La presencia de Israel en México: ¡Combatir el sionismo con un programa revolucionario proletario!
Mauricio Medina
Con las noticias de la presencia de capital israelí en México se ha evidenciado el malestar de un sector importante de la juventud proletaria que rechaza a toda costa la intervención sionista. Se trata de la misma generación que ha tenido los ojos puestos en la brutal ocupación en Gaza y la inestabilidad en Medio Oriente producto de los deseos expansionistas de Israel.
Una ola de rechazo ha inundado el país al salir a la luz acuerdos de manejo del agua entre el gobierno de Chihuahua y la Agencia de Cooperación Internacional para el Desarrollo de Israel (Mashav), realizados en 2023 en el marco de los 70 años de relaciones diplomáticas México-Israel. El plan nunca es ambiguo con respecto a los beneficios para la clase trabajadora chihuahuense; por el contrario, es claro con respecto a los beneficios para el sector privado israelí.
A partir de eso, una ola de noticias se ha viralizado evidenciando la mano del capitalismo israelí en nuestro país, particularmente, en el ámbito de la ciberseguridad y armamento. En realidad, estos negocios no tienen nada de nuevo, únicamente clarifican el verdadero carácter de los negocios capitalistas: Se mantienen en secreto las grandes inversiones sin ser consultadas por la clase trabajadora, mientras los burgueses no lo piensan dos veces a la hora de mantener relaciones con abiertos genocidas. En el capitalismo, la ganancia está por encima de la dignidad humana.
Como marxistas, estamos en contra de cualquier ataque hacia los pueblos oprimidos y del papel que juega el capital financiero y las potencias imperialistas al meter sus garras en las economías de los países en desarrollo para sus propios beneficios.
Pero debemos ser claros que nuestro planteamiento no cae en los principios abstractos del nacionalismo, pues en la arena nacional encontramos la existencia de dos clases antagónicas en contradicción inherente: el proletariado y la burguesía. Nosotros criticamos a la burguesía extranjera, así como a la burguesía nacional que hace negocios con genocidas, que utiliza el desarrollo tecnológico para mantener al proletariado vigilado y mantiene las condiciones de explotación hacia nuestra clase. Nuestro llamado es por la revolución internacional proletaria.
La presencia de la mano putrefacta de Israel en México y todo el mundo es el reflejo del capitalismo en su fase imperialista: La economía ha trascendido las fronteras nacionales para volverse una economía global e interconectada, pero al servicio de la clase dominante y de los grandes monopolios, no de la clase trabajadora internacional. Incluso los llamados Estados burgueses “democráticos” que señalan con la mano izquierda los horrores de Israel, pactan negocios con esos mismos capitalistas con su mano derecha.
Israel en México y América Latina
Israel cuenta con poderosas industrias armamentísticas, de investigación y desarrollo (I+D) y ciberseguridad en el mercado mundial. Este desarrollo industrial se originó como una forma de mantener su poderío en Medio Oriente hasta el punto de ser considerada hoy día la décima a nivel mundial, capaz de exportar a otros países, particularmente Estados Unidos, el cual es el destino número uno de las armas de Israel. Sin embargo, este no es el único país. La lista es larga, abarcando prácticamente países de todos los continentes.
En México, Israel ha tenido presencia en los sectores de videovigilancia, geolocalización y armamento. El gobierno panista de Aguascalientes bajo Tere Jiménez realizó contratos con grupo Kabat por 728 millones para la creación de un sistema de vigilancia C5 con reconocimiento facial. Este mismo consorcio manufacturó sistemas de vigilancia para los gobiernos de Michoacán, Chiapas y Tamaulipas, por decir solo algunos. El exgobernador jalisciense, Enrique Alfaro, compró el servicio de geolocalización israelí Geomatrix y Cellebrite de la empresa Rayzone por 105 millones de pesos. Por su parte, el gobernador oaxaqueño Salomón Jara adquirió rifles de asalto de la empresa Israel Weapons Industry (IWI) para las fuerzas armadas estatales. Aunque se pinten de distintos colores, los políticos burgueses blindan el aparato represivo del Estado con manufactura israelita.
En el caso específico de la ciberseguridad, el 50% de las inversiones que se realizan a nivel mundial tienen lugar en Israel. Un ejemplo es la empresa NSO Technologies, creadora del software Pegasus, el cual fue comprado para el espionaje por el expresidente Peña Nieto y que se mantuvo en funcionamiento aún con AMLO.
