Contra la violencia hacia la mujer, en el deporte y en todo lo demás

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Uno de los rasgos más importantes de la sociedad capitalista; el del intercambio de valores de uso a partir de valores de cambio, va más allá de la producción de mercancías, se extiende a la producción de ideas y, por supuesto, a la relaciones  entre personas. Todo tiene precio, pero este proceso de cosificación, solo es el contexto en el que se van desarrollando sistemas de valores, principios morales y en suma toda la producción ideológica de una sociedad determinada para justificarse a sí misma.

 Este sistema de valores no es explícito, no se legisla, se practica y sin duda es clave para la reproducción del sistema en su conjunto. Las relaciones de dominio de una clase por otra se tienen que cubrir del manto ideológico lo suficientemente fuerte como para que la rueda del capital siga funcionando. No obstante, el manto ideológico es en sí mismo contradictorio y en un momento dado se vuelve contra la esencia humana, la cual tendría que partir del reconocimiento de nuestra especie como un colectivo común en relación con la naturaleza, que surge de ella, pero debe ir más allá. Por el contrario, la sociedad de clases a la que llamamos civilización divide la sociedad humana en segmentos unos por encima de otros, unos con poder y otros sin él. Unos con los suficientes privilegios como para luchar por conservarlos otros con las suficientes ilusiones como para aceptar las cosas como son y en todo caso aspirar a pasar del peldaño de dominado a dominador.

En este contexto los hombres y las mujeres tienen un poder de hecho derivado de la vinculación con el proceso productivo o con la reproducción del mismo.  Con la intervención en transformación de la naturaleza y la sociedad se sientan las bases para que los distintos estratos adquieran conciencia de su poder.

Marx señala en la sagrada familia:

» La evolución de una época histórica está determinada por la relación entre el progreso de la mujer y la libertad, ya que, de las relaciones entre el hombre y la mujer, entre lo débil y lo fuerte, se desprende claramente el triunfo de la naturaleza humana sobre la bestialidad. El grado de emancipación femenina determina naturalmente la emancipación general…”

Marx hace énfasis en ese parámetro dado que la existencia de la opresión de la mujer, evidencia, por fuera de cualquier discurso ideológico, de manera franca y cruda la situación real de cualquier proceso emancipatorio.

Pese a los enormes avance en la complejidad y dimensión de las fuerzas productivas en la sociedad capitalista actual, el  estado en que se encuentra la situación  de la mujer  evidencia la degradación de la sociedad de clases, lo lejos  que nos encontramos  de las relaciones verdaderamente humanas, y lo cerca  de un mercado en donde la vida, la seguridad, la justicia, se miden en función de “pesos” y con pesos se puede tener o quitar aquello que se considera importante.

Volviendo a Marx, este señala que uno de los rasgos que evidencian el sometimiento y la dominación es la capacidad de humillar a los demás:

» La humillación del sexo es un rasgo esencial y característico tanto de la civilización como de la barbarie, con la diferencia de que el vicio se practica en la barbarie sin ser adornado, mientras que en la civilización se ha elevado al grado de una existencia compleja, equívoca, inconveniente e hipócrita… Nadie está tan humillado como el hombre por el crimen de tratar a la mujer como esclava «.

Nada demuestra el nivel de degradación de la especie humana y lo separado que se está del progreso entendido como avance hacia la identidad y reconocimiento de la especie consigo misma que la humillación   hacia la mujer.  Un hombre que humilla a una mujer no es hombre, es una bestia contraria a la esencia de la humanidad, al menos es lo que consideramos los marxistas.

Podríamos desarrollar este punto a diversas esferas y estratos en el sistema capitalista, pero quisiéramos centrarnos en la violencia contra la mujer y particularmente en esferas en las que su práctica y la impunidad tienen su precio.

La ley es como una telaraña, en la que los bichos pequeños caen pero que los grandes suelen romper con facilidad.

Hoy en día, en función de la lucha de las mujeres y del avance de la lucha de clases se han logrado ciertos avances en el terreno legislativo incluso dentro de lo que se conoce como opinión publica respecto al combate a la violencia machista, no obstante, el tamaño de la impunidad   relacionada con ella demuestra que, si bien nuevas leyes no están mal, la solución no se encuentra ahí mientras el sistema capitalista, que a todos pone precio, prevalezca.

Si Donald Trump o  Silvo Berlusconi son acusados de tráfico sexual o de pederastia,  el asunto se resuelve callando a las victimas  ya sea  comprando su silencio o comprando a  los jueces. Para este tipo de gente todo lo que tiene precio sale más barato.

Las grandes ligas de la alta burguesía están llenas de casos parecidos y el tema se extiende a esferas vinculadas con el poder como lo pueden ser los partidos políticos e incluso el mundo deportivo, cuyos mejores representantes, por sus vínculos con el poder económico y político son también seducidos a los usos y costumbres de la impunidad burguesa.

Diego Armando Maradona, con todos sus innegables méritos deportivos, era públicamente conocido por su actitud despótica y machista para con sus parejas es claro que vivió situaciones que claramente hubieran podido ser tipificadas como delitos. La gran burguesía lo llevo a la degradación de las drogas y le ofreció el canto de las sirenas de la impunidad, llevándolo a un círculo vicioso hasta su triste final.

No obstante, su caso no es excepción y el tema no tiene nada que ver con la pelota sino con el poder y con la necesidad de la burguesía para reclutar a sus usos y costumbres personalidades, que digamos “generan consenso”.

