Entrevista a Paola Vásquez, militante de Lucha de Clases y candidata voto lista nacional por la APR/PCV

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En el marco de la campaña electoral de cara a los comicios parlamentarios del 6 de diciembre, a partir del día de hoy publicaremos una serie de entrevistas realizadas a diversos candidatos a diputados a la Asamblea Nacional, postulados por la Alternativa Popular Revolucionaria (APR) en la tarjeta del Partido Comunista de Venezuela (PCV).

En esta primera entrega, presentamos la entrevista efectuada a Paola Vásquez, joven intelectual revolucionaria, militante de Lucha de Clases –sección venezolana de la Corriente Marxista Internacional– y candidata a diputada voto lista nacional por la APR/PCV. En la misma, la compañera comenta sus impresiones sobre el actual contexto político nacional, los retos para la izquierda en general y la APR en particular, así como las propuestas programáticas que Lucha de Clases eleva a la vanguardia revolucionaria venezolana y a las clases históricamente oprimidas, para superar la crisis capitalista con organización y lucha.

Prensa Lucha de Clases (LdC): compañera, desde tu perspectiva ¿Podrías ofrecernos una descripción de la compleja situación política, económica y social que atraviesa el país?

Paola Vásquez: Por supuesto camarada. Nuestro país actualmente está atravesando una de las peores crisis económicas de su historia, que se enmarca dentro de la crisis orgánica del sistema capitalista mundial. Hablamos de un retroceso económico, productivo y social, que se expresa en hambre y miseria para las grandes mayorías pobres y oprimidas, en el deterioro de las infraestructuras y servicios públicos, y en consecuencia, de las condiciones de vida generales del pueblo trabajador y campesino. Todo esto es producto de la continuación y profundización de la crisis estructural del capitalismo rentista y dependiente venezolano, que se agrava por las consecuencias de las sanciones económicas del imperialismo estadounidense, la corrupción e incapacidad de la dirección del PSUV de completar la revolución en líneas verdaderamente socialistas, lo cual, combinado con su accionar burocrático ante las instancias de participación popular, ha incidido en un proceso de despolitización y reflujo social enorme.

LdC: Ante el contexto descrito ¿cuál es la propuesta de Lucha de Clases para superar la crítica situación actual?

Paola Vásquez: En primer lugar, debemos partir de la necesidad de la lucha, la organización y coordinación popular para enfrentar la crisis en las calles, fábricas, barrios y campos. Nada podrá conseguirse si el conjunto del pueblo trabajador y humilde no combate por el respeto a sus derechos fundamentales, por sus reivindicaciones y conquistas. Desde Lucha de Clases creemos que es fundamental la movilización obrera, campesina y popular, para reclamar salarios dignos, tierras para los campesinos, servicios públicos de calidad, y el respeto a las libertades democráticas como el derecho a la protesta.

Sin embargo, las luchas por salarios, tierras y servicios públicos de calidad, deben partir de la perspectiva de que solo serán alcanzables y sostenibles en el tiempo a través de la abolición de las relaciones de propiedad capitalista, que en última instancia son la fuente de todos nuestros problemas. En este sentido, la salida de la crisis solo pasa por la necesaria nacionalización de las palancas de la economía nacional; hablo de los monopolios, los latifundios, la banca y el comercio exterior, todo bajo control democrático de la clase obrera y el pueblo en general. Lo anterior solo es posible bajo un verdadero gobierno de los trabajadores, por lo cual, abogamos porque las luchas cotidianas del pueblo progresen en organización y coordinación, para que nazcan y se desarrollen nuevos órganos de poder obrero que, junto a las comunas, maduren hasta que puedan tener la capacidad de suplantar el Estado burgués.

LdC: Para ti ¿qué es y qué representa la APR?