La realidad es que Israel ha estado presente en América Latina vendiendo y suministrando armas a fuerzas militares o del Estado, como en las dictaduras en El Salvador (1931-1979 y la guerra civil hasta 1992), Nicaragua (1937-1979), Paraguay (1954-1989), Guatemala (1963-1966 y 1982-1985), Chile (1973-1990), Argentina (1976-1983) y Ecuador (1976-1979). Hasta bien entrada la década de los 2000, oficiales de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) formaron escuadrones de la muerte en Colombia. Y recientemente se filtraron audios, el llamado Hondurasgate, en donde políticos de derecha en América Latina declaran formar alianza con medios israelíes para impulsar campañas de desinformación y operaciones políticas contra gobiernos de México y Colombia. El regreso de la Doctrina Monroe bajo el corolario Donroe facilita la entrada de los aliados del imperialismo norteamericano en su cruzada por alinear a los gobiernos de la región a sus intereses.
Con respecto al agua como negocio, algo que ha llamado la atención en las últimas semanas, la presencia de Mekorot en América Latina —empresa estatal israelí fundada en 1938— ha dado serias preocupaciones por ser la que controla más del 80% del agua en Palestina como una herramienta más de inestabilidad para el desplazamiento forzado. A pesar de este historial, se han firmado acuerdos entre varios gobiernos de América Latina con dicha empresa, incluyendo México que en 2013 firmó un convenio para asesoramiento de proyectos hídricos.
No pretendemos hacer una larga lista de la influencia de Israel en la vida política y económica de Israel en México y América Latina. Esperamos con los datos presentados dejar claro al lector la generalidad: Mientras exista la base económica actual —el modo de producción capitalista— la anarquía del mercado, las industrias de la guerra, la complicidad de los Estados burgueses y la entrada del monopolio en las economías serán el pan de cada día. Estamos frente a los resultados de un sistema de producción que ha dejado de ser viable para la humanidad.
El sionismo y la crisis del capitalismo
El sionismo es un movimiento nacionalista que tiene como objetivo una patria judía en territorio palestino. Theodor Herlz, un burgués intelectual judío, desempeñó un papel fundamental como principal organizador y teórico del movimiento sionista a nivel internacional. Fue Herzl quien escribió El Estado judío, que se convertiría en el manifiesto político del sionismo, y quien ideó la táctica de la emigración masiva de judíos de Europa a Palestina.
Si bien es real que históricamente ha existido una persecución y discriminación hacia la población judía, el sionismo no es más que la respuesta burguesa que implicó en su mayor parte a judíos ricos que compraron tierra en Palestina de los terratenientes árabes ausentes (con frecuencia llevaba al desahucio de los inquilinos palestinos que allí vivían), y se la donaban a colonos judías que formarían colectividades y trabajarían la tierra. Esto sentó las bases de lo que hoy es Israel.
Desde sus inicios, el proyecto sionista necesitó del patrocinio de las potencias imperialistas. Primero, de Gran Bretaña con la llamada Declaración Balfour de 1917 —aunque posteriormente en 1948 el imperialismo británico apoyó a unidades jordanas contra Israel— y posteriormente encontrando a su mayor aliado en el imperialismo norteamericano. Para la potencia norteamericana, el apoyo a Israel ha significado mantener en raya la presencia de sus principales competidores en Medio Oriente, aunque es una relación con sus propias contradicciones: En el último periodo, Trump ha demostrado abiertamente desacuerdos con Netanyahu tras la humillante derrota en Irán.
Lo importante a entender es que la formación de Israel revela que el Estado no es un ente abstracto, sino que sigue intereses de clase, particularmente para beneficio de la clase dominante. Esto es ABC de la teoría marxista, que en la práctica nos permite describir que Israel desde su creación mantuvo un programa burgués, apoyado por potencias imperialistas y con una historia manchada de sangre. Las guerras imperialistas y los genocidios son parte de la política burguesa llevada a los medios más brutales conocidos por el humano.
El régimen de Netanyahu ha sido sumamente brutal para el pueblo palestino y árabe, reflejo de la reaccionaria ideología sionista y, al mismo tiempo, de la inestabilidad del periodo actual. Debemos recordar que Netanyahu estaba en la cuerda floja por escándalos de corrupción que llevaron a movilizaciones sociales en Israel y dentro del seno de su propia clase que querían sacarlo. Con el ataque de Hamas en octubre de 2023, dio inició a su proyecto genocida logrando mantenerse en el poder. Sin embargo, el desgaste de la guerra ha tenido efectos a lo interno de su país, y, sobre todo, dentro de su principal aliado, Estados Unidos, teniendo peso incluso dentro de las propias filas de votantes de Trump que no le ven sentido a la guerra en Medio Oriente.
