Venezuela aprueba la contra-reforma de la Ley de Hidrocarburos
Jorge Martín
La secuencia de acontecimientos desencadenados por la agresión imperialista del 3 de enero contra Venezuela ha llevado el 29 de enero a la aprobación en la Asamblea Nacional venezolana de una reforma parcial de la Ley de Hidrocarburos. Inmediatamente después, la OFAC de EEUU, que se encarga de las sanciones, publicó una licencia general número 46 levantando parcialmente las sanciones al petróleo venezolano aunque con restricciones muy estrictas. Es importante entender lo que esto significa. Publicamos aquí unos primeros apuntes, junto con una nota anterior sobre la comparecencia de Marco Rubio en la Comisión de Exteriores de Senado de EEUU para hablar sobre la agresión a Venezuela.
Última hora sobre las sanciones petroleras de EEUU a Venezuela
Hoy se dieron dos pasos importantes y estrechamente relacionados acerca de las sanciones estadounidenses al petróleo venezolano.
– La Asamblea Nacional de Venezuela aprobó por unanimidad la Reforma Parcial de la Ley de Hidrocarburos de Chávez (texto completo aquí).
– EE. UU. emitió la licencia general 46 sobre sanciones petroleras a Venezuela.
Explico:
La reforma a la Ley de Hidrocarburos fue exigida por Estados Unidos y las multinacionales petroleras que querían que se consagraran en la ley condiciones que les favorecieran: arbitraje internacional de contratos, mayor autonomía de actuación, acceso directo a la actividad primaria y reducción de impuestos y regalías.
Todos estos puntos, que están en contradicción con las leyes y decretos de Chávez de 2001 (que desencadenó el golpe de 2002), 2006 y 2007, fueron aprobados por unanimidad hoy, 29 de enero, en la Asamblea Nacional venezolana.
De hecho, la ley aprobada finalmente hoy es todavía más favorable a las multinacionales que el borrador presentado la semana pasada (rebaja todavía más las regalías e impuestos, clarifica el arbitraje “independiente”, es más claro en derogar las leyes de Chavez).
Ayer Marco Rubio en el Senado felicitó a las autoridades venezolanas por la ley de hidrocarburos, aunque señaló que quizás no iba bastante lejos. Hoy las autoridades venezolanas hicieron concesiones adicionales.
Apenas habían pasado unos minutos de la aprobación de la [contra]reforma, la agencia de sanciones de Estados Unidos, OFAC, emitió la licencia general 46 que permite a las empresas petroleras estadounidenses regresar a Venezuela bajo una serie de CONDICIONES ESTRICTAS (texto completo aqui).
¿Cuáles son los términos y las condiciones? Veamos:
– La autorización es de amplio alcance y abarca todos los aspectos del negocio petrolero.
– No se permiten pagos directamente a Venezuela, sino a una cuenta bancaria controlada por el gobierno de EE. UU. (!!), actualmente ubicada en Qatar.
– La jurisdicción del contrato será la de EE. UU. y la resolución de disputas se llevará a cabo en EE. UU.
La Licencia 46 prohíbe específicamente:
– el comercio de petróleo con China, Irán, Rusia y Cuba;
– el comercio a precios reducidos (Cuba) a cambio de deuda (China);
– los pagos en oro y criptomonedas directamente a Venezuela.
La licencia general 46 también dicta que cualquier venta de petróleo venezolano a países distintos de EE. UU. debe informarse detalladamente a EE. UU. cada 90 días, incluyendo:
– Las partes involucradas;
– Las cantidades, valores y países de destino final;
– Las fechas en que ocurrieron las transacciones; y
– Cualquier impuesto, tarifa u otros pagos proporcionados al Gobierno de Venezuela.
Esto tiene un doble significado:
– Las leyes de Chávez para defender la soberanía petrolera venezolana y poner fin a la “apertura petrolera” a las empresas privadas se ven gravemente debilitadas y, en algunos casos, derogadas por completo.
– Estados Unidos ha levantado (parcialmente) las sanciones, pero mantiene la supervisión estricta sobre las ventas de petróleo, a quién se puede vender, en qué condiciones, qué métodos de pago. Las ventas a China, Cuba, Corea del Norte e Irán están prohibidas.
Para mayor escarnio, el retrato de Chávez era uno de los que presidía y el gobierno venezolano llamó a los trabajadores petroleros a movilizarse a la puerta de la Asamblea Nacional para celebrar.
La comparecencia de Marco Rubio sobre Venezuela ante el Senado de EEUU
Escandaloso. En la comparecencia de hoy, 28 de enero, de Marco Rubio ante el Comité de relaciones exteriores del Senado de EEUU, el Secretario de Estado explicó el mecanismo por el que el imperialismo yanqui supervisa el dinero de la venta del crudo venezolano:
“Hemos creado un mecanismo a corto plazo. Este no será un mecanismo permanente, pero sí a corto plazo, que permitirá satisfacer las necesidades del pueblo venezolano mediante un proceso que hemos creado. En él, presentarán mensualmente un presupuesto con los fondos necesarios. Les proporcionaremos desde el principio lo que no se pueda destinar a ese dinero. Han sido muy cooperativos en este sentido.”