Es de dominio público que figuras como Pelé, Garrincha, Romario recientemente, vivieron una  vida sexual bastante dispendiosa, abandono de hijos y abusos de diversa índole.  Ninguno de ello puede usarse como ejemplo de respeto a la mujer, no obstante, en los últimos años los casos que han llevado a los implicados a juicios se han multiplicado y en la absoluta mayoría la impunidad es total:

En el año 2008 Franck Ribéry  y Karim Benzema  contrataron los  servicios de  una prostituta de 16 años, al parecer se trataba de una organización de trata de mujeres que prestaba servicios a estos y otros jugadores, el asunto no se resolvió en un proceso en contra de la organización delictiva sino con la resolución de no culpabilidad para los involucrados  seis años después. De hecho, las redes que “surten” de jovencitas a equipos de futbol también se hicieron evidente en un escándalo que vivió la selección mexicana de futbol unos años después.

En el año 2009 Cristiano Ronaldo fue acusado de violación, luego de 4 años de juicio se hizo público que había pasado 370 000 dólares a la víctima para que se desistiera, no obstante, a estas fechas el juicio se ha reabierto, pero nadie tiene dudas que Cristiano no pisará la cárcel.

Neymar fue acusado de violación en unos hechos que ocurrieron en mayo de 2019, rápidamente medios y el equipo de publicidad del futbolista se encargaron de revertir la acusación señalando que se trataba de un chantaje, cuestión que tendría sentido de no ser porque los “chantajes” suceden muy seguido que la carrera de Neymar y él siempre está  dispuesto a caer.

En Argentina Ricardo Centurión, Edwin Cardona y Lucho Gonzales viven proceso por violencia contra sus parejas, todos siguen en libertad y activos en  sus respectivos equipos.

Años antes, en 1987, Héctor Rodolfo Bambino Veira, ex jugador argentino, violo a un niño de trece años, pese a que fue declarado culpable solo hasta 1992, solo pasó 11 meses en prisión, su delito no ha implicado que se le separe de la práctica deportiva.

En un espectro más cercano Ricardo Antonio Lavolpe  fue acusado de violencia sexual por parte de una masajista del equipo Chivas,  corría el año de 2016, a estas fechas el proceso continua pero parece que la acusación no existiera, Lavolpe sigue tan campante.

En marzo de este año Renato Ibarra, jugador del América fue grabado agrediendo a su esposa embarazada, pese a que fue procesado, en estos momentos  está activo jugando para otro equipo, no hubo repercusiones pese a que sus acciones fueron públicas y evidentes para todo el mundo.

La lista no se limita al futbol, tan solo recordar el feminicidio que cometió  Carlos Monzón,  Campeón de box argentino, en contra de su esposa en 1981, o el que perpetro Edwin Valero contra su esposa en 2010.

El patrón de impunidad, un vínculo con el poder y en todos los casos una cosificación y humillación de alguien desvalido es evidente. Lo es también para el sujeto que, llevado por sus frustraciones, su impotencia como persona, su nulidad como ser humano observa y aprende, aprende que a una mujer o a un desvalido se le puede usar y tirar como un papel y no pasa nada, siempre y cuando se tengan los suficientes contactos o el suficiente poder.

El tema es suficientemente serio como para que se atendiera cuando es posible tomar medidas, pero está claro que   el sistema no va actuar, e incluso si se endurecieran las leyes o se castigara a algunos para cubrir apariencias el problema es el mismo, hay una fuente, hay un origen y ese es a relación de clases, el sistema de compra y venta, el sistema que a todo pone precio.

Se puede argumentar “bueno es que en los tiempos de la barbarie éramos tan más violentos con las mujeres”, Marx lo explica; si tiene algún sentido tantos siglos de progreso es para romper con la bestialidad, no para cubrirla con un manto de hipócrita legalidad.

Toda medida que no implique el cuestionamiento de la sociedad de clases, establecerá tarde o temprano la base para que se funde una nueva forma de opresión, con la justificación de que ya se abatió la anterior.

Ante aquellos que reclaman acciones ya, decimos: está bien, contra la sociedad de clases ya, sumémonos, cero tolerancias a la violencia a la mujer y a los desvalidos, cero tolerancias al capitalismo que degrada y corrompe todo.

 

En el presente artículo se omiten los nombres de las víctimas. Se incluyen los enlaces de las notas periodísticas que señalan los hechos.

 

https://www.benditofutbol.com/futbol-internacional/ribery-benzema-juicio-prostituta.html

https://elpais.com/deportes/2013/06/18/actualidad/1371548731_245067.html.

https://www.infobae.com/america/deportes/2020/08/05/ricardo-la-volpe-podria-ser-arrestado-por-presunto-acoso-sexual-contra-empleada-de-chivas/

https://www.efe.com/efe/america/deportes/los-futbolistas-argentinos-y-la-violencia-machista-una-historia-sin-fin/20000010-4148265

https://www.lasexta.com/noticias/deportes/futbol/jugadores-sub-17-del-club-america-ridiculizan-el-nuevo-grito-del-feminismo-escandalo-en-mexico_201912055de954ad0cf2460ec89d40d2.html

https://www.elconfidencial.com/deportes/futbol/2020-11-26/maradona-muerte-violencia-machista_2849495/

https://www.milenio.com/deportes/extra-cancha/revelan-video-renato-ibarra-golpeando-esposa

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