Por ello, el gobierno de Netanyahu no necesariamente encaja con el fascismo. El fascismo es un fenómeno histórico caracterizado por un movimiento contrarrevolucionario de masas, particularmente la pequeñaburguesía y sectores desclasados, cuyo objetivo es destruir las organizaciones independientes de la clase obrera. Pero la inestabilidad social es lo que caracteriza a nuestros tiempos. Entender esto nos permite entender que el gigante en realidad tiene pies de barro.
La falta de una base social sólida en estos movimientos reaccionarios nos dice que la lucha de clases aún no se estanca en un punto muerto; al contrario, se intensifica cada día ante las contradicciones del capitalismo en su fase más decadente. Las luchas nacionales contra el intervencionismo imperialista se ligan íntimamente al factor revolucionario del proletariado a nivel internacional para tomar la rienda de su destino, no bajo promesas falsas de las burguesías, sino encendiendo el fuego de cuyas cenizas saldrá la nueva sociedad edificada por nosotros mismos. El imperialismo debe ser la antesala de la revolución social internacional.
Internacionalismo proletario y la lucha por el comunismo
Lenin en El derecho de las naciones a la autodeterminación escribió:
«Lo que más interesa a la burguesía es la “posibilidad de satisfacción” de la reivindicación dada; de aquí la eterna política de transacciones con la burguesía de otras naciones en detrimento del proletariado. En cambio, al proletariado le importa fortalecer su clase contra la burguesía, educar a las masas en el espíritu de la democracia consecuente y del socialismo».
Con esto queremos decir que los comunistas estaremos acompañando a nuestra propia clase, el proletariado, en la lucha contra el intervencionismo imperialista en sus países. Pero esta lucha debe ser bajo una dirección clara que no caiga en los discursos nacionalistas que buscan ocultar la contradicción fundamental de la sociedad dividida en clases.
En la lucha contra el imperialismo yanqui y sionista en México y América Latina, abogamos por la bandera del internacionalismo proletario: Es la unidad de la clase trabajadora de todos los países las que pueden hacerle frente a los saqueos de la burguesía extranjera y quitar del poder a las burguesías nacionales que se enfrentan al imperialismo con los pantalones abajo.
Una vez más, citando a Lenin:
«En todo caso, el obrero asalariado seguirá siendo objeto de explotación, y para luchar con éxito contra ella se exige que el proletariado sea independiente del nacionalismo, que los proletarios mantengan una posición de completa neutralidad, por así decir, en la lucha de la burguesía de las diversas naciones por la supremacía. En cuanto el proletariado de una nación cualquiera apoye en lo más mínimo los privilegios de “su” burguesía nacional, este apoyo provocará inevitablemente la desconfianza del proletariado de la otra nación, debilitará la solidaridad internacional de clase de los obreros, los desunirá para regocijo de la burguesía».
Nuestra tarea en la lucha antiimperialista es poner en primer plano el antagonismo entre el capital fundido a escala internacional y el movimiento obrero internacional. Dentro del capitalismo, las potencias imperialistas y grandes monopolios seguirán interesados en explotar la mano de obra barata de los trabajadores de las naciones oprimidas y buscarán la extracción de sus recursos, como es también el caso de las mineras canadienses en nuestro territorio. Como ya señalamos, las burguesías de los países excoloniales o semicoloniales son incapaces de hacerle frente al dominio del mercado mundial y de los monopolios, al contrario, harán alianzas y se subordinan a este.
La juventud y el proletariado que han desarrollado una actitud antiimperialista no deben caer en el nacionalismo. Deben convertirse en combatientes de la lucha de clases que comprendan que para combatir el sionismo y cualquier intervencionismo imperialista debe hacerse a través de los métodos colectivos de la clase obrera, con un programa revolucionario claro que vincule directamente los males actuales con el capitalismo.
La lucha por el comunismo busca acabar con las cadenas que hoy día están ahogando al progreso humano: la propiedad privada en los medios de producción y la sociedad dividida en clases. La burguesía ha agotado su papel histórico, ahora le corresponde al proletariado tomar el poder político y construir una economía planificada a nivel internacional para satisfacer las necesidades humanas y no las del Capital. Entre muchas cosas, el comunismo es una aspirina del tamaño del Sol.
Bibliografía
https://marxist.com/israel-cumple-60-anos.htm
https://www.trtespanol.com/article/92b1780edb19
https://marxismo.mx/controla-israel-a-estados-unidos/
https://marxismo.mx/hondurasgates-aqui-se-hace-lo-que-trump-diga/
https://marxismo.mx/el-significado-de-donald-trump-un-analisis-marxista/?utm_source=chatgpt.com
https://marxismo.mx/la-gazaficacion-del-libano-por-parte-de-israel/