O sea, EEUU controla la venta del crudo venezolano a través de multinacionales designadas por EEUU. El dinero de la venta se deposita en una cuenta (en Qatar) controlada por EEUU. El gobierno venezolano presenta un presupuesto mensual para explicar a EEUU en qué van a gastar el dinero, y entonces EEUU da el visto bueno. Además, hay una serie de gastos que ya están vetados de antemano (¡¡!!).
Eso no es todo. En realidad las autoridades de Caracas se han comprometido a usar ese dinero para comprar medicamentos y equipos a EEUU:
“De hecho, se han comprometido a utilizar una cantidad sustancial de esos fondos para comprar medicamentos y equipos directamente a Estados Unidos. De hecho, una de las cosas que necesitan es diluyente*, o diluyente*, según se pronuncie. Y eso es básicamente el crudo ligero que hay que mezclar con el crudo pesado para que el petróleo pueda mezclarse y transportarse. Antes obtenían el 100% de ese petróleo de Rusia. Ahora lo obtienen al 100% de Estados Unidos.”
Por si fuera poco, Rubio pasa a felicitar al gobierno venezolano por la contra-reforma de la ley de hidrocarburos de Chávez en beneficio de las multinacionales:
“Las autoridades locales merecen cierto reconocimiento. Han aprobado una nueva ley de hidrocarburos que básicamente elimina muchas de las restricciones de la era Chávez a la inversión privada en la industria petrolera.”
Lean bien lo que opina el representante del imperialismo yanqui y la reacción gusana miamera: “elimina muchas de las restricciones de la era Chávez a la inversión privada”. Más claro no podría ser.
Obviamente, como dicen en inglés el apetito se abre comiendo, y el imperialismo no está satisfecho con todas estas concesiones legales y exige más: “Probablemente no sea suficiente para atraer suficiente inversión, pero es un gran avance con respecto a la situación de hace tres semanas. Así que es un cambio importante.”
Obviamente, aunque Rubio dijo “llegamos a un acuerdo con ellos”, está claro que este “acuerdo” tuvo lugar después de una agresión militar sin precedentes y el secuestro del presidente Maduro. En su declaración escrita al comité, presentada el día anterior, Rubio dijo claramente:
“Rodríguez conoce bien el destino de Maduro; creemos que su propio interés se alinea con el avance de nuestros objetivos clave. Seguiremos de cerca el desempeño de las autoridades interinas mientras cooperan con nuestro plan por etapas para restablecer la estabilidad en Venezuela. No se equivoquen, como ha declarado el Presidente, estamos dispuestos a usar la fuerza para garantizar la máxima cooperación si otros métodos fallan. Esperamos que esto no sea necesario, pero nunca eludiremos nuestro deber con el pueblo estadounidense y nuestra misión en este hemisferio.”
Una amenaza en toda regla, directamente del libreto de Tony Soprano.
En esa misma declaración por escrito, Rubio específico las condiciones a las que Delcy se había comprometido:
“Delcy Rodríguez ha asumido el liderazgo de las autoridades interinas y ha manifestado su intención de cooperar con Estados Unidos. Se ha comprometido a abrir el sector energético venezolano a las empresas estadounidenses, brindar acceso preferencial a la producción y utilizar los ingresos para la compra de productos estadounidenses. Se ha comprometido a poner fin al suministro de petróleo de Venezuela al régimen cubano y a buscar la reconciliación nacional con los venezolanos, tanto en el país como en el extranjero.”
En resúmen, lo que tenemos es un mecanismo de subyugación semi-colonial de Venezuela por parte del imperialismo yanqui. No hay que darle más vueltas. El que diga que esto es una victoria táctica o que es una relación de respeto mútuo en el marco de la soberanía de Venezuela, se está engañando y engaña a otros. No hay soberanía cuando la potencia agresora controla el flujo del petróleo y el país agredido tiene que presentar una lista de gastos para que el amo en Washington la apruebe, antes de tener acceso al dinero de la venta del petróleo venezolano.
La comparación histórica no es con Brest-Litovsk (como han señalado Monedero y otros), ni tampoco con el pacto Molotov – Ribbentrop (como indicó Manu Pineda), sino más bien con la capitulación de Sèvres impuesta por las potencias aliadas vencedoras al imperio Otomano que colocó las finanzas turcas, incluido el presupuesto y los impuestos, bajo una comisión financiera aliada.
El tratado nunca se llegó a aplicar, por el rechazo del movimiento nacional dirigido por Mustafa Kemal que en lucha contra los capituladores finalmente declaró la República y conquistó la soberanía.
Lecciones de la historia.
