercado paralelo en WhatsApp y Telegram que ofrecía desde bancos de preguntas por 200 pesos hasta la suplantación de identidad por 4 mil pesos. Se prometían “respuestas en tiempo real” y “filtración directa con la versión exacta” durante la misma aplicación. La UNAM detectó irregularidades, bloqueó exámenes por conductas contrarias a la convocatoria y suspendió provisionalmente las inscripciones para el ciclo escolar 2026-2027. 

Se estima que casi la mitad de los cerca de 160 mil exámenes pudieron haber involucrado algún grado de anomalía y tras esto la Universidad nombró una Comisión Técnica de Personas Expertas para revisar todo el proceso y convocó a 58 mil 783 aspirantes a un examen de control presencial.

Como era de esperarse, el examen de control también enfrentó problemas. En las primeras dos sedes, León y Oaxaca, apenas el 55.6% de los convocados se presentó; en Oaxaca, donde la inasistencia superó la mitad del padrón, 53.4% no acudió. 

Frente a las múltiples irregularidades del examen en línea, la UNAM, a través de su Comisión Técnica,  sólo ha podido decir una vez más que aún no sabe a ciencia cierta qué ocurrió y que la investigación sigue abierta, demostrando que la universidad fue orillada a repetir el examen por una cuestión de prestigio institucional ante la premura de las críticas a las que fue sometida.

La narrativa de la burguesía para enmascarar sus errores

Ante el caos del examen y la evidencia del mercado paralelo de trampas, surgieron críticas y señalamientos contra los aspirantes, acusándolos de “tramposos” o “huevones”. Los medios se han encargado de culpar únicamente de una supuesta falta de moral o esfuerzo a los jóvenes, como si la masividad del fraude fuera responsabilidad exclusiva de los estudiantes que aspiran a algo tan básico como recibir educación universitaria de calidad.

La investigación de Excélsior muestra que detrás de la venta de respuestas y la suplantación de identidad operaban redes organizadas que captaron aspirantes en redes sociales y los dirigieron a grupos privados con promesas de guías gratuitas, para después evolucionar hacia la venta de paquetes clandestinos, sumergiéndolos en un mercado paralelo que se alimentó de la desesperación de los jóvenes que aspiran a integrarse en el sistema de educación superior pública. 

Cómo la educación nunca sale de la dinámica del capitalismo

Educar a la clase trabajadora nunca ha sido una prioridad para la burguesía. Más bien, nuestra educación es una conquista de la lucha de las clases explotadas y sus hijos, y por eso no nos debe sorprender que, desde el inicio, el proceso sea un filtro desigual y poco equitativo. El costo para realizar el examen equivale a un día y medio de salario mínimo de un trabajador mexicano, siendo ésta sólo una de las barreras económicas que ya excluye a la mayoría de los sectores más pobres de la clase obrera y las masas populares.

Casos de ineptitud de las autoridades universitarias que privan de la educación a los jóvenes nos sobran. 

Arturo, un joven de Iztapalapa que logró 107 aciertos y fue seleccionado para la Licenciatura en Economía en Ciudad Universitaria, tuvo que renunciar a su lugar porque la burocracia de la UNAM le asignó Oaxaca como sede para realizar el examen presencial de control. El viaje más austero le habría costado entre 2 mil y 3 mil pesos, una cantidad que su economía familiar no podía afrontar. “Es muy doloroso — dice—. No se trata solamente de perder una universidad. Siento que estoy perdiendo una oportunidad por una circunstancia ajena a mi desempeño”. (Toribio, 2026).

Fernando, un joven de 21 años que ya había conseguido el puntaje para Ciencias Agroforestales en la ENES Morelia, pidió un préstamo de 2 mil 500 pesos (más de una semana de su actual salario en KFC)  para viajar de Morelia a León y repetir el examen. Su padre lo acompañó y pidió permiso en su empleo. “Si no hubiera solicitado el préstamo, aseguró, no habría podido pagar ni siquiera los boletos de autobús”. (Toribio, 2026).

El sistema capitalista no asegura vivienda, comida, calzado, materiales o transporte para que los jóvenes accedan a la educación superior, y aunque la universidad se jacta de querer romper estas barreras sigue sin poder poner ni un solo comedor subsidiado dentro de las instalaciones. El examen es apenas la primera de miles de barreras que pesan sobre la juventud que desea educarse.

La Presidenta Claudia Sheinbaum, ante esta crisis, abrió 37 mil 503 espacios en otras instituciones de educación superior para los jóvenes que no lograsen ingresar a la UNAM. Esto es una conquista de la presión ejercida y la lucha por el derecho a la educación de los trabajadores y sus hijos a lo largo de los años. Pero no podemos comparar la calidad de estas nuevas universidades federales con las de la UNAM, el IPN, la UAM o las universidades estatales. Se debe aumentar sustancialmente el presupuesto a estas universidades e instituciones de educación superior.

Resultado de la presión social frente al escandaloso examen y las medidas burocráticas de la UNAM, ésta se vio obligada a admitir el 57% de quienes se presentaron a repetir el examen de admisión.

Con la lucha hemos y podemos conseguir educación para miles de hijos de obreros y campesinos, pero necesitamos una educación universal sin ningún rechazado ¿Cómo podemos conseguirlo?

Ni un hijo de la clase obrera sin derecho a educación

La corrupción y la opacidad tan comunes en la UNAM, como ocurre justo ahora con los exámenes de admisión, son síntomas de un sistema que opera bajo lógicas de lucro y privatización, pues se impide a miles de hijos de la clase obrera el ingreso a la universidad. Casos escandalosos de corrupción dentro de la universidad como los de Mauricio de Jesús Juárez, acusado de no atender denuncias de acoso e incurrir en actos de corrupción; o el del ex-rector Enrique Graue Wiechers, acusado de una defraudación fiscal de más de 300 mil pesos han sido enterrados, y este problema sistemático ha afectado por décadas a estudiantes, trabajadores y profesores. La apertura de nuevos lugares sin una inversión real en infraestructura no resolverá la demanda insatisfecha de aspirantes. Parte de ese recurso debe venir de la eliminación de los privilegios y reducción de los altos salarios de las autoridades ineptas que dirigen la UNAM, sin dejar de lado la necesidad de aumentar sustancialmente el presupuesto a la educación pública. Exigimos que todo hijo de trabajador entre a la universidad u otras instituciones de calidad de educación superior; rechazamos los procesos de admisión clasistas, excluyentes e inequitativos; nos solidarizamos con todos los aspirantes que han sufrido la deficiencia de la Universidad sin siquiera poder pisar sus aulas, y exigimos que la UNAM se haga responsable de los daños causados y les de un lugar en sus escuelas y facultades dotando del presupuesto para contar con el personal, docentes e infraestructura necesarias para su óptima operación. 

¡Educación primero al hijo del obrero!

Fuentes:

https://www.excelsior.com.mx/nacional/venta-respuestas-y-suplantacion-manchan-examen-unam

https://www.excelsior.com.mx/nacional/rostros-detras-examen-control-unam?amp

https://www.excelsior.com.mx/nacional/es-doloroso-aspirante-economia-pierde-lugar-unam-no-puede-costear-viaje-oaxaca?amp

https://www.excelsior.com.mx/nacional/pide-prestamo-y-viaja-morelia-leon-para-repetir-examen-unam?amp

https://www.excelsior.com.mx/nacional/comision-tecnica-unam-no-sabe-aun-que-paso