La lucha de la CNTE y las maniobras del Estado

Rubén Rivera

Como cada año en torno a las fechas del 15 de mayo, la CNTE anuncia una nueva fase de movilizaciones, esta vez en torno a demandas como: la abrogación de la ley del ISSSTE de 2007; pensiones dignas y en salarios mínimos, no en UMAs; aumento salarial del 100%; eliminación de la mal llamada reforma educativa. Demandas que en realidad sólo representan el intento del magisterio de regresar a las condiciones que existían antes del llamado “periodo neoliberal”. 

Historia combativa

La lucha de la CNTE no se remite a la actual administración, la coordinadora se formó  como una corriente nacional disidente a partir de la resistencia en contra de los gánsteres sindicales del corrupto Carlos Jonguitud Barrios en el año de 1979.

El asesinato del profesor Misael Nuñez Acosta en enero de 1981 a manos de los esbirros de  la dirigencia del SNTE, significó un antes y un después, rápidamente se conformaron coordinaciones  que llegaron a tener presencia fundamental en Chiapas, Oaxaca y Guerrero.

Más adelante, esta coordinación fue clave para el estallido de 1989 que fue el movimiento magisterial más contundente que  se tenga memoria en México, extendiendo la lucha a casi todos los estados de la república y forzando a la caída del gánster Jonguitud Barrios.

Sin duda la fuerza del movimiento fue clave para  evitar una debacle en las condiciones de vida del magisterio, muchos triunfos logrados por la CNTE a la larga se vieron reflejados en  la mayoría de los maestros.

A Jonguitud Barrios le siguió Elba Esther Gordillo, quien gestionó una transformación del SNTE hacia un sentido más burocrático y empresarial, igualmente reaccionario, pero que hasta cierto punto logró cooptar a muchos elementos del ala democrática y así aislar a las capas más combativas especialmente de Oaxaca, donde la CNTE estableció un bastión infranqueable.

Los años de Elba Esther terminaron, especialmente cuando en 2007 se aprobó la nueva ley del ISSSTE ante la cual incluso sectores oficialistas protestaron. A partir de ahí la dirigencia elbista se fue convirtiendo en un estorbo. Para el Estado, desmantelar al propio SNTE era más atractivo que utilizarlo.

La “reforma” de Peña Nieto

Particularmente cruento fue el periodo de Enrique Peña Nieto, que por medio de su reforma educativa buscaba una gestión privada de la educación pública, con  el objeto de  desaparecerla y con ello deshacerse también de las condiciones generales de trabajo que juegan el papel de contrato colectivo. 

Para emprender su ofensiva el Estado se deshizo de Elba Esther la cual fue detenida en 2013,  era evidente que  se buscaba mostrar una imagen  menos primitiva  y al mismo tiempo emprender una ofensiva en toda la regla para acabar con la CNTE. La siguiente medida fue  impulsar una  alianza de los principales partidos PRI, PAN y PRD, la llamada alianza por México, por medio de la cual se  promovieron reformas constitucionales en el sentido privatizador.

La batalla fue cruel, hubo asesinatos y detenciones de maestros, en ese marco de linchamiento   tuvo lugar la masacre de lo normalistas de Ayotzinapa, los salvajes desalojos del Zócalo de los plantones realizados para protestar por la reforma, el despido por motivos políticos de más 1500 profesores, así como decenas de miles de profesores cesados. Particularmente grave fue la represión en Nochixtlán en mayo de 2016, que representó la muerte de 7 profesores y más de 100 heridos, entre ellos muchos pobladores.

Promesas y traición

La muerte política de Aurelio Nuño, el secretario de Educación del sexenio de Enrique Peña Nieto, así como el establecimiento de un compromiso explícito por parte del entonces candidato Andrés Manuel López Obrador en el sentido de derogar la reforma educativa peñista y restablecer el sistema de pensiones solidario fueron los siguientes pasos en el movimiento.

Es indudable que cientos de miles de profesores votaron por AMLO suponiendo que sus promesas eran reales, no obstante, una vez que este asumió la presidencia se buscaron uno y mil pretextos, uno de ellos era que no se tenían las dos terceras partes del congreso para una reforma constitucional. Si bien se implementaron algunas reformas secundarias, lo fundamental se mantuvo en pie, especialmente  en lo que respecta a las pensiones y sus cuentas privadas. 

En 2024 Morena logró un triunfo tan contundente que le permitía las condiciones para una reforma constitucional. No obstante, cuando se plantearon las demandas históricas del magisterio, el gobierno simplemente respondió que no había dinero y que las cuentas individuales llegaron para quedarse. Una traición en toda la regla.

Maniobras para desmovilizar

Ahora que los profesores de la CNTE están planteando nuevas movilizaciones, el gobierno planeaba  adelantar el fin de curso escolar para desmovilizar las protestas, con Mario Delgado al frente de esta iniciativa. No obstante la inesperada reacción de rechazo a dicha maniobra los hizo recular.

Con motivo del mundial puede que exista un sector que desvíe su atención, pero también es cierto que otro sector importante puede estallar una lucha en contra del Mundial, la crisis en el país y las presiones del imperialismo. La propia CNTE continúa presionando con boicotear el Mundial si el gobierno no da respuestas claras a las demandas, lo cual Sheinbaum aún no hace. La situación queda latente.

La lucha de la CNTE continuará y mientras más tarde el gobierno en responder, más duras pueden ser las consecuencias. Así mismo la CNTE ha puesto a prueba ante las masas la credibilidad de la capacidad de un gobierno. Ahora es evidente que no se puede atender a dos amos y  que en realidad, por mucha retórica popular, mientras no se toquen los pilares del sistema capitalista, el gobierno al final termina por proteger los intereses de la gran burguesía por encima de cualquier promesa.

Debemos fortalecer la lucha de la CNTE, acompañándoles en sus demandas codo a codo, pero también haciendo el llamado de que la lucha política de la clase obrera en conjunto y  un programa comunista son las condiciones para ofrecer una respuesta definitiva a las demandas del magisterio.