Paola Vásquez: La Alternativa Popular Revolucionaria es una iniciativa que logró cristalizarse en un momento histórico complejo para nuestro país, pero a pesar de las dificultades, ha logrado integrar a diversas fuerzas políticas, como el Partido Comunista de Venezuela, la Corriente Revolucionaria Rafael Uzcátegui, Izquierda Unida, Somos Lina, Red Autónoma de Comuneros, MBR-200, la Corriente Revolucionaria José Tomás Pinto, el Partido Revolucionario del Trabajo, entre otras organizaciones y movimientos sociales de base a nivel nacional y regional, que al igual que Lucha de Clases, han asumido dar este paso por la reconstrucción de la izquierda venezolana.

Sin embargo, aún la APR no ha acordado un programa unitario, que de presentarse como propuesta de cara al país, pudiera exhibir de manera clara cuáles son los fines, objetivos, principios y perspectivas de la alianza, con el propósito de construir un mensaje que pueda conectar con las aspiraciones de los trabajadores y el pueblo. Aunque en la alianza se han definido en principio seis ejes programáticos generales, que son: lucha obrera, lucha campesina, condiciones de vida dignas, democracia popular revolucionaria, antiimperialismo consecuente y lucha por el socialismo, es necesario avanzar hacia propuestas más específicas, pues creemos que al no existir un discurso unitario acordado y concreto, se limitan las posibilidades de convencer a los sectores a los cuales nos dirigimos. Mientras apoyamos de manera entusiasta la construcción de la APR, iniciativa de la cual hemos sido promotores desde hace varios años, no dejaremos de aportar opiniones sobre lo que consideramos en cada caso. Para Lucha de Clases es crucial vincular la lucha por las necesidades inmediatas de los trabajadores con las tareas de transformación socialista de la sociedad, donde la movilización y la organización desde abajo abrirán las perspectivas de superación revolucionaria de la crisis.

LdC: Más allá del 6D ¿qué papel debería jugar la APR para la reconstrucción de la izquierda socialista en Venezuela?

Paola Vásquez: Esto lo he comentado en otras oportunidades: la Alternativa Popular Revolucionaria debe erigirse como el referente político de la izquierda consecuente, que empuje la lucha popular hacia adelante, que mantenga una orientación claramente antiimperialista, que confronte a la burguesía nacional y la derecha, pero que también dispute la hegemonía de las bases obreras, campesinas y populares a la dirigencia gubernamental, que ha manipulado la memoria del Comandante Chávez solo para continuar en el poder, mientras de un modo cada vez más claro se deslinda del proceso revolucionario y de los intereses de los trabajadores, pobres y oprimidos.

En este sentido, la APR debe ser el instrumento político que permita, en función de las luchas que hemos emprendido, el rescate de la dignidad popular, de las banderas de la revolución socialista en Venezuela y que consagre como horizonte estratégico fundamental el llevarla hasta sus últimas consecuencias. Para Lucha de Clases, esto solo será posible mediante la organización, la movilización y la lucha popular desde abajo, para lo cual la APR debería prestar todos sus esfuerzos.

LdC: ¿Cuál debe ser el papel de un diputado o grupo de diputados revolucionarios en el parlamento burgués, entendiendo las limitaciones propias de este espacio?

Paola Vásquez: Para los marxistas la conquista del parlamento no es el objetivo. Nuestro objetivo central es alcanzar la revolución y llevarla hasta sus últimas consecuencias, pero para esto primero debemos ganar a las grandes mayorías de los trabajadores al programa revolucionario. Por ello, a pesar de ser conscientes de las limitaciones del parlamento, que al ser parte del Estado burgués el cual responde a los intereses de la clase dominante, reconocemos en él una tribuna que no solo nos permite denunciar las arbitrariedades y los obstáculos que representa el Estado burgués para impulsar reformas progresivas radicales en favor del pueblo y llevar a cabo la revolución socialista, sino que también nos permite la agitación revolucionaria en torno a nuestro programa a través de la lucha y la movilización popular.

En síntesis, la táctica parlamentaria de los revolucionarios debe combinar la agitación revolucionaria a lo interno de la Asamblea Nacional, con la movilización popular desde afuera.

