Contra la intervención imperialista en AL, por la lucha organizada de los pueblos contra el capital
PCR
El brutal bombardeo del imperialismo norteamericano hacia Venezuela pone sobre la mesa la nueva realidad a la que nos enfrentamos en AL, México incluido.
Una nueva política para el continente está siendo anunciada al ritmo de los misiles estadounidenses. Más de uno ha perdido el asiento ante la rimbombante declaratoria de seguridad norteamericana, que deja en blanco y negro sus intenciones hacia el continente.
En la dichosa declaratoria y en el actuar imperialista quedan claras algunas cosas que conviene tener en mente, porque serán los ejes reactores del próximo periodo:
El imperialismo norteamericano, a pesar de su relativa decadencia, está dispuesto a cambiar la correlación de fuerza, económica, política y militar en el continente americano.
Para concentrarse en esta tarea estratégica para el imperialismo estadounidense, está dispuesto a abandonar a Europa en su aventura militar en Ucrania.
Es su declaratoria de principios de seguridad, EE. UU. plantea tres aspectos centrales para el continente: la utilización de su poderío económico, político y militar para la expansión y consolidación de las empresas estadounidenses en la región, para que puedan controlar los mercados regionales; el gobierno norteamericano funcionará como intermediario de los intereses de estas empresas para obtener contratos públicos de los diferentes países, particularmente aquellos que son dependientes de su economía; impedir el desarrollo de tecnologías de amplio valor agregado en países subordinados; se sobre entiende que destruirán a cualquier gobierno que se oponga a estos proyectos imperialistas.
Esto es un decálogo del actuar imperialista de la vieja escuela. Lo que leemos y escuchamos es una reafirmación de lo que Lenin escribió en su libro El imperialismo, fase superior del capitalismo.
El bombardeo del imperialismo norteamericano a Venezuela no es sino la confirmación de lo que han escrito y que están dispuestos a llevarlo hasta sus últimas consecuencias.
Trump está siendo muy claro y ha amenazado de forma directa a Colombia, Cuba y México, diciendo que esto solo es el principio.
Ahora mismo Venezuela es el caso más dramático y ejemplar, pero no es el único donde el imperialismo está interviniendo. Podemos mirar cómo lo ha hecho en las elecciones en Argentina, Chile y Honduras.
Presionó hasta doblar al gobierno de Panamá para que se retractara en sus negocios con China; amenaza a México con el cuento de la lucha contra el narco, etc.
Trump en la declaratoria, después de secuestrar a Maduro, dijo lo siguiente:
“Habrá que hacer algo con el narcotráfico en México”. Esto es una advertencia seria.
Sería irresponsable no sacar las conclusiones de lo que estamos presenciando. Es correcto que el gobierno mexicano repudié la intervención armada, pero es insuficiente.
Si hay un país que sufre de manera directa las presiones del imperialismo norteamericano, es México. No sólo se comparte una inmensa frontera, la dependencia económica del país es total frente al mercado estadounidense.
La presidenta cree que con una “buena” negociación con Trump, se puede salvar de la nueva dinámica, pero esto es un error.
La 4T, en sus 7 años de gobierno, no hizo nada para romper la dinámica de dependencia con EE. UU., al contrario, profundizó la dependencia, cerrando cualquier otra posibilidad de desarrollo “independiente”.
La 4T, en sus 7 años de gobierno, no hizo nada para romper la dinámica de dependencia con EE. UU., al contrario, profundizó la dependencia, cerrando cualquier otra posibilidad de desarrollo “independiente”.
En ninguno de estos aspectos ha habido una negociación como tal, sino una aplicación de las políticas dictadas por el imperialismo.
El gobierno mexicano, sin embargo, ha utilizado estas presiones, para consolidar su apoyo popular con un discurso nacionalista, al tiempo que ha confirmado su alianza con la burguesía nacional para “fortalecer” la economía nacional.
Nuestra posición es muy clara, nos oponemos a la intervención imperialista en Venezuela y en toda América Latina. Nos oponemos a las amenazas y presiones que el imperialismo ejerce contra México.
Los comunistas estaremos en primera línea de lucha antiimperialista contra cualquier intento de intervención militar contra el país, defendiendo el derecho democrático de soberanía nacional.
Al mismo tiempo, exigimos que el gobierno tome medidas para prepararnos para un ataque mayor por parte del imperialismo. Pensamos que las siguientes medidas son necesarias:
- Hablar claramente sobre los peligros de la intervención imperialista, haciendo un llamado a la movilización masiva de los trabajadores y la juventud.
- Un plan de movilización y armamento de los trabajadores en defensa de la soberanía nacional ante cualquier ataque imperialista.
- Conformación de comités de trabajadores en todas las empresas para estar listos y actuar en caso de una agresión imperialista.
- Por la integración de un consejo nacional de huelga que pueda movilizar y paralizar todas las empresas de capital norteamericano y nacional para detener la producción en caso de agresión.
- Por la conformación de un comité nacional antiimperialista que pueda tomar medidas ante cualquier agresión, con representantes obreros, estudiantiles, campesinos e indígenas.
- Por la nacionalización de todas las empresas de capital norteamericano en caso de agresión.
Solo el pueblo organizado y dispuesto a la lucha hasta el final puede detener cualquier ataque. El imperialismo no necesita “provocaciones” o excusas para intervenir. En este caso la debilidad invita a la agresión y nuestro planteamiento es, como lo defendía Lenin: si quieres paz, prepárate para la guerra.