De igual manera, además del trabajo dentro del parlamento, los marxistas debemos continuar impulsando la creación y  el desarrollo de nuevas formas de organización obrera y popular, como consejos de trabajadores y comités de lucha barriales, que serían órganos de poder en defensa de los intereses del pueblo, para que estos, llegado el momento, puedan sustituir el Estado burgués y sus instituciones y así erigir el nuevo Estado obrero. Pero hasta que estos órganos no estén lo suficientemente maduros para la revolución, los revolucionarios debemos utilizar este espacio a nuestro favor para realizar el trabajo político, y como un medio para reagrupar fuerzas, organizarnos, agitar en torno a un programa revolucionario y ser la voz de nuestra clase.

LdC: En tú más reciente artículo titulado «¡Diputado Obrero, Salario Obrero!», reivindicas la necesidad de que los parlamentarios ganen un sueldo que los mantenga dentro del nivel de vida de la clase trabajadora ¿Podrías explicar esta idea?

Paola Vásquez: Claro camarita. En ese artículo explico un poco como las condiciones de vida material inciden en la conciencia de los individuos, y de cómo esto lo hemos visto reflejado en algunos de los dirigentes políticos de nuestro país. Lamentablemente, varios compañeros, que en el pasado fueron ejemplares luchadores sociales, sindicales y campesinos, una vez que asumieron altos cargos de responsabilidad dentro del Estado o de elección popular, como gobernaciones, alcaldías y hasta diputaciones, han dejado de lado las luchas y terminaron absorbidos por la dinámica corrupta del Estado y con ello a los intereses de las clases dominantes, todo esto a pesar de su origen humilde. Accediendo a altísimos salarios, prebendas, privilegios y condiciones de vida que los alejó de la clase social que representan, la conciencia de estos dirigentes está más próxima a las de la clase dominante, lo que explica su voluntad empeñada a la negociación con empresarios, el como ahora atacan los intereses de los trabajadores, y hasta emergen como una supuesta”burguesía revolucionaria». Si un político no vive los problemas del pueblo trabajador ¿cómo podría representarlo?

Por ello, en el artículo hago el esfuerzo de que se entiendan los matices de esta cuestión, porque no se trata de que los dirigentes obreros y campesinos revolucionarios no tengamos derecho a una vida digna, claro que sí, pero no solo nosotros, primero nuestro pueblo y en eso se debe centrar nuestra lucha, en salarios y condiciones de vida dignas para el conjunto de las clases trabajadoras. Más en un país como el nuestro donde existe una profunda crisis que ha precarizado la vida de los trabajadores. Por esta razón, nuestra propuesta es que el compañero revolucionario que resulte electo al parlamento, asuma con conciencia lo que significa ser un diputado revolucionario, comprendiendo que estará sometido a presiones que buscarán desvirtuarlo con prebendas o corrupción. Pero un diputado de la clase obrera no puede poseer condiciones de vida ostentosas o un salario que lo aleje de su clase y por esto, debe destinar el excedente de su sueldo a su organización política, para que sea ésta la que lo administre y lo destine al movimiento y a la lucha popular revolucionaria bajo parámetros de transparencia y rendición de cuentas abierta a auditoría. De esta manera, se puede evitar que el cuadro se pierda y deje de luchar por la revolución, lucha que solo debemos asumir por principios y convicción y no por la búsqueda de privilegios individuales.

LdC: Como joven revolucionaria ¿cuál sería tu mensaje a la juventud trabajadora que soporta las terribles calamidades de la crisis que actualmente vive el país?

Paola Vásquez: Ciertamente el momento histórico que nos ha tocado vivir a nuestra generación ha sido difícil. Hemos visto el auge revolucionario pero también la decadencia y la burocratización del proceso, pero no podemos esperar que todo mejore si no tomamos partido y acciones concretas. Por eso el llamado a la juventud es a que nos organicemos, porque solo será a través de la organización que podremos canalizar la  lucha y alcanzar mejores condiciones de vida para nuestras familias y un mejor futuro para nuestro país.


*Corriente Marxista Lucha de Clases, es la sección venezolana de la Corriente Marxista Internacional